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Política

La 'semana horribilis' de Rodalies: seis días de caos, sin Illa y un PSC sin capacidad de gestión

Tras años de ‘procés’, los socialistas adoptaron una estrategia de «gestión» que pierde credibilidad con la crisis ferroviaria

La ‘semana horribilis’ de Rodalies: seis días de caos, sin Illa y un PSC sin capacidad de gestión

El consejero de Presidencia de la Generalitat de Cataluña, Albert Dalmau. | EP

Cataluña ha vivido los últimos seis días sumida en el caos y la incertidumbre ferroviaria. La noche del martes de la semana pasada tuvo lugar el desprendimiento de parte de un muro a la altura de Gélida que acabó con la vida de uno de los maquinistas. Además de originar un corte en la AP-7, los siguientes días se sucedieron otras incidencias y desprendimientos -agravados por las fuertes lluvias- que obligaron a suspender totalmente el servicio hasta el domingo (sin facilitar transporte alternativo). Y este lunes, fecha anunciada por el Gobierno de la Generalitat para la reapertura, una serie de incidentes y fallos informáticos han dejado a toda la red ferroviaria regional con suspensión de servicios y retrasos. Solo la R2 ha mantenido la circulación en todos los tramos.

Este lunes, 26 de enero, se había anunciado el restablecimiento del servicio a las 7:05 horas de la mañana. Solo 20 minutos después, a las 7.24 horas de la mañana, se suspendió de nuevo, con informaciones contradictorias entre ADIF y las estaciones. O directamente sin que se ofreciera información actualizada en muchas pantallas de estaciones que debían dar cuenta de los retrasos evidentes que estaban sufriendo los usuarios en las estaciones.

A las 7.45 de la mañana se reanudaba finalmente el servicio, con retrasos de hasta media hora, tramos con incidentes y refuerzos de autobús complementarios en varios puntos de todas las vías (salvo la R2). Por si esto fuera poco, se interrumpió la circulación entre Caldes de Malavella y Gerona por otro posible desprendimiento en la vía. En Cataluña hay un total de 13 líneas de Rodalies. Si bien la Generalitat tiene la titularidad del servicio, y puede elegir los horarios, líneas y frecuencias, la competencia sobre los trenes y la infraestructura es del Estado.

¿Ciberataque?

En el Centro de Control de Tráfico Centralizado de ADIF, en la estación de Francia, este lunes las pantallas se fueron a negro hasta en dos ocasiones. La inauguración de este centro de control, donde se pueden ver todos los trenes en tiempo real, fue en 2017. Después de que reiniciarse el sistema informático tras el primer fallo, volvió a caer poco tiempo después.

Esto originó que en el Centro de Renfe, en el Clot, no dispusieran de los datos sobre los trenes en circulación ni pudieran transmitir dicha información a los usuarios afectados. Los convoyes se vieron obligados a parar en la siguiente estación tras este apagón en el Centro de Control.

Desde su inauguración en 2017, solo en otras dos ocasiones había habido un fallo informático de estas características. El primero, en 2022. Y el segundo en 2025, en plenas negociaciones para el traspaso de Rodalies a la Generalitat. De hecho, esta coincidencia con la agenda política ha propiciado que desde las administraciones públicas no descarten que se trate de un «ciberataque o un sabotaje».

Bandazos del Govern

Todo esto ha sucedido con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, hospitalizado por una osteomielitis. Albert Dalmau, consejero de Presidencia, ha asumido el revelo de forma temporal. Junto a la consejera Sílvia Paneque, han sido los rostros visibles de la gestión de la crisis.

Dicha gestión ha suscitado las críticas del resto de grupos políticos, así como de las plataformas de afectados. Estas últimas se quejan de que la degradación del servicio es «crónico» y que no se puede achacar «al mal tiempo». Junto a los desprendimientos de muros, hay estaciones en las que se caen las marquesinas -oxidadas por dentro- y se denuncian goteras en Sants, la principal estación de Barcelona. Estos usuarios afirman que no es una situación nueva, dicen que no vale con culpar solo al cambio climático y organizan una gran manifestación en Barcelona para el próximo 7 de febrero.

El Govern en un primer momento mostró mucha incertidumbre. Tampoco facilitó transporte alternativo pese al colapso total de la red ferroviaria. Finalmente, este pasado domingo anunció la gratuidad del servicio durante un mes, pero aún no ha sabido especificar qué hará con los usuarios que ya tienen su abono anual comprado.

El Ejecutivo socialista se encuentra con las manos atadas, sin poder criticar al Gobierno (de su mismo color político) y a la espera de cómo avancen los acontecimientos. Tras años de procés, los socialistas adoptaron una estrategia de «gestión» que pierde credibilidad con la crisis ferroviaria. Por el momento ha anunciado la apertura de un expediente a Renfe y ha solicitado a dicha empresa que asuma las responsabilidades, con el cese de dos altos cargos de Rodalies y ADIF. En concreto, el director operativo de Rodalies, Josep Enric García, y el director general de Explotación y Mantenimiento de ADIF, Raúl Míguez.

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