Vox cree en el 'sorpasso' al PSOE en Zaragoza: «Lo extraño es que haya gente que aún los vote»
La formación que preside Santiago Abascal confía en superar a Pilar Alegría en la ciudad más poblada de Aragón

El presidente de Vox, Santiago Abascal (i), y el candidato de Vox a la presidencia de Aragón, Alejandro Nolasco. | EP
El PSOE siente pánico ante las elecciones aragonesas que se celebran el próximo 8 de febrero, y no es para menos. Los sondeos internos de los socialistas apuntan a un sorpasso de Vox en Zaragoza, la ciudad que concentra a algo más del 50% de los electores de toda la región, con Alejandro Nolasco tres puntos porcentuales (24%) por delante de Pilar Alegría (21%). Aunque Vox asegura no tener encuestas internas que le permitan corroborar estos datos, sí confirma a THE OBJECTIVE que sus sensaciones apuntan en esa misma dirección.
«Sabemos dónde nos sitúan las encuestas por provincias y en el cómputo general, pero no tenemos referencias de ciudades en concreto, aunque tampoco es algo que nos extrañaría. Lo que nos extraña es que todavía haya quien los vote», aseveran fuentes de la dirección nacional a este medio, que recuerdan que esa misma circunstancia se dio en Badajoz el pasado 21 de diciembre. En la principal ciudad de Extremadura, Vox obtuvo 14.574 votos (20,79%), muy por delante de los 11.647 que cosechó el PSOE (16,61%).
Una de las claves para repetir la hazaña está en centrar la campaña en torno al campo, intentando capitalizar, precisamente, las protestas agrarias que paralizaron Zaragoza contra el acuerdo UE-Mercosur, y que marcaron las primeras intervenciones de Santiago Abascal en Aragón: «Este pacto supone el certificado de defunción del sector agrícola en España. Los agricultores saben lo que les espera: la competencia desleal y el fin de sus exportaciones agrícolas y ganaderas. Esa es la realidad. Eso es lo que viene desde Bruselas, donde el PSOE y el PP juntos han traído la inmigración ilegal masiva, la ruina para el campo y la industria y políticas que atentan contra la libertad».
Las proyecciones de Bambú 12 de cara al 8-F oscilan entre 12 y 13 escaños, lo que supondría casi duplicar los siete que cosecharon el 28 de mayo de 2023. Su aspiración con este resultado es impedir la mayoría absoluta de Jorge Azcón, o evitar que este dependa en exclusiva de Teruel Existe. Ser determinantes en la investidura, en definitiva. Para ello, como lo hizo en la anterior campaña, Santiago Abascal se encuentra recorriendo en furgoneta decenas de municipios, algunos de ellos despoblados.
Santiago en Aragón
«El candidato es Santiago», señalaron fuentes de Vox antes del nuevo ciclo electoral, confirmando su confección de partido personalista y sin baronías, y así ha sido hasta el momento. En Extremadura la campaña estuvo liderada por Abascal, que repite protagonismo en Aragón, en donde ya ha pasado por Teruel, Alcañiz, Calamocha, Albarracín, Villarluengo, Andorra, Utebo, La Almunia de Doña Godina, La Puebla de Alfindén, Calatayud, Ejea de los Caballeros, Huesca, Panticosa, Jaca, Aínsa y Fraga.
Una fórmula que se demostró ganadora en Extremadura, en donde Abascal sedujo a 40.000 nuevos electores. De estos, 25.000 procedieron de pequeñas localidades, muchas de las cuales llevaban años sin ver a un dirigente político nacional. Otro de los feudos que va a ser fundamental para Vox en esta ocasión es Teruel. Ahí, el sorpasso al PSOE es incluso más probable que en Zaragoza, pero el competidor es Teruel Existe, que podría rivalizar con Vox por un escaño que puede ser determinante.
Movilización de Vox
La campaña aragonesa de Santiago Abascal, en la que está logrando congregar a centenares de fieles en cada mitin (circunstancia que fue el preludio de la sorpresa en Extremadura) ha generado una sensación de pánico en las filas del PSOE. Los socialistas aragoneses, tal y como adelantó THE OBJECTIVE este martes, se encuentran desesperados porque «apenas hay movilización». «Hay cero ilusión, esto es una campaña de marketing», se lamenta el equipo de Pilar Alegría, que reconoce la «brutal afluencia» a los mítines de Santiago Abascal.
Para tratar de paliar esta caída, Ferraz ha decidido que Pedro Sánchez se volcará durante la campaña para arropar a su candidata, una cosa que no hizo con Miguel Ángel Gallardo, imputado por colocar al hermano de Sánchez, David Sánchez, en un puesto en la diputación provincial de Badajoz. Los socialistas atribuyen la debacle extremeña al candidato imputado, pero un nuevo batacazo, esta vez de la exportavoz del Gobierno, evidenciaría un problema más grave y extendido.
La caída del PSOE, además, iría acompañada de un estancamiento del PP que podría dar alas a Vox, ya que son pocos los encuestadores que auguren que SALF puede aguarles la fiesta. En las estimaciones menos halagüeñas, obtendrían 12 escaños y encararían con una inercia ascendente otros comicios claves, los de Castilla y León, en donde la expectativa es, directamente, dar el sorpasso al PSOE en toda la región.
