Dos obispos critican la regularización de inmigrantes del Gobierno: «Todos no caben»
Los prelados de Oviedo y Orihuela-Alicante han pedido medidas «sensatas» a la hora de acoger a los extranjeros en España

El Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes. | EP
Dos obispos españoles se han pronunciado en contra de la regularización extraordinaria de inmigrantes aprobada el pasado martes por el Gobierno pues consideran que «todos no caben» y piden que se debata en el Parlamento «con los matices convenientes».
El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, ha asegurado que «todos» los inmigrantes «no caben» en España y ha pedido «medidas sensatas», frente a la regularización extraordinaria.
«’Fui extranjero y me acogisteis’ (Mt 25). Los inmigrantes tienen ntra agradecida acogida. Pero ¿cuántos podemos asumir? Todos no caben y hay que establecer medidas sensatas, no populistas ni demagógicas, para acoger a los posibles descartando a cuantos extrañamente se nos cuelan», ha señalado este jueves en un mensaje publicado en la red social ‘X’ y recogido por Europa Press.
Por su parte, el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, ha acusado al Gobierno de «utilizar como moneda de cambio» a los inmigrantes y ha pedido que esta cuestión se debata en el Parlamento con «los matices convenientes».
«Acertijo: Adivina, adivinanza: ¿En qué se parece la subida de las pensiones incluida en el ‘decreto ómnibus’ a la regularización de los inmigrantes contemplada en el decreto ley pactado por el Gobierno y Podemos?», plantea Munilla en un mensaje difundido a través de su cuenta de ‘X’.
El prelado responde que «ambas son estrategias para conseguir otros fines» y denuncia que «esta forma torticera de proceder deja patente el desprecio» de los «gobernantes hacia los pensionistas y hacia los inmigrantes, a quienes utilizan como moneda de cambio».
Además, apunta que «en la mayoría de los españoles existe una conciencia ética, tanto en lo que se refiere a la necesidad de dignificar a los jubilados como a la de facilitar la regularización de los inmigrantes que trabajan honradamente» y rechaza «la alternativa esperpéntica de la caza y expulsión del hispano» en EEUU.
Si bien, considera que, al abordar cuestiones de «tanta importancia por la puerta de atrás, se hurta el diálogo parlamentario necesario y se impiden los matices convenientes».
Argüello celebró la medida
Estas declaraciones contrastan con las realizadas el pasado martes por el presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, quien celebró la medida y la definió como un «reconocimiento de la dignidad humana».
«Es un reconocimiento de la dignidad humana, una oportunidad para colaborar en el bien común», destacó Argüello, al tiempo que se alegró «porque muchas personas que estaban ya trabajando y no podían ni siquiera cotizar con sus impuestos al bien común» pueden «iniciar un proceso de regularización».
En todo caso, advirtió de que esta regularización podría haberse aprobado «hace meses» y que sale adelante ahora por «un momento de oportunidad política».
«Ciertamente, este decreto podría haberse firmado hace meses, como las organizaciones que hemos promovido la Iniciativa Legislativa Popular (ILP), dijimos en su momento, tanto en el Congreso de los Diputados como a la Administración. Es ahora, quizás, porque hay un momento de oportunidad política que lo favorezca», indicó en un vídeo publicado por la CEE.
