El PP ocultó a sus diputados la abstención en el decreto de transporte hasta la votación
Sorpresa en la bancada popular segundos antes del voto, ya que no se informó de la decisión en la reunión de grupo

El presidente del Grupo Parlamentario Popular, Alberto Núñez Feijóo. | Marta Fernández (EP)
La dirección del Grupo Parlamentario Popular ocultó a sus diputados el sentido del voto del real decreto-ley de prórroga de las ayudas al transporte, aprobado este martes en el pleno del Congreso de los Diputados, hasta el mismo momento de la votación, según han asegurado a THE OBJECTIVE fuentes populares. Aunque inicialmente pensaban que tenían que votar en contra, justo cuando iba a empezar la votación, el secretario general adjunto, Ángel Ibáñez, indicó que tenían que abstenerse. Algunos miembros del grupo se vieron sorprendidos y señalan que, si algún diputado hubiera estado despistado, se habría equivocado en la votación.
A estas alturas de la legislatura, con un Gobierno que intenta asegurarse cada apoyo parlamentario para sacar adelante sus medidas tras la debilidad provocada por la ruptura de Junts, cada votación se mira con lupa, sobre todo por las consecuencias para la estrategia de cada grupo parlamentario. El primer pleno del año, que se celebró este martes, era fundamental para el Gobierno, que quería convalidar un decreto ómnibus en el que mezclaba la subida de las pensiones con la prórroga de medidas para facilitar la okupación de viviendas. Además, sometió a votación otro decreto para prorrogar las ayudas al transporte y el abono único.
La posición del Partido Popular era complicada. Era consciente de que su rechazo al decreto de las pensiones —no por esta paga para los pensionistas, sino porque se mezclara con las medidas para favorecer la okupación— iba a ser rentabilizada por el PSOE. El argumento era fácil: el PP no quiere subir las pensiones. Los populares frenaron esta ofensiva del Gobierno y de Sánchez ofreciendo al Ejecutivo llevar al Congreso de los Diputados lo que denominan un «decreto limpio», solo con la subida de las pensiones en función del IPC.
En el caso de la convalidación de las medidas para facilitar las ayudas al transporte, el Partido Popular había venido manteniendo que también votaría en contra, como así lo había asegurado el vicesecretario de Hacienda e Infraestructuras, Juan Bravo, el lunes en la sede del partido en Madrid. El dirigente popular explicó que los 1.371 millones previstos que se iban a destinar a poner en marcha un abono único de transportes en todo el país, «sería mejor utilizarlo» en reforzar la seguridad de la red ferroviaria, a la vista del accidente ocurrido en Adamuz (Córdoba).
Sin embargo, los populares modificaron el sentido del voto el mismo día de la votación. La dirección del Grupo Parlamentario mantuvo en secreto este cambio de posición cuando se confirmó que Junts lo iba a aprobar, por lo que la posición de los populares no era determinante, como así se justificó al finalizar el pleno. Por la mañana, en la reunión del grupo parlamentario no se comunicó este cambio y los diputados se dirigieron al pleno con el convencimiento de que su voto tenía que ser contrario a las medidas de ayuda al transporte público.
Dar otro argumento al PSOE
En el momento de la votación, cuando el secretario general adjunto del grupo parlamentario, Ángel Ibáñez, levantó la mano e indicó en voz alta la palabra «abstención», la sorpresa fue grande para algunos diputados. De hecho, si algunos no hubieran estado atentos a las indicaciones, podrían haberse equivocado. Fuentes parlamentarias populares interpretan este cambio en que, al ser insignificante la posición del PP en esta votación —que ya la tenía ganada el Gobierno, con el apoyo de Junts—, «les íbamos a dar otro argumento para hablar contra nosotros y para qué íbamos a votar en contra en un tema con las ayudas al transporte, y perder». En este sentido, admiten que «tiene una venta bárbara el abono transporte contra el Partido Popular» y muestra su satisfacción por la decisión adoptada por la dirección del grupo.
Estas fuentes creen que como se conoció «tarde» la intención de voto de los independentistas catalanes, la abstención se decidió en el último momento. «Muchos nos quedamos desconcertados porque estábamos convencidos de que íbamos a votar en contra de todo». También dicen con ironía: «Tuvimos que mirar dos veces al secretario general, porque algunos no lo ven bien y nos podríamos haber equivocado».
