Los fallos en Rodalies no dan tregua a Illa tras asegurar que se recuperaría «la normalidad»
Este martes el servicio ha vuelto a quedar suspendido por dos caídas en el Centro de Control de Adif

El presidente de la Generalitat, Salvador Illa. | Europa Press
El Govern de Salvador Illa está atravesando su peor crisis desde su llegada a la Generalitat en 2024. El caos en Rodalies no se ha solucionado pese a haber asegurado que se recuperaría «la normalidad» esta semana. Este martes el servicio ha vuelto a quedar suspendido por dos caídas en el Centro de Control de Adif y posteriormente se ha restablecido el servicio con retrasos. Todo ello ha hecho que tanto la oposición como los socios parlamentarios del PSC suban el tono contra el Govern.
La presidenta de los Comuns en el Parlament catalán, Jéssica Albiach, ha pedido al Govern que «deje de hablar de normalidad, o de volver a la normalidad» en Rodalies, porque está generando falsas expectativas y más frustración entre la ciudadanía. «No se puede seguir generando más frustración, mayor impotencia y falsas expectativas. No sabemos cuándo se recuperará el servicio. Ahora, lo que sí podemos hacer es reforzar los servicios alternativos, con frecuencias y plazas suficientes y, sobre todo, dar información certera y ajustada a la realidad», ha dicho en una rueda de prensa en el Palau de la Generalitat, tras reunirse con el Govern.
También ha afirmado que es «muy evidente» que el Govern no está gestionando bien la crisis de Rodalies, y aunque haya temas que no dependan de la Generalitat, ha dicho que es una cuestión de mínimos que la información al usuario sea real.
Sin informar a los grupos
En paralelo, desde Junts per Catalunya han criticado que el Govern no se reúna con los grupos parlamentarios para informarles sobre Rodalies desde el martes de la semana pasada y ha pedido «responsabilidad» por las pérdidas económicas a raíz de las incidencias.
La presidenta de Junts en el Parlament catalán, Mònica Sales, ha hablado de ello en una entrevista en TV3 recogida por Europa Press. «Las reuniones terminaron el martes por la mañana. Pese a que al día siguiente, en sede parlamentaria, se habló de una crisis viva. No hay información alguna por parte del Govern. Yo, como presidenta, interpelé al conseller Dalmau para pedirle que estas reuniones pudieran volver a funcionar».
Asimismo, se ha lamentado que, con los cortes en el servicio ferroviario, las empresas «están perdiendo mucho dinero cada día» y que se tendrá que cuantificar la cifra. A este respecto, ha preguntado dónde está el conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, mientras esto sucede y, además, ha exigido poder hablar sobre la responsabilidad ante las pérdidas.
En ERC intentan tomar la iniciativa ante la inacción y bandazos del Govern. Según explican, están negociando con el Gobierno central para impulsar el teletrabajo ante el caos ferroviario. El trabajo a distancia formaría parte -añaden- de un conjunto más amplio de medidas que los republicanos están trasladando al Ejecutivo con el objetivo de «ofrecer respuestas inmediatas a una crisis de movilidad que ya no puede considerarse coyuntural».
Las negociaciones se producen tras semanas de incidencias continuadas en la red ferroviaria -cortes, interrupciones del servicio, cancelaciones y limitaciones de velocidad- que han golpeado especialmente a los servicios de cercanías y media distancia, dificultando el acceso al puesto de trabajo y generando una situación de incertidumbre prolongada para trabajadores y empresas.
Erosiona su imagen de gestor
Como informó THE OBJECTIVE tras la primera semana de caos ferroviario, esta crisis ha afectado a la imagen de «gestión» que proyectó el PSC en campaña electoral. Tras años de procés, los socialistas adoptaron una estrategia de «gestión», de preocuparse por los problemas del día a día de los catalanes, que ahora pierde credibilidad con la crisis ferroviaria.
Todo ello da oxígeno a los independentistas y la incertidumbre que transmiten las autoridades, con anuncios de restablecimiento del servicio que no se cumplen, tampoco contribuye a calmar los ánimos de los usuarios afectados. De hecho, hay dos manifestaciones por el caos en Rodalies previstas para el próximo 7 de febrero en Barcelona.
