Los catalanes que quieren limitar la inmigración suben del 44% al 64% en solo dos años
El 100% de los votantes de Aliança Catalana y el 90% de los de Vox, de acuerdo en restringir la entrada de inmigrantes

Inmigrantes llegados a las costas españolas. | EP
La política de puertas abiertas a la inmigración pierde adeptos en Cataluña. El último sondeo del Institut de Ciències Polítiques i Socials (ICPS) refleja que, en solo dos años, de 2023 a 2025, los partidarios de limitar este fenómeno han subido 20 puntos, pasando del 44% al 64%. Si bien sigue habiendo una opinión favorable a la llegada de inmigrantes que se mantiene «estable» —del 52,4%—, en los dos últimos años se ha experimentado un giro y más ciudadanos desean que se pongan límites.
El sondeo del ICPS indica también que hay un ascenso entre los hombres jóvenes que se consideran de derechas: los menores de 35 años que se ubican en el espectro de la derecha superan el 30%, esto es, 20 puntos más que en 2020. Este giro a la derecha también se da entre las mujeres jóvenes: las menores de 24 años conservadoras han crecido desde un 4% a un 21,3%. En paralelo, los hombres jóvenes y las mujeres de más de 65 años son los grupos que tienen una opinión más negativa de la inmigración: un 43% y 44% respectivamente.
El sondeo abunda en una tendencia que se ha observado anteriormente en otras encuestas en la región y que han puesto en alerta a las autoridades públicas, como es el hecho de que los jóvenes simpatizan más con la derecha o deciden hablar en castellano en su tiempo de ocio en detrimento del catalán. El Centre d’Estudis d’Opinió —el llamado CIS catalán— lanzó incluso un primer sondeo sobre «posverdad y teorías conspirativas» en el que se concluía que los jóvenes confían menos en el sistema democrático. Este mismo estudio señalaba a los votantes de Vox y Aliança Catalana como los más proclives a creer en el «pensamiento mágico».
Por formaciones políticas con representación en el Parlamento de Cataluña, el 100% de los encuestados de Aliança Catalana estarían de acuerdo en restringir la entrada de inmigrantes en el país. También lo piensan el 90% de los votantes de Vox y en torno al 80% de los que votaron al Partido Popular y Junts per Catalunya.
Por lo que respecta a los votantes del PSC y ERC, estos porcentajes se sitúan entre el 50% y el 60% de sus respectivos votantes. Se trata de un cambio de postura notable que afecta a todos los partidos en mayor o menor grado.
«Diez veces más inmigrantes»
El director del ICPS, Oriol Bertomeus, ha querido contextualizar estos datos para no generar alarmas. En rueda de prensa ha afirmado que si se analiza un periodo más largo, desde 1993, Cataluña se halla casi con los mismos porcentajes pese a tener «diez veces más población extranjera». El ICPS había preguntado específicamente sobre la cuestión en la encuesta de 1993, pero no lo había vuelto a hacer hasta 2023. En consecuencia, no se puede saber cómo ha variado la opinión de los catalanes en este intervalo de tiempo.
El sondeo también constata una «cierta erosión» en la preferencia por la democracia como mejor sistema político, que se consolida en el tiempo. En este caso, existe una diferencia general (los jóvenes flirtean más con otros sistemas). El impacto de la crisis de 2008 también ha influido en estas preferencias. Con todo, el grupo más escéptico en cuanto a este sistema es el de las personas nacidas a partir de 2006.
Regularización masiva de Sánchez
Los datos de este sondeo son anteriores al proceso de regularización masiva de inmigrantes en situación irregular que ya residen en España aprobado por el Gobierno. Se trata de una medida por la que personas que llevan tiempo viviendo en España sin un permiso de residencia podrían obtener un estatus legal —incluyendo permisos de trabajo y residencia— bajo ciertos requisitos específicos.
Junts per Catalunya ha criticado esta medida excepcional de regularizar a 500.000 inmigrantes, de los que creen que más de 100.000 residen en Cataluña. El partido de Carles Puigdemont tiene la presión de Aliança Catalana, que no para de subir en los sondeos, y quieren recoger esta demanda de parte de la sociedad catalana más reticente a la entrada sin límites de inmigrantes.
