Sánchez defiende en el 'New York Times' la regulación migratoria: «Es una cuestión moral»
En una tribuna publicada por el medio estadounidense, el presidente alega también que «Occidente necesita gente»

Pedro Sánchez. | Matias Chiofalo (Europa Press)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este jueves la regularización de inmigrantes aprobada por su Ejecutivo en un artículo publicado en The New York Times, titulado I’m the Prime Minister of Spain. This Is Why the West Needs Migrants (Soy el presidente de España. Esto es por lo que Occidente necesita migrantes). En él, ha defendido que esta medida responde a una «cuestión moral», pero también «pragmática», porque «Occidente necesita gente».
El decreto, aprobado la semana pasada, permitirá la regularización de medio millón de inmigrantes que viven sin papeles en España y, en su tribuna, Sánchez ha criticado a los «líderes que han optado por perseguirles y deportarles mediante operativos ilegales y crueles» –en un contexto en EEUU marcado por las deportaciones del ICE y las protestas en su contra–: «Mi Gobierno ha optado por una vía diferente: una vía rápida y sencilla para regularizar su situación migratoria».
Y esta regularización, ha explicado el líder socialista, se ha llevado a cabo por dos razones: «La primera y más importante es moral. España fue una vez una nación de emigrantes. Nuestros abuelos, padres e hijos emigraron a América y países de Europa, buscando un mejor futuro durante las décadas de 1950 y 1960, y tras la crisis financiera de 2008. Ahora, la situación ha cambiado. Nuestra economía prospera. Los extranjeros se están mudando a España. Es nuestro deber convertirnos en la sociedad acogedora y tolerante que nuestros propios familiares habrían esperado encontrar al otro lado de nuestras fronteras».
La segunda razón, no obstante, «es puramente pragmática»: «Occidente necesita gente». «Actualmente, pocos de sus países tienen una tasa de crecimiento demográfico creciente. Si no aceptan la migración, experimentarán un fuerte declive demográfico que les impedirá mantener a flote sus economías y servicios públicos», ha advertido Sánchez.
No obstante, el presidente reconoce que esta tarea «no será fácil»: «La migración ofrece oportunidades, pero también enormes desafíos que debemos reconocer y afrontar. Sin embargo, es importante comprender que la mayoría de estos desafíos no tienen nada que ver con la etnia, la raza, la religión o el idioma de los migrantes. Más bien, están impulsados por las mismas fuerzas que afectan a nuestros propios ciudadanos: pobreza, desigualdad, mercados no regulados, barreras de acceso a la educación y la atención sanitaria».
Por otra parte, ha hecho alusión a «los líderes del estilo MAGA» (seguidores de la política del presidente de EEUU, Donald Trump), quienes, según Sánchez, pueden decir que España «no puede soportar acoger a tantos migrantes, que se trata de una medida suicida, la desesperada acción de un país en colapso». «No se dejen engañar», ha sentenciado el presidente.
«España está en auge. Durante tres años consecutivos, hemos tenido la economía de mayor crecimiento entre los países más grandes de Europa. Hemos creado casi uno de cada tres nuevos empleos en la Unión Europea, y nuestra tasa de desempleo ha caído por debajo del 10 % por primera vez en casi dos décadas», ha explicado, antes de añadir: «Esta prosperidad es el resultado del esfuerzo de los ciudadanos españoles, el esfuerzo colectivo de la UE y de una agenda inclusiva que considera a los migrantes como socios necesarios».
«Lo que funciona para nosotros puede funcionar para otros. Ha llegado el momento de que los líderes hablen claramente a sus ciudadanos sobre el dilema al que nos enfrentamos todos. Nosotros, como naciones occidentales, debemos elegir entre convertirnos en sociedades cerradas y empobrecidas, o en sociedades abiertas y prósperas», ha concluido Sánchez.
