Alegría se derrumba, pero se consuela con que «el PP es más rehén aún de la ultraderecha»
Los socialistas han logrado 18 escaños, cinco menos que los que obtuvo el partido en las elecciones de 2023

La candidata del PSOE a la Presidencia del Gobierno de Aragón, Pilar Alegría, | Javier Belver (EFE)
La candidata socialista, Pilar Alegría, se derrumbó este domingo en las urnas en Aragón, al dejarse 40.000 votos, cinco escaños y cinco puntos porcentuales respecto al resultado de las últimas elecciones en Aragón en 2023. Igualó el mayor fracaso histórico de su predecesor, Javier Lambán, en número de escaños (18), si bien superó en apenas 15.000 votos el resultado obtenido por el PSOE en 2015 (143.096 votos y un 21,43%), dejando a Vox todo el crecimiento como alternativa al PP.
En su comparecencia ante los medios, Alegría reconoció que «este no es un buen resultado, no es el resultado que [quería]», si bien se consoló con la victoria tibia del presidente de Aragón y candidato a la reelección, Jorge Azcón, a quien felicitó por su victoria electoral, pero de quien dijo que «hoy el PP es aún más rehén de la ultraderecha. Cuando la ultraderecha avanza, los más perjudicados son los aragoneses y aragonesas».
Siguiendo la estrategia de Pedro Sánchez a escala nacional, quien fuera su portavoz gubernamental hasta hace pocos meses se aferró a la pujanza electoral de Vox para justificar su permanencia en Aragón, donde reforzó su compromiso: «Este no es el resultado que queríamos, pero vamos a seguir defendiendo a aragoneses y aragonesas, recorriendo el territorio, hablando con los ciudadanos, comprendiéndoles mejor y planteando soluciones. Somos la alternativa de izquierdas, la alternativa a la crispación y a los recortes y vamos a seguir con más fuerza si cabe».
Alegría prometió que «[asumen] el papel que [les] corresponde y [liderarán] una oposición vigilante y seria… Este partido no les va a defraudar». Con tono compungido y serio, la candidata socialista no escatimó en palabras para reiterar que «es evidente que el resultado no es el que [hubieran] querido», como no lo habría sido «cualquier resultado que no [les] permita formar Gobierno».
Sin embargo, se justificó diciendo que si bien «el objetivo no se ha cumplido», el escenario no era el más propicio para los socialistas. «Estamos ante unas elecciones que no estaban en la agenda de los aragoneses», ha explicado, porque fueron convocadas y adelantadas por Azcón con el objetivo de conseguir una mayoría absoluta que tampoco se ha alcanzado. «Hoy el PP es aún más rehén de la ultraderecha. Cuando la ultraderecha avanza, los más perjudicados son los aragoneses y aragonesas. Por eso, ante este resultado, nos preguntamos si el señor Azcón seguirá utilizando Aragón para sus intereses personales y partidistas; ha antepuesto sus estrategias personales a los intereses de esta tierra».
Pese al pesimismo en las filas socialistas, Alegría se erigió en alternativa pese a la pujanza de Vox, que le pisa peligrosamente los talones en todos los municipios de la región: «Seguimos siendo la alternativa en esta tierra. Seremos una oposición seria y responsable, desde el respeto y la convivencia».
