El entorno de Meloni, contra Sánchez por la regularización: «Está desconectado del pueblo»
ECR, el grupo del Europarlamento que lidera la líder italiana, lanza una ofensiva contra la política migratoria del Gobierno

La presidenta de Italia, Giorgia Meloni, en la cumbre extraordinaria de la UE para analizar la crisis con Estados Unidos sobre Groenlandia. | Europa Press
Giorgia Meloni reprueba la regularización exprés de Pedro Sánchez, y que puede beneficiar a cerca de 850.000 inmigrantes ilegales, algunos de ellos con antecedentes penales. El eurogrupo que lidera la presidenta italiana, que ha logrado dar un giro de 180 grados en las políticas migratorias de la Unión Europea, ha denunciado la medida del Gobierno de España ante la Comisión Europea, por cuanto «afectará a todo el área Schengen». Con el objetivo de abundar en su opinión, THE OBJECTIVE contacta con el entorno político de Meloni, que se muestra crítico y estupefacto a partes iguales con Sánchez, quien está, dicen, «desconectado del pueblo».
«El Gobierno italiano jamás recurriría a regularizaciones masivas como la aprobada por Sánchez, que representan una rendición ante la inmigración ilegal», adelanta Nicola Procaccini, líder de ECR y mano derecha de Giorgia Meloni en Europa. «La postura italiana es clara: firmeza y rigor contra la inmigración ilegal, apertura y responsabilidad hacia la inmigración legal. Italia acoge a quienes entran cumpliendo las normas, a quienes aportan su trabajo, habilidades y profesionalidad al desarrollo económico y social del país», explica Procaccini en declaraciones a este medio.
«Se trata de dos modelos radicalmente opuestos. Por un lado, el enfoque español, que legitima la ilegalidad; por otro, el enfoque italiano, que afirma el principio de soberanía y control. Gobernar la inmigración significa hacer lo que cualquier comunidad responsable hace, como haría cada uno en su país: decidir quién puede entrar y expulsar a quienes entran ilegalmente. Esta es una diferencia sustancial, con profundas consecuencias económicas, sociales y de seguridad, y que distingue claramente una política de responsabilidad de una de renuncia», abunda el dirigente de Fratelli d’Italia.
Con este marco mental, a los italianos les resulta difícil comprender qué es lo que motiva a Sánchez a regularizar a casi un millón de inmigrantes ilegales. «Las protestas en Torre Pacheco y alrededores demuestran una desconexión cada vez más clara entre las acciones de Sánchez y el pueblo español», analiza Francesco Giubilei, ideólogo de Giorgia Meloni, que denuncia que «ignora la presión mediterránea de Ceuta y Melilla y las protestas ciudadanas exasperadas por una crisis que no da señales de solución».
«En un momento en que incluso varios gobiernos de izquierda, ante el descontento popular generalizado, están replanteando sus políticas migratorias, resulta sorprendente que Sánchez en España opte por una postura tan abiertamente proinmigración. Es evidente que la izquierda española ve la naturalización masiva de extranjeros no europeos como una forma de consolidar su frágil dominio, minorizando el voto español autóctono», analiza Daniele Scalea, fundador y presidente del think tank italiano de corte conservador Fondazione Machiavelli.
«La estrategia de Sánchez es clara: busca una salida política, contentando a sus socios, y trata de proyectar una imagen de supuesto humanitarismo, huyendo de los problemas de fondo», explica Nora Junco, eurodiputada española de ECR e impulsora, junto a Diego Solier, de la declaración del eurogrupo contra la regularización de Pedro Sánchez.
ECR pasa a la acción
Han tomado esa iniciativa, explica Nora Junco, ante la pasividad de Ursula von der Leyen con una cuestión que «tiene un impacto directo en el espacio Schengen», que «afecta al conjunto de los Estados miembros». «Aquí en Bruselas no ha habido advertencias, ni exigencias de coordinación ni ninguna otra medida. Es increíble la inacción de la comisión cuando estas decisiones vienen de Gobiernos alineados ideológicamente con las instituciones europeas», critica Junco, que abunda: «Las comparaciones son odiosas, pero la dureza con la que la UE actuado frente a otro estado miembro [Hungría], que ha sido señalado, fiscalizado y sancionado, no la encontramos con España y sus decretos, regularizaciones y cambios sustanciales en la política migratoria, que afecta a todos».
«Desde nuestra posición en el Parlamento Europeo, como Delegación española del Grupo ECR, nuestra obligación es acabar con este silencio y defender una política migratoria, ordenada, legal y responsable exigiendo tomar decisiones determinantes tal y como se recoge en la carta enviada a la presidenta Von der Leyen el pasado 3 de febrero: la credibilidad de Schengen y la confianza ciudadana dependen de políticas, migratorias, coherentes, previsibles y aplicables», concluye la eurodiputada española.
La medida aprobada por el Gobierno de Sánchez con el apoyo de Podemos ha causado estupor en Europa, por cuanto va a contracorriente de las políticas comunitarias adoptadas en esta legislatura. En el continente, Alemania aprobó reformas legales para facilitar deportaciones y detenciones; Francia restringió prestaciones sociales y aceleró expulsiones; Italia aplica leyes disuasorias y el procesamiento de solicitantes fuera de su territorio; y Reino Unido limitó drásticamente el acceso al asilo. En España, a principios de abril se regularizará a cerca de un millón de inmigrantes ilegales de golpe.
