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Política

Podemos pierde los 14 escaños que tenía hace una década: los mismos que gana Vox

El partido de Irene Montero se queda sin diputados autonómicos en Aragón y se complica la opción de ir en solitario a las generales

Podemos pierde los 14 escaños que tenía hace una década: los mismos que gana Vox

La candidata de Podemos, María Goikoetxea.

Las elecciones autonómicas en Aragón han decretado la exclusión -por primera vez desde su fundación- de Podemos del parlamento regional. Se trata de un mal resultado para el partido de Irene Montero, que había intentado marcar diferencias con Sumar a lo largo de la campaña electoral. El balance es dramático si se piensa que hace diez años Podemos irrumpía como la gran sorpresa de las elecciones autonómicas: alcanzaba de golpe 14 escaños en su debut regional, con 135.000 votos y un 20% de apoyos. Diez años después, Podemos ha perdido todo su capital político: ha cosechado algo más de 6.000 votos, un 0,9% de las papeletas. Los morados son ya extraparlamentarios en Aragón, y el partido que obtiene el mismo resultado que Podemos hace diez años es una formación que, al menos en teoría, representa todo lo contrario de la formación de Ione Belarra e Irene Montero: Vox.

«Claro que quiero que haya reemplazo de fachas y racistas y que lo podamos hacer con la gente trabajadora de este país, tenga el color de la piel que tenga, sea china, negra o marrona», dijo Irene Montero hace exactamente una semana. Con esa frase removió la campaña electoral de un partido que aspiraba a alcanzar al menos un diputado, y que mira más a dar el sorpasso a Sumar que a imponerse como fuerza hegemónica de la izquierda o del tablero político en general.

Los morados se vieron obligados poco después a matizar, como publicó este periódico. Sostuvieron que era una «burla», una expresión «irónica». Recularon porque en el cuartel morado consideraron que podía convertirse en un problema para una campaña electoral que se presentaba ya muy delicada. La estrategia con la que Podemos afrontaba los comicios giró entonces hacia el esquema fascismo-antifascismo. Los morados invitaron incluso a la periodista Cristina Fallarás, quien en 2024 dio voz a las denuncias anónimas contra Íñigo Errejón, y que arengó: «¿Cuál es el partido feminista? ¿Cuál es el partido antifascista? ¿Cuál es el partido antirracista?», para referirse a Podemos frente a otras opciones de izquierda como el PSOE y Sumar.

Extraparlamentario

El miércoles, Pablo Iglesias se enfrentó a Vito Quiles, en un claro intento de reflotar la campaña electoral de Podemos. Todos los dirigentes del partido respaldaron al ex secretario general en las redes sociales. La secretaria general, Ione Belarra, también participó en los actos de campaña, pero nada ha servido para que la formación morada, liderada en la región por la candidata María Goikoetxea, rompiera la barrera demoscópica suficiente para obtener al menos un diputado, y empatar así con Sumar.

El resultado es malo en general; peor si se compara con el escaño (aunque sea solo uno) de Sumar, y pésimo si se piensa que Podemos ha dilapidado a lo largo de una década un botín de más de 135.000 votos. Esos 14 diputados son exactamente los que ha obtenido Vox este domingo, convirtiéndose en uno de los ganadores de los comicios. El PP mantiene su mayoría, aunque pierde dos escaños, y el PSOE se hunde hasta los 18 diputados autonómicos.

Ejecutiva regional

«Vamos a seguir trabajando para poner a la izquierda aragonesa en pie y construir la alternativa que el PSOE no ha sido capaz», ha afirmado la candidata de Podemos tras conocer el resultado de esta noche. «Convocaremos en los próximos días a nuestra ejecutiva para la nueva etapa de reconstrucción del partido en Aragón».

El resultado aragonés arruina en particular la noche de Podemos porque los morados estaban levantando cabeza en los últimos choques con Sumar. En las europeas, con Irene Montero de candidata, llegaron a un empate con la coalición de Yolanda Díaz. Aquello sirvió para defender que Podemos ya no estaba en la UCI de la política, sino que estaba a punto de resurgir. Después, en Extremadura con su secretaria regional en la cabeza de una lista unitaria con IU, se aprovecharon de la caída del PSOE y mejoraron su representación.

Pero en Aragón el guion político se ha vuelto oscuro para los morados. Con ningún representante en el parlamento autonómico, la idea de concurrir en solitario en las próximas generales se complica, sostienen desde el otro frente, el de Sumar, donde creen que salvan los muebles aunque sea con un solo diputado, porque sus contrincantes directos tienes menos. «Somos tierra firme, certidumbre», ha comentado la candidata de la coalición IU-Movimiento Sumar, Marta Abengochea.

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