El PP confía en prescindir de Vox en Aragón gracias al apoyo de los grupos pequeños
Los diputados de Chunta Aragonesista, Partido Aragonés y Coalición Existe pueden garantizar el Gobierno de Azcón

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, con el del PP, Alberto Núñez Feijóo, este viernes en el cierre de la campaña electoral. | Ramón Comet (EP)
El Partido Popular afronta este domingo en Aragón su segunda posibilidad de dar un varapalo al Gobierno de Sánchez. Con esta premisa se enfrenta a las elecciones autonómicas que convertirán, con toda seguridad, a Jorge Azcón en ganador de los comicios regionales. No es tanto la victoria, que consideran asegurada, como seguir minando al PSOE, y con ello a Pedro Sánchez. La única preocupación para los populares es la dimensión de la victoria de Vox y la posibilidad de que solo los pequeños partidos que se presentan, como Chunta Aragonesista (3 diputados en 2023), Partido Aragonés (3) y Coalición Existe (1), le puedan garantizar la investidura y así no tener que pactar con Vox, según las fuentes populares consultadas por THE OBJECTIVE.
La intención de voto de los populares en Aragón ha ido menguando a medida que se acerca el momento de votar. Si hace tan solo un mes pensaban que podrían ganar dos diputados más y de los 28 actuales pasar a 30, a día de hoy no quieren hacer «previsiones» y solo están a la espera de la foto finish que indique el resultado final. La única certeza es que el PP ganará las elecciones, pero el avance imparable de Vox ha hecho que nadie se atreva a vaticinar nada. Con el agravante de que la fuerza que tenga Abascal en Aragón le puede dar más margen de maniobra en la negociación en Extremadura.
El enfrentamiento con Vox ha subido decibelios en el final de la campaña a raíz de la filtración de unos audios de la cúpula de la formación de Abascal en los que dirigentes del partido critican a su líder. Vox ha acusado al PP de estar detrás de esta filtración y los populares han decidido entrar en el cuerpo a cuerpo en las redes sociales. Una señal de la máxima tensión que existe entre estas dos formaciones políticas, ante el objetivo de Vox de acercarse lo más posible a la formación que preside Alberto Núñez Feijóo de cara a las elecciones de 2027.
Esta situación complica cada vez más la futura negociación para alcanzar un pacto de Gobierno o garantizar la investidura de Azcón sin entrar en su equipo de Gobierno. Si el PP mantiene los 28 diputados con los que cuenta en la actualidad en las Cortes de Aragón, o puede sumar alguno más, y las fuerzas regionalistas los suyos, y teniendo en cuenta que la mayoría absoluta está fijada en 34 diputados, se abre un nuevo escenario en el que los populares mantienen la esperanza de no necesitar a Vox para la investidura de Azcón.
«Ningún tracking nos da que podamos gobernar con Aragón Existe, pero hay Chunta», apuntan desde la dirección nacional del PP. Y recuerdan que «en el único lugar en que Vox no gobierna con el PP, a pesar de no tener absoluta, es en Cantabria porque el PRC dijo ‘bueno, va a gobernar Buruaga y yo elijo si gobierna con Vox o sin Vox’». Siguiendo este razonamiento, apuntan «que decida Teruel Existe, que decida la Chunta, Izquierda Unida, Podemos, el PSOE, si quieren que el PP gobierne con Vox o sin Vox».
«Pueden evitarlo»
El PP asegura que «el único que ha plantado cara a Vox y lo ha dejado fuera de un Gobierno es Revilla, y todos los demás han preferido dejar a Vox para decir ‘tenemos a Vox’». Por lo tanto, siguen insistiendo estas fuentes de la dirección nacional, estas formaciones políticas no pueden ir diciendo que «quieren frenar a la ultraderecha, la quieren tener dentro porque cuando pueden evitarla, no lo hacen». Una situación que se repite en Extremadura: «María Guardiola está a tres de la absoluta, y lo que no se puede decir es que no pactéis con Vox y repetimos elecciones hasta que las gane yo».
Los populares, a la espera de conocer este domingo cómo queda Vox, enfocan la cita electoral como un segundo «varapalo descomunal al partido del presidente del Gobierno» Dicen que «Jorge Azcón le ha arrancado una ministra, a su portavoz y la va a vapulear hoy; en cinco meses le arrebataremos a su vicepresidenta primera y número dos y por el camino le hundiremos a su sanchista de cabecera, al que le reemplazó Tudanca en Castilla y León. Ese es el objetivo: debilitar al partido que gobierna para complicarle repetir».
