Alegría desploma al PSOE e inquieta a los críticos: «La alternativa al PP es Vox»
Pesimismo en el partido, donde alertan que la izquierda merma su espacio hasta los 25 escaños frente a los 40 de la derecha

Pilar Alegría.
Una nueva debacle electoral y la misma inquietud interna sobre la deriva descendiente de un PSOE que se desploma en los territorios perdiendo fuelle como alternativa a la derecha del PP. Tras la hecatombe extremeña del pasado mes de diciembre, la candidata socialista, Pilar Alegría, estrenó el 2026 con un nuevo derrumbe electoral en Aragón, al dejarse 38.500 votos, cinco escaños y cinco puntos porcentuales, igualando en escaños (18) el mayor fracaso histórico de su predecesor, Javier Lambán, en 2015. Al término del escrutinio, los más oficialistas salían al rescate de su candidata, aferrándose a los apenas 16.720 votos de más obtenidos por Alegría respecto a 2015 (159.366 votos de 2026 frente a 143.096 de 2015), sin tener en cuenta la merma de la izquierda y dejando a Vox todo el crecimiento como alternativa al PP.
Este es el punto en el que ponen el foco las fuentes socialistas consultadas por THE OBJECTIVE: la irrelevancia adquirida por un PSOE que se sitúa a apenas 41.000 votos de Vox, 30.000 en la ciudad más grande de la región, Zaragoza (la cuarta más poblada de España), e incluso viéndose adelantado por los de Santiago Abascal en la segunda ciudad más grande, Teruel, donde sí se consumó el sorpasso de Vox al PSOE en 1.100 votos.
Un escenario que disparó la inquietud y el pesimismo entre el sector crítico del PSOE por la merma de la izquierda en beneficio de la ultraderecha que, paradójicamente, se erige en alternativa a la derecha. «La alternativa al PP ya no es el PSOE sino Vox», explican las fuentes socialistas consultadas por este diario, que recuerdan que «en 2015, el peor resultado histórico del PSOE, se produjo con Podemos en 14 escaños», con lo cual la suma de ambos ascendió a 32 escaños. «Ahora, es Vox quien tiene 14 escaños» mientras la izquierda suma su menor representación histórica, 25 parlamentarios, y la derecha 40.
El consuelo de Alegría
No obstante, en el tradicional juego de expectativas al que acostumbran en Ferraz, el PSOE fue de menos a más durante el escrutinio. Tras las malas perspectivas de los trackings internos, la dirección socialista llegó a temer por los 16 escaños de representación y finalmente «salvó los muebles», según su óptica, con los 18 obtenidos. En su comparecencia ante los medios, Alegría reconoció que «este no es un buen resultado, no es el resultado que queríamos», si bien se consoló con la victoria tibia del presidente de Aragón y candidato a la reelección, Jorge Azcón, a quien felicitó por su victoria electoral pero de quien dijo que «hoy el PP es aún mas rehén de la ultraderecha. Cuando la ultraderecha avanza los más perjudicados sean los aragoneses y aragonesas».
Una estrategia perfectamente coordinada con la dirección federal del PSOE en la que Pilar Alegría ejerció de portavoz en 2022. Pocos minutos después de la declaración de Alegría en Aragón, la secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, compareció ante los medios de comunicación en Ferraz en una declaración sin preguntas en la que se vanaglorió de que «el resultado es el mismo que en Extremadura. Hoy el PP es mas rehén que nunca de la ultraderecha. Esto produce inestabilidad, incertidumbre y parálisis, perjudica a la ciudadanos y encadena al PP a la ultraderecha». Tambien se refirió a la «deriva ultra que se ha visto en la campaña. Empezó blanqueando, consintiendo y aceptando a Vox; y ahora, sin ningún pudor, lo comparten todo: mentiras, discursos de odio, desinformación y monologuistas fascistas, como hemos visto al final de la campaña electoral», señaló en referencia velada al reportero Vito Quiles.
«Habríamos mantenido a Pilar con 15 escaños»
Una estrategia para desviar el foco de la nueva debacle socialista que no tendrá consecuencia alguna en el territorio. La candidata Pilar Alegría, portavoz gubernamental de Pedro Sánchez hasta hace pocos meses, dejó clara su permanencia en Aragón, donde reforzó su compromiso: «éste no es el resultado que queríamos, pero vamos a seguir defendiendo aragoneses y aragonesas, recorriendo el territorio, hablando con los ciudadanos, comprendiéndoles mejor y planteando soluciones. Somos la alternativa de izquierdas, la alternativa a la crispación y a los recortes y vamos a seguir con más fuerza si cabe». Pese al pesimismo en las filas socialistas, Alegría se erigió en alternativa pese a la pujanza de Vox, que le pisa peligrosamente los talones en todos los municipios de la región: «Seguimos siendo la alternativa en esta tierra. Seremos una oposición seria y responsable, desde el respeto y convivencia».
En un claro llamamiento a navegantes, Alegría prometió que «asumiremos el papel que nos corresponde y lideraremos una oposición vigilante y seria… Este partido no les va a defraudar». Fuentes de Moncloa consultadas por este periódico aseguran que eso no ha estado en ningún momento en duda: «Habríamos mantenido a Pilar aunque hubiera sacado 15 escaños», sostiene el núcleo duro del presidente.
Pese a ello, la candidata socialista compareció con tono compungido y serio para anunciar que había llamado a Jorge Azcón para felicitarle por su victoria electoral -una rareza en tiempos de Pedro Sánchez-, y no escatimó en palabras para reiterar que «es evidente que el resultado no es el que hubiéramos querido» y que «el objetivo no se ha cumplido». Sin embargo, al igual que expresan en privado fuentes de Moncloa, también denunció que el escenario no era el más propicio para los socialistas porque eran «unas elecciones que no estaban en la agenda de los aragoneses», convocadas por Azcón con el objetivo de conseguir una mayoría absoluta que no se ha alcanzado. «Ante este resultado, nos preguntamos si el señor Azcón seguirá utilizando Aragón para sus intereses personales y partidistas ha antepuestos sus estrategias personales a los intereses de esta tierra».
