Los diplomáticos piden ayuda a Sánchez ante la «pésima gestión» de Albares en Exteriores
La ADE traslada al presidente la «indiferencia» del ministro para presentar un nuevo reglamento de la Carrera Diplomática

Pedro Sánchez y José Manuel Albares. | Foto: EP
La Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE) ha enviado una nueva carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el que le solicitan que intervenga en el Ministerio de Asuntos Exteriores ante la «alarmante» situación que se vive en dicho departamento y la «pésima gestión» del ministro José Manuel Albares.
En la misiva, a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, se insiste en la aprobación de un nuevo reglamento de la Carrera Diplomática, que reemplace al franquista de 1955 pero, además, se expone la situación en la que se encuentra el ministerio con la «insuficiencia de medios y recursos humanos, la sobrecarga incesante de trabajo que recae en la red consular, el deterioro de los inmuebles en el exterior, la pésima gestión de los recursos humanos, la inadecuación de la normativa general a la Administración General del Estado en el exterior o la falta de su actualización».
El jefe de Gabinete de la Presidencia del Gobierno, Diego Rubio, remitió en diciembre una carta a la ADE en la que tomó nota de la queja de este colectivo por la «indiferencia» del ministro para presentar un nuevo reglamento de la Carrera Diplomática que sustituya al vigente en la actualidad, de época franquista.
Moncloa comunicó a la ADE el acuse de recibo de una misiva suya enviada a principios de noviembre. «Tomamos nota y le invitamos a un seguimiento directo con la Subsecretaría del Ministerio de Asuntos Exteriores», dirigida por Xavier Martí, por ser este el «órgano competente» en materia de personal del departamento de Albares. «Confío que desde la Subsecretaría y el Ministerio podrán atenderle con la atención y el detalle que merece», subraya la mano derecha de Pedro Sánchez al presidente de la ADE, Alberto Virella.
«Lamentablemente, no podemos considerar que el Subsecretario, Xavier Martí, haya prestado atención a nuestra reivindicación de que urge contar con un reglamento sin residuos franquistas y que introduzca una gestión del personal diplomático conforme a las pautas de una organización del siglo XXI en pro de la eficacia y el mejor servicio a nuestro país», constata ahora la ADE al ver la indiferencia del jefe de la diplomacia. El alto cargo del ministerio «se negó incluso a proporcionarnos el proyecto de reglamento», por lo que los diplomáticos piden a Sánchez que les facilite él mismo dicho proyecto.
En cuanto a la situación «alarmante» que se vive en el ministerio, la ADE recuerda al presidente del Gobierno que nunca se han elaborado los informes periódicos que establece la L¡ley de la Acción y del Servicio Exterior del Estado de 2014 «para conocer con qué medios materiales y recursos humanos cuentan las unidades administrativas e instituciones de la Administración General del Estado en el exterior para adecuarlos, precisamente, ‘a las directrices, fines y objetivos de la Política Exterior’», por lo que le emplaza a realizar dicho informe «en el transcurso de los próximos meses».
En opinión de la principal asociación de diplomáticos, estos medios «no son suficientes ni adecuados». Muestra de ello es, a juicio de la ADE, el estado de la red consular «ya infradotada cuando a principio de siglo había un millón de españoles en el extranjero y, ahora, gravemente insuficiente al tener que atender a tres millones, sin incremento de recursos».
«La situación se convierte en crítica al tener que procesar, sobre todo algunos consulados, las más de 2.400.000 solicitudes de nacionalidad, derivadas de la Ley de Memoria Democrática. Ello genera malestar entre los españoles que viven más allá de nuestras
fronteras, el cual le resulta, sin duda, conocido, Señor Presidente, pues se lo ha trasladado la presidenta del Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior, quien le ha solicitado más recursos humanos para la red consular», señala la ADE en la carta.
La sobrecarga de trabajo que padece esta red «va a aumentar muy próximamente», advierten los diplomáticos, «pues el proceso de regularización de inmigrantes «generará solicitudes» de reagrupación familiar de sus cónyuges e hijos, que también tramita la red consular. «El volumen de trabajo aumenta considerablemente y sin cesar, generando amplia insatisfacción e incomprensión entre los colectivos usuarios de estos servicios, que reclaman sus derechos», se subraya en la misiva.
«Lamentable» estado de inmuebles
Además, la ADE advierte a Sánchez de que no se puede olvidar que muchas embajadas «tampoco ven cubiertas sus necesidades
mínimas de personal». Por su parte, las misiones ante los organismos multilaterales disponen «de un número significativamente menor» de consejeros que las de otros países europeos, mientras los asuntos a defender y negociar crecen «notablemente».
Respecto a los bienes inmuebles, numerosos edificios se encuentran «en un lamentable estado de deterioro», tras años sin las inversiones «imprescindibles» para su conservación, que se han ido postergando por falta de presupuesto. En algunos casos, como desveló THE OBJECTIVE sobre el caso del consulado general en Mendoza (Argentina), llega a suponer «un riesgo para los empleados públicos y para los usuarios que acceden a ellos».
«No sólo en el exterior la Administración del Estado se encuentra desbordada, sino que en los servicios centrales del Ministerio la situación es de suma gravedad. El mundo se encuentra en un escenario geopolítico complejo, con profundas transformaciones, por
lo que ahora, quizá más que nunca, es necesario reforzar nuestra política exterior para defender nuestros valores e intereses», hacen hincapié los diplomáticos.
Ante esta «exigencia», el departamento de Albares «padece de una acuciante falta de personal, con direcciones y subdirecciones generales muy infradotadas a pesar de ser relevantes para la seguridad del país». Por ejemplo, dos meses después de la invasión rusa de Ucrania, desapareció la Oficina de Estrategia y Prospectiva, «prescindiéndose de una unidad existente en los países de nuestro entorno con mayor dotación, cuya función es elaborar análisis complejos, estudiar escenarios y ofrecer propuestas para la adopción de planteamientos estratégicos». A ello se suma, según concluye la ADE, «una pésima gestión de los recursos humanos, caracterizada por la ausencia de transparencia y la arbitrariedad».
