Los socios de Sumar buscan a la desesperada un sustituto de Díaz: «Si no hay, repetirá ella»
Más Madrid e IU mueven ficha y mientras tanto decretan el fin de la marca Sumar para la alianza

Yolanda Díaz. | EP
Los socios de la actual coalición de Sumar ya están buscando la sustitución de Yolanda Díaz para encabezar la futura alianza. Más Madrid e Izquierda Unida son las formaciones que dan por amortizada la figura de la vicepresidenta del Gobierno, aunque no hay unanimidad al respecto. Los Comunes catalanes se muestran más tibios, y el Movimiento Sumar (el partido que encabeza Díaz) insiste en proponer a la dirigente gallega como cabeza de cartel en las próximas generales. Los sectores que buscan a alguien que la pueda sustituir admiten la dificultad de encontrar un perfil capaz de aglutinar a todas las sensibilidades: «Si no hay, repetirá ella», asumen desde esos sectores.
Más Madrid es una de las formaciones que ya da por finiquitado el liderazgo de Yolanda Díaz, pero no es la única. Izquierda Unida también rechaza los «hiperliderazgos», una manera que tiene Antonio Maíllo de decretar el fin del liderazgo de Díaz. Los Comunes son, tal vez, los que estarían más dispuestos a seguir con la actual ministra de Trabajo como rostro visible de la coalición. Y Lara Hernández, portavoz del Movimiento Sumar, ha anunciado que la política gallega quiere postularse para repetir como líder.
En lo que coinciden todos es en que la nueva alianza debe surgir bajo premisas más «democráticas», es decir, a través de mecanismos de codecisión más claros. Y que no se llamará Sumar. Este punto ha sido ya debatido entre los partidos que se coaligaron con Yolanda Díaz y ha sido zanjado, según aseguran varias fuentes de este sector. La cumbre del próximo 21 de febrero deberá servir para avanzar en ese proceso, cuyo paso previo será rebautizar a la coalición con un nombre nuevo.
Un perfil que «resta»
En 2023, Yolanda Díaz eligió la palabra «sumar» para nombrar un proyecto de gran coalición de toda la izquierda alternativa al PSOE. Desde Podemos hasta algunos partidos regionalistas acordaron ponerse debajo del paraguas de la dirigente gallega, que gozaba de una notable popularidad. Desde entonces, la estrella de la vicepresidenta se ha ido apagando, y ahora sus propios socios (los que quedan, porque Podemos se ha perdido por el camino) afirman internamente que la política de Ferrol «no suma, sino que resta».
El problema que están detectando los sectores críticos es que no será fácil encontrar a alguien dispuesto a sustituirla, con un perfil capaz de convencer a todos. Ni Gabriel Rufián ni otros ministros como Mónica García o Pablo Bustinduy están despertando, al menos de momento, el interés suficiente. El líder de IU, Antonio Maíllo, tampoco parece dispuesto a dar ese paso, aunque exige primarias para establecer al próximo candidato de la alianza.
Las fuentes consultadas sostienen que a medida que se enfría la posibilidad de unidad con Podemos, Díaz gana enteros para repetir como candidata. Todos saben que su popularidad está en caída libre, y las formaciones que se juntaron en Sumar están buscando a un sustituto. Pero no se trata de una operación fácil, y Díaz ya lanza mensajes a sus socios para que no se limiten a hablar de estructuras y organismos internos, y vuelvan a mirar a la política como algo que «ilusione», según el esquema heredado de la experiencia de Podemos después del 15-M.
Popularidad
Esto significa que, en su opinión, sin un líder popular, cualquier tipo de esquema de coalición estará destinado a fracasar. Paradójicamente, Rufián defiende esa misma lectura. Y pone sobre la mesa unos datos de popularidad mejores que los de la propia Díaz. Hace unos días, hasta el exlíder de IU, Alberto Garzón, habló sobre ello. Pero el portavoz de ERC no convence a ningún socio de Sumar, que ya ha rechazado tomarse en serio su propuesta. Entre otras, porque la consideran vinculada a la búsqueda de su visibilidad personal. Tal vez, en clave «interna» en su partido.
A la espera de encontrar un sustituto de Díaz, los socios han acordado enterrar el nombre de Sumar. El tiempo de la coalición que llevaba el mismo nombre del partido de Díaz, sueño del sector errejonista que aspiró a crear un cartel que fagocitara a todos los demás, se ha acabado. La izquierda vuelve a los cuarteles de invierno y a reivindicar el peso orgánico de cada formación implicada en el proyecto.
«No vamos a resignarnos ni a permanecer inmóviles. Vamos a construir una candidatura amplia, valiente y arraigada en los territorios que defienda a la gente trabajadora de este país», dijo la portavoz municipal de Más Madrid, Rita Maestre, el martes. La izquierda regeneradora que denunciaba las nomenclaturas ahora apela a la defensa de ese statu quo. Y el impasse de cada uno de los actores puede en última instancia favorecer a la propia Yolanda Díaz.
