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Política

Los socios de Sumar buscan a la desesperada un sustituto de Díaz: «Si no hay, repetirá ella»

Más Madrid e IU mueven ficha y mientras tanto decretan el fin de la marca Sumar para la alianza

Los socios de Sumar buscan a la desesperada un sustituto de Díaz: «Si no hay, repetirá ella»

Yolanda Díaz. | EP

Los socios de la actual coalición de Sumar ya han acordado como paso previo a la búsqueda de un revulsivo en ese sector enterrar el actual nombre de la coalición. El 23 de julio de 2023, Yolanda Díaz eligió la palabra Sumar para lanza un proyecto de gran coalición de toda la izquierda alternativa al PSOE. Desde Podemos hasta los partidos regionalistas en Aragón y Baleares acordaron ponerse debajo del paraguas de la dirigente gallega, que gozaba por aquel entonces de una notable popularidad. Desde entonces, la estrella de la vicepresidenta se ha ido apagando, y ahora sus propios socios (los que quedan, porque Podemos se ha perdido por el camino) ya comentan internamente que la política de Ferrol «no suma, resta».

Más Madrid es una de las formaciones que ya da por finiquitado el liderazgo de Yolanda Díaz. Pero no es la única. Izquierda Unida también rechaza los «hiperliderazgos», una manera que tiene Antonio Maíllo para decretar el fin del liderazgo de Yolanda Díaz. Los Comunes son, tal vez, los que más estarían dispuesto a seguir con la actual ministra de Trabajo como rostro visible de la coalición, aunque al igual que todos los demás dan ya por muerto el nombre de la coalición. La nueva alianza, que debe surgir bajo premisas más «democráticas» (es decir, a través de mecanismos de codecisión interna más claros), ya no se llamará Sumar. Este punto ha sido ya debatido entre los partidos que se coaligaron con Yolanda Díaz y ha sido zanjado, según comentan varias fuentes de este sector.

El cambio de nombre es la primera sentencia al liderazgo de Yolanda Díaz. Con el nuevo nombre, cuyas opciones se están barajando en ese momento, y que podría inspirarse en modelos importados de América Latina como los del «frente amplio» o «pacto amplio», los actuales socios de Díaz empezarán el proceso de desconexión de su liderazgo. El próximo 21 de febrero, estos actores se reúnen en Madrid para dar comienzo a esta nueva fase, y todavía queda por saber si la vicepresidenta gallega acudirá al encuentro.

No es una decisión baladí, porque si acude como comparsa y no como protagonista se interpretará que ella misma ha entendido el mensaje de sus socios, y lo ha acatado. Mientras que desde su entorno trasladan que la dirigente gallega insiste en querer liderar ese proyecto político, y lanza mensajes a sus socios para que no se limiten a hablar de estructuras y organismos internos, y vuelvan a mirar a la política como algo que «ilusione», según el esquema heredado de la experiencia de Podemos después del 15-M. Esto significa que sin un líder popular, cualquier tipo de esquema de coalición estará destinado a fracasar.

Paradójicamente, Gabriel Rufián defiende esa misma lectura de la política actual. Y pone sobre la mesa unos datos de popularidad por primera vez mejores que la propia Díaz. Hace unos días, hasta Alberto Garzón habló sobre ello. Esa caída en picado de popularidad condena a la vicepresidenta, con incluso sus ministros, desde Mónica García hasta Pablo Bustinduy, que la invitan al acto del 21, pero como una participante más. Y con ella condenan también su sigla.

El tiempo de la coalición que llevaba el mismo nombre de Sumar, sueño de un sector errejonista que aspiró a crear un cartel electoral que fagocitara por la vía de los hechos a todos sus socios, se ha acabado. La izquierda vuelve a los cuarteles de invierno, a la defensa de sus taifas, y a presumir más de números de afiliados y sedes que de popularidad de sus líderes. «No vamos a resignarnos ni a permanecer inmóviles. Vamos a construir una candidatura amplia, valiente y arraigada en los territorios que defienda a la gente trabajadora de este país», dijo Rita Maestre el pasado 10 de febrero. La izquierda que quiso denunciaba las antiguas nomenclaturas para barrerlas, ahora apela a la defensa de ese mismo estatus quo. Gabriel Rufián permitiendo…

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