28 días sin Illa al frente de la Generalitat: ni foto, ni vídeo ni previsiones para su vuelta
El Govern no pone fecha a su regreso. La mayoría de partidos han debatido cómo abordar su ausencia y evitan las críticas

El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa. | EP
Este viernes se cumplen 28 días desde que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, tuvo que interrumpir su labor por problemas de salud. El mandatario catalán ingresó en el Hospital Vall d’Hebron el sábado 17 de enero por un fuerte dolor en una pierna tras lesionarse cuando corría. Los médicos que le atendieron informaron de que fue diagnosticado de una osteomielitis de la sínfisis púbica, una infección ósea e inflamación poco frecuente en la unión de los huesos del pubis. El 30 de enero le dieron el alta hospitalaria y permanece en su casa en reposo mientras el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, ejerce como presidente en funciones.
En el casi mes entero desde que el presidente de la Generalitat está apartado de sus responsabilidades, solo se ha pronunciado mediante mensajes escritos en sus canales oficiales y redes sociales. Su baja médica ha coincidido en un momento de gran turbulencia en la región, con la crisis ferroviaria de Cataluña —que lleva dos semanas sin solucionarse— y con el fuerte golpe de viento que ha azotado Cataluña, con varios heridos de gravedad, cancelación de vuelos y trenes y centenares de avisos por incidencias.
El Govern asegura que Illa cada vez se encuentra mejor. La consellera de Territorio y portavoz del Govern, Sílvia Paneque, señaló en rueda de prensa este martes tras el consejo ejecutivo que «no podía trasladar una fecha» de su regreso, pero que esperaba que pudiera «ser lo más pronto posible». Se espera que retome sus funciones de forma progresiva, pero sin un horizonte claro de cuándo podría estar plenamente ejerciendo como president.
Prudencia de los partidos
Los partidos políticos están siendo muy prudentes a la hora de pronunciarse sobre Illa. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, ha habido debate entre las distintas formaciones sobre cómo abordar este asunto. En el caso de Junts per Catalunya, celebraron la semana pasada su ejecutiva nacional y Carles Puigdemont dio consignas claras de no «bromear» en redes sociales sobre el estado de salud de Illa ni criticar su «ausencia».
En la misma línea, los socios principales del PSC, ERC y Comuns están siendo prudentes sin entrar en este terreno personal, pese a sus implicaciones políticas. Mientras que la CUP, según explican fuentes conocedoras del debate interno, transmitió al PSC que si la baja de Illa se alarga más de lo previsto en el tiempo, deberán «replantear cosas» o informar en más detalle de «por qué no está en condiciones». Según estas mismas fuentes, la CUP incluso se ha comprometido a apoyar una eventual investidura de otro candidato socialista con el fin de evitar elecciones y un posible ascenso de Aliança Catalana si se acude a las urnas.
No obstante, lo prioritario es respetar los tiempos de Illa y que vuelva cuanto antes. De momento, los únicos que han alzado la voz o han cuestionado su ausencia pertenecen al entorno de Aliança Catalana. Perfiles afines al partido sostienen que no puede haber esta suerte de vacante al frente de la Generalitat en un momento político tan complicado.
Además, le reprochan que el conseller Dalmau, que no es diputado electo, pueda ejercer de president. La legislación catalana vigente establece que para ser investido como tal, es requisito legal ser diputado o diputada del Parlament antes de la sesión de investidura.
Comunicaciones por escrito
Illa solo se ha pronunciado en un par de ocasiones, por escrito, para actualizar su estado de salud. La primera de ellas, el 18 de enero, un día después de su ingreso, afirmó que se encontraba «bien y con ánimos». «Me tocan unos días de pruebas y recuperación. Quiero agradecer a todo el personal sanitario del Hospital Universitario Vall de Hebrón su atención y gran profesionalidad».
El 23 de enero, desde los canales de mensajería oficiales de la Oficina del Presidente, se informó de que había recibido la visita institucional del presidente del Parlament, Josep Rull, en el centro hospitalario en el que estaba ingresado. También se informó de que el miércoles anterior, 21 de enero, había recibido al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.
El 30 de enero, tras salir del hospital, volvió a pronunciarse en redes sociales para explicar que estaba en casa, donde debía «continuar unos días más el tratamiento con supervisión médica». Agradecía el trato recibido y reivindicaba el sistema público de salud. De momento, no ha querido compartir ninguna foto, audio o video para tranquilizar o dar a conocer más detalles sobre su actual estado.
