La Eurocámara amonesta a Alvise por sus comentarios sobre Irene Montero en un pleno
La presidenta, Roberta Metsola, pide al líder de SALF «restricción y moderación en su conducta y lenguaje en el futuro»

Luis 'Alvise' Pérez (i) e Irene Montero (d) junto a la carta de Roberta Metsola enviada al líder de SALF. | Ilustración: Alejandra Svriz
Después de la segunda multa, llega un tirón de orejas. La presidenta del Parlamento Europeo, la popular Roberta Metsola, ha amonestado este viernes al líder de Se Acabó La Fiesta (SALF), Luis ‘Alvise’ Pérez, por sus comentarios personales dirigidos a la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, el pasado 17 de diciembre en el hemiciclo, donde ambos protagonizaron un enfrentamiento durante el debate sobre los casos de acoso sexual en España.
La primera en intervenir aquel día fue Montero, con un discurso en el que criticó al PSOE y lamentó que se acusara de acoso a «la mano derecha de Pedro Sánchez» en Moncloa —en alusión a Francisco Salazar— recientemente. No hubo ninguna mención al líder de SALF. Poco después, Alvise aprovechó su turno de palabra para afear a la exministra morada que hubiese estado «un poco flojita» en su intervención «después de ver lo que han hecho [Íñigo] Errejón y compañía». En este sentido, le reprochó que su defensa del feminismo se limite a «haber conseguido tu posición casándote con tu jefe», en referencia a Pablo Iglesias. Ante los murmullos de desaprobación que venían de la zona del hemiciclo donde se encontraba Montero, el eurodiputado antisistema insistió en decirles que «les incomoda escuchar las verdades del barquero», según ABC.
Montero pidió intervenir por alusiones y desde su escaño se dirigió también en términos personales contra Alvise: «Lo que acabas de hacer es violencia y si te atreves a hacer esto en el Parlamento Europeo, ¡qué no harás en tu casa cuando nadie te ve!», le espetó al líder de SALF antes de advertirle que se le había acabado «su impunidad y machismo». Younous Omarjee, que presidía en ese momento el debate en su condición de vicepresidente de la Eurocámara, no permitió a Alvise una última réplica porque no lo prevé el reglamento.
Roberta Metsola le reprocha ahora a Alvise, en una carta a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, sus comentarios de carácter personal del pasado 17 de diciembre, «refiriéndose a la vida privada» de Montero. Además, le recuerda que dado el carácter «altamente inapropiado e inaceptable» de dichas declaraciones, el vicepresidente Omarjee «tuvo que llamarle al orden y solicitarle que interrumpiera su intervención».
«Realizadas en el contexto específico de un debate sobre acoso sexual y abuso de poder, sus comentarios trascendieron los límites de la crítica política legítima. El artículo 10 del Reglamento establece las normas de conducta de los diputados. La conducta de los diputados se caracterizará por el respeto mutuo. Los diputados se abstendrán de comportamientos indebidos y no recurrirán a un lenguaje ofensivo en los debates parlamentarios».

La presidenta de la Eurocámara hace hincapié en que la institución que preside «representa con orgullo una amplia diversidad de opiniones y puntos de vista políticos», por lo que Alvise puede sentirse «libre de expresar sus opiniones y de discrepar con otros diputados». Sin embargo, puntualiza que dichas expresiones «siempre deben preservar la dignidad» de la institución que preside y «ser respetuosas» con todos los miembros del hemiciclo, por lo que le emplaza a acatar «las normas de conducta descritas anteriormente» por su bien. «Le insto encarecidamente a que actúe con restricción y moderación en su conducta y lenguaje en el futuro», concluye Metsola de forma tajante.
Fuentes de SALF adelantaron a este periódico que Alvise replicará por escrito a la amonestación. El tirón de orejas de la presidenta de la Eurocámara al eurodiputado de SALF llega después de que esta misma semana se produjese la segunda multa impuesta al político español desde su llegada a Estrasburgo. En este caso, se le castigó con la prohibición de asistir a cuatro días de plenario en la Eurocámara por grabar un vídeo del exministro socialista Juan Fernando López-Aguilar en el pleno del pasado 18 de diciembre, un día después del incidente con Irene Montero, para luego subirlo a sus redes sociales.
También le impuso una sanción equivalente a 3.000 euros por la «pérdida del derecho a dietas por estancia durante un período de diez días». La presidenta de la Eurocámara adoptó esta decisión tras una denuncia de López-Aguilar. El líder de SALF indicó el día de la publicación del vídeo que el exministro con José Luis Rodríguez Zapatero había abroncado durante el pleno a una asistenta parlamentaria del PSOE. «Es la prueba de cómo un eurodiputado socialista grita y hace violentos aspavientos a una joven asistenta trabajadora del Parlamento», señaló este jueves el propio Alvise tras anunciar la sanción en sus redes sociales.
«Ellos pueden hasta calumniarnos e injuriarnos a diario, pero si les grabas cómo tratan a las trabajadoras aquí, ellos mismos te condenan. Hay que largarse de este antro de burócratas», indicó a renglón seguido. Las citadas fuentes de SALF subrayan que el eurodiputado recurrirá la decisión de Metsola ante la Mesa y que el líder de la formación antisistema considera «surrealista» que le multen «por grabar cómo [López-Aguilar] siempre le grita y habla mal a las asistentas».
La primera sanción de 700 euros
El Parlamento Europeo ya sancionó en marzo del año pasado a Alvise con una multa de 700 euros por no cumplir con su obligación de declarar todos sus ingresos al comienzo de la legislatura. El eurodiputado infringió «las obligaciones de transparencia» del código de conducta de la institución, por lo que se le impuso la pérdida de dos días de dieta de estancia. Alvise no recurrió entonces la sanción que se basa en el artículo 183 del reglamento interno, por lo que la medida fue definitiva. Poco después actualizó la documentación remitida a la Eurocámara con una declaración complementaria por escrito, en la que aclaró que había ganado un total de 798.200 euros desde 2021 hasta entonces como influencer y administrador único de la empresa Resistencia Popular SL.
Alvise afloró las ganancias de los últimos cuatro años después de que el Parlamento Europeo le requiriese a ello por estar incompleta la declaración original presentada en julio de 2024. La información facilitada a la Eurocámara contenía números redondos, ya que prorrateó los ingresos. Por ejemplo, el eurodiputado señaló que en los siete primeros meses de 2024, hasta convertirse en eurodiputado, ingresó 20.000 euros al mes por su actividad de influencer, lo que supuso 140.000 euros en total.
En los tres años previos, los ingresos mensuales fueron inferiores: 13.000 euros en 2021 (lo que supuso un total de 156.000 euros en el cómputo del año), 16.500 en 2022 (para un total de 198.000 euros) y 12.100 en 2023 (que dio una cifra anual de 145.200 euros). En 2021 también facturó 15.000 euros con su citada empresa de Resistencia Popular SL. «No ha habido nuevos ingresos con posterioridad», subrayó el político antisistema sobre esta sociedad adquirida en junio de 2020.
