Sánchez viaja a India sin Begoña Gómez e irá al choque con los tecnoligarcas en la cumbre IA
El presidente del Gobierno incluye en la delegación empresarial a directivos de ‘startups’ y tecnológicas

Pedro Sánchez y Narendra Modi en Vadodara. | Foto: Pool Moncloa
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, iniciará este martes un viaje oficial de tres días a India en el que se reunirá con el primer ministro del gigante asiático, Narendra Modi, y participará en la IV cumbre global de inteligencia artificial (IA) en Nueva Delhi que empieza este martes. A diferencia de su última visita de octubre de 2024, el jefe del Ejecutivo no ha incluido a su esposa, Begoña Gómez, en la delegación oficial.
Sánchez realiza, por tanto, su segundo viaje oficial a la India en apenas año y medio, cuando antes de él habían pasado 18 años sin una visita de un jefe del Ejecutivo a ese país. Este 2026 se cumplen, además, 70 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. En las últimas semanas han estado los ministros de Asuntos Exteriores y de Cultura, José Manuel Albares y Ernest Urtasun, en Nueva Delhi y la Unión Europea acaba de firmar con la India un histórico acuerdo de libre comercio tras años de negociaciones, por lo que fuentes gubernamentales subrayan la importancia política de esta visita para reforzar las relaciones bilaterales.
A diferencia del anterior desplazamiento, en el que Sánchez se rodeó de empresarios del Ibex como Juan Ignacio Entrecanales, vicepresidente de Acciona, en esta ocasión irá una delegación de directivos de startups y tecnológicas como Nealis o Caleido junto a los titulares de Transformación Digital, Óscar López, y de Agricultura, Luis Planas.
España y la India tienen 8.000 millones de euros en intercambios comerciales y el turismo indio se ha cuatriplicado en la última década -de 60.000 turistas en 2012 a 230.000 en 2024-, por lo que el presidente del Gobierno también tendrá una reunión con empresarios locales de ambos sectores. Nueva Delhi siempre puso en el pasado trabas regulatorias al libre mercado, pero el nuevo acuerdo con la UE -pendiente aún de ratificación- abre oportunidades a las compañías españolas. Por ello, se ha montado un Foro España-India coincidiendo con la visita presidencial.
En cuanto a la cumbre sobre el futuro de la IA, Sánchez defenderá «un modelo más humanista y mucho más controlado en cuanto a algoritmos», por lo que es posible que vuelva al choque con los llamados tecnoligarcas. El presidente reiteró hace diez días la voluntad del Ejecutivo de prohibir el acceso a las redes sociales para los jóvenes con menos de 16 años y exigió a los oligarcas tecnológicos que «quiten sus sucias manos de los móviles de nuestros menores».
Fue en el acto de cierre de campaña de las elecciones aragonesas, donde Sánchez aseveró que España está en «el lado correcto de la historia» con esta propuesta antes de advertir que «los amos del algoritmo» quieren «controlar lo que leemos y vemos para luego saber y controlar lo que votamos». Además, les acusó de expandir «bulos, desinformación y zafiedades» tras varios tuits críticos de Elon Musk, el dueño de X. El jefe del Ejecutivo hizo hincapié en que España les plantará «cara» con la «fuerza de la razón, de la ley y de la democracia» y que las críticas de los dueños de redes sociales «le cargan de razones» para defender esta medida.

«Sánchez ha sido claro, pero la cumbre de la IA cubre más cosas. Puede ser que diga algo, no solo son redes sociales», subrayan las citadas fuentes tras el «enorme interés» que, a su juicio, generó el anuncio de Sánchez de la limitación de las redes sociales a menores en la última cumbre mundial de gobiernos de Dubai.
España perdió tras el último viaje de Sánchez el megacontrato para la construcción de seis submarinos en el que competía la pública Navantia con la alemana ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS). La propuesta, en colaboración con la empresa india Larsen and Toubro, se basaba en la serie S80 que se está construyendo en Cartagena y preveía transferencia de tecnología, como ya había hecho Navantia en mercados como Australia o Turquía, pero las autoridades indias se decantaron finalmente por la oferta germana. El Gobierno español mantiene su interés «en contratos de capacidades industriales», pero las fuentes piden ser «discretos» ante la posibilidad de que surjan «oportunidades en el sector privado».
La última visita de Sánchez a la India a finales de octubre de 2024 fue polémica porque fue el primer viaje con Begoña Gómez tras su imputación. Además, en la tarde del 29 de octubre, con los avisos por fuertes riadas en Valencia lanzados por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), ambos se fueron a cenar a un restaurante de Bombay. Fue un acto de carácter «privado» que no se incluyó en la agenda de aquel día y con el que el presidente del Gobierno y su esposa pusieron fin a la visita oficial.
La diferencia horaria entre España y el país asiático hizo que la cena de Sánchez y Gómez coincidiese en el tiempo con el polémico almuerzo del presidente de la Generalitat valenciana, Carlos Mazón, con la periodista Maribel Vilaplana en un restaurante de Valencia para ofrecerle a esta última la dirección de la televisión autonómica. En aquel momento, no se había lanzado la alerta masiva a los móviles en las zonas afectadas, pero el Ejecutivo valenciano sí que había activado el Centro de Coordinación Operativo Integrado (Cecopi) para seguir la evolución de la dana.
Tres horas de agenda privada
Sánchez compareció en Bombay ante los medios de comunicación poco después de las 15.45 de la tarde, hora española. Una rueda de prensa que se prolongó por espacio de treinta minutos y en la que no hubo ninguna pregunta sobre la gota fría en España porque aún no había descargado lo más fuerte del temporal en Levante. En la ciudad india eran las 20.15 horas al inicio de la comparecencia pública, por lo que el jefe del Ejecutivo se fue con su mujer tras despedirse de los medios de comunicación al filo de las nueve de la noche, hora local. Tuvieron tres horas de agenda privada en Bombay para dar un paseo y cenar juntos lejos de las cámaras.
El presidente del Gobierno y su comitiva se subieron a un Airbus cerca de la medianoche, poco antes de las 20 horas en España. Aún no se había lanzado la alerta masiva a los móviles de los habitantes de la provincia de Valencia -fue a las 20.11-, pero Sánchez tuvo tiempo de poner un tuit en las redes un poco antes -a las 19.43-, en el que dijo que seguía «de cerca y con preocupación» las informaciones sobre personas desaparecidas que estaban llegando desde la zona próxima al barranco del Poyo.
El presidente estuvo informado de lo que ocurría en la zona afectada por la dana durante el viaje desde la India, que tuvo una escala técnica de más de una hora en Omán para el repostaje del avión cuando empezaba la madrugada en España. Al llegar a la base aérea de Torrejón de Ardoz, poco antes de las 10.30 horas del 30 de octubre, ya se sabía que el temporal había causado al menos 51 fallecidos. Desde allí, el jefe del Ejecutivo se trasladó al Palacio de la Moncloa para participar en la segunda reunión del comité de crisis. La primera la había presidido la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, la víspera debido a su ausencia y en ella se había seguido ya la evolución de la catástrofe y las consecuencias de las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales.
