El «susurrador» de Ayuso impulsó una dirección artística bajo el mando del consejero destituido
Antonio Castillo criticó duramente a Feijóo y la estrategia del Partido Popular desde su cuenta de X

Isabel Díaz Ayuso y Antonio Castillo. | EP
La crisis que ha estallado en la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha destapado una situación interna en la que Antonio Castillo, denominado «susurrador» de Isabel Díaz Ayuso —asesor en la sombra sin vinculación directa en el Gobierno regional—, ejercía un poder ilimitado. THE OBJECTIVE ha podido saber que convenció a Ayuso para crear una dirección general de Enseñanzas Artísticas que dependía directamente del consejero destituido. Castillo, que dimitió este miércoles como responsable del Ballet Español de Madrid, criticaba al Partido Popular, y a su presidente, Alberto Núñez Feijóo, en su cuenta en X y cuestionaba a Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de la presidenta.
El estallido de esta situación soterrada, que conocían muchos trabajadores del Gobierno regional, ha saltado por los aires, según las fuentes consultadas por este periódico, como consecuencia del hartazgo de Ayuso. Consciente del alcance que podía tener y de los perjuicios que podía ocasionar a la presidenta de la Comunidad, Rodríguez tomó el mando de una crisis en la que han empezado a caer las piezas del entramado de influencia que había tejido Castillo. Y todavía pueden caer algunas más, según apuntan las fuentes consultadas, ya que «siguen activos peones» en otras áreas del Ejecutivo.
Su dimisión como responsable del Ballet Español de Madrid es un reflejo de los «tentáculos» que extendió por otros departamentos de la comunidad, como el de Cultura. Las fuentes consultadas señalan que se «creó para él el caprichito de un ballet, que no existía» y que al frente del mismo se situó a un responsable, que «colisionó con Castillo, lo echó y se quedó al frente». Como Castillo no quería aparecer, «montó una fundación, una especie de patronato, dirigido por tres personas; él es uno, pero de manera que todo se diluya y que no parezca que es él el que lo lleva».
Pero su poder también llegó hasta convencer a Ayuso de crear una Dirección General de Enseñanzas Artísticas que dependía directamente del consejero de Educación, Emilio Viciana, ahora cesado, sin estar adscrita a ninguna de las tres viceconsejerías que había en su momento. Al frente de toda esta dirección general se encuentra Miguel Olite, cuyo futuro, tras la caída de Castillo, está en el aire.
Castillo presumía de su «relación directa» con Ayuso y llegaba a asegurar a trabajadores de la Comunidad que su puesto de trabajo se lo debían a él; y tuvo algún encontronazo con la anterior consejera de Cultura, hoy en el Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz.
Una de las cosas que más han sorprendido de Antonio Castillo es que, siendo una de las personas más cercanas a la presidenta de la comunidad, arremetiera desde su cuenta en X contra el Partido Popular y su presidente Alberto Núñez Feijóo, e incluso que cuestionara a su jefe de gabinete. Precisamente, y a raíz de la información publicada por este periódico con el título «Educación, un campo de minas que ha terminado por estallar», Castillo respondió en X diciendo: «Señores: ¿no les da vergüenza publicar simplezas al dictado de @marodríguez?», con remisión al jefe de gabinete de Ayuso.
En otro tuit en referencia a uno de Feijóo sobre Venezuela, señala: «Con sus carencias, esta declaración de Núñez Feijóo es la primera ocasión en la que el PP nacional ha estado a la altura de las circunstancias desde que él lo preside». También respondió a Jaime de los Santos en un tuit sobre unas declaraciones de este dirigente también sobre Venezuela: «Era mucho pretender que el PP nacional estuviera a la altura más de 24 horas».
«Política de almoneda»
Más duro fue con otra respuesta al presidente del Partido Popular, al que le dice: «Abraza usted el materialismo socialista y la política de almoneda, y así el frente popular ya ha ganado; habla usted su lenguaje y muerde el anzuelo mientras consuman sus planes por detrás, mientras enfrentan a los españoles entre sí».
La portavoz popular, Ester Muñoz, también fue objeto de sus comentarios negativos en X, a raíz de un comentario sobre Bildu. Castillo replicó: «No: por desgracia para todos, Bildu, HB, la ETA… están en el Parlamento porque Núñez Feijóo y el Partido Popular se negaron por todos los medios a que se instara a ilegalizarlos en el Senado, antes de las elecciones».
