La hija del embajador en India hace negocios en el país asiático con un pasaporte diplomático
Varios diplomáticos hablan de «escándalo sin precedentes» en Nueva Delhi por las actividades de Milena March

Marina March, hija del embajador, junto al empresario indio Sandeep Marwah. | RRSS ICMEI
Milena March Franzi, la hija mayor del embajador español en India, Juan Antonio March, dispone de un pasaporte diplomático expedido por el Ministerio de Asuntos Exteriores que le facilita hacer negocios en el gigante asiático con su progenitor, según desvelan varias fuentes diplomáticas a THE OBJECTIVE.
El pasaporte diplomático español es, en la práctica, una llave para moverse con facilidad por buena parte del mundo. Su posesión garantiza beneficios como el acceso a canales exclusivos en aeropuertos, la exención de visados en decenas de países y un despacho acelerado en aduanas. Este diario preguntó a la Oficina de Información Diplomática (OID) si podía confirmar el acceso de la hija mayor de March a este documento y qué motivos valoró Exteriores para concedérselo, pero no obtuvo respuesta.
Fuentes policiales consultadas por este periódico cuando se supo que Koldo García había tenido este documento aseguraron, en aquel momento, que en algunos países con medidas de seguridad más laxas, existe la posibilidad de sortear controles migratorios convencionales con un documento como este. «En algunos países, el pasaporte diplomático abre la puerta a entrar y salir sin dejar apenas rastro», resumió un mando policial.
Las fuentes diplomáticas creen que el departamento que dirige José Manuel Albares comete una irregularidad en este caso ya que, en la práctica, Exteriores solo entrega este documento de viaje a los cónyuges e hijos menores de edad de los diplomáticos destinados en el extranjero. El real decreto de 2008 que regula la concesión de pasaportes diplomáticos fija en su artículo 3 que la concesión del mismo se puede extender «a los restantes miembros de su familia» de un embajador, «siempre que convivan con el titular en el extranjero y cuando las condiciones del país de recepción lo requieran».
Un enunciado al que se podría haber agarrado el embajador para convencer a Exteriores y lograr que su hija mayor acceda a dicho documento. «March ha conseguido que su hija mayor de edad tenga pasaporte diplomático sin derecho a ello y que viaje a India a hacer negocios con él», advierte uno de los diplomáticos que conoce este asunto y que advierte del riesgo de que se repita el caso de Raúl Morodo y su hijo Alejo, quienes en diciembre acabaron condenados en la Audiencia Nacional por recibir comisiones millonarias de la petrolera estatal venezolana (Pdvsa) por asesorías fiscales cuando el primero estuvo destinado como embajador en Caracas.
«Se ha montado un Zapatero bis con su hija de 26 años. Han montado una compañía para introducir empresas en la India. Lleva a su hija a todas partes con él y le presenta gente. La mete en sus reuniones con empresarios españoles e indios. Después, Milena va a eventos privados en los coches de la embajada y vive en la residencia mientras hace negocios para su padre. Ella es su tapadera», apunta otro diplomático, quien no duda en tildar de «escándalo sin precedentes» lo que está sucediendo en Nueva Delhi.
March fue nombrado embajador en India el 3 de septiembre de 2024. Apenas ocho días después, el día 11 del citado mes, inauguró el Foro Cinematográfico y Cultural Indo-Español en los estudios cinematográficos de Marwah. Este foro fue impulsado por Sandeep Marwah, presidente de la Cámara Internacional de la Industria de Medios y Entretenimiento (Icme, por sus siglas en inglés), «en asociación con la embajada española», según se resaltó el día del anuncio. El propio embajador fue nombrado «patrono».
La colaboración entre este foro y la embajada española busca potenciar la industria audiovisual e intercambios culturales entre ambos países. Precisamente, este año 2026 se organizan actos del año dual con motivo del 70 aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España e India. Marwah también dirige la llamada Escuela de Cine de la Academia Asiática de Película y Televisión, fundada en 1993 en Noida y que en la actualidad es la institución líder en educación cinematográfica en India.

En julio del año pasado, este empresario indio agasajó a la hija de March en un acto publicitado en sus redes sociales. «La Escuela de Cine organizó un taller muy interesante sobre gestión de marca, impartido por la reconocida experta española Milena March Franzi. El evento […] ofreció a los estudiantes valiosas perspectivas sobre la dinámica cambiante del branding en las industrias creativas», señaló el Icmei junto a unas imágenes de Marwah con la hija del embajador.
Las autoridades indias se resistieron a aceptar la llegada de March a la embajada española. El gabinete de Albares cursó su petición de plácet en enero de 2024, pero el Gobierno de Nueva Delhi tardó seis meses en conceder la luz verde. Una demora excesiva, a juicio de las fuentes diplomáticas, con la que India expresó al Ejecutivo de Pedro Sánchez su malestar por la elección de este diplomático, quien había estado más de una década de excedencia fuera del Ministerio de Asuntos Exteriores tras una polémica salida de Rusia como embajador por orden de Trinidad Jiménez en julio de 2011. Con carácter previo, tuvo una controvertida gestión en la representación permanente de la ONU en Ginebra entre 2004 y 2007. Con él se dieron los primeros pasos para la construcción de la cúpula de Miquel Barceló que luego acumuló importantes sobrecostes.
Un concierto coincidía con su cumpleaños
Además, la polémica en Exteriores por los actos culturales que ha organizado March a espaldas del ministerio ha salpicado a su amiga china Huiling Zhu, una cantante de ópera con numerosas actuaciones en los últimos años para la Fundación Onuart, cuyo consejo consultivo preside José Luis Rodríguez Zapatero y que el diplomático presidió desde 2019 hasta el momento en el que Exteriores pidió su plácet a las autoridades indias.
La mezzosoprano asiática cuenta con doble nacionalidad, china y alemana, y el año pasado recibió 18.000 euros de la legación española en Nueva Delhi por varios conciertos organizados en julio y octubre. Su caché subió este año, ya que March apalabró con ella tres actuaciones en territorio indio —del 22 al 27 de febrero— a cambio de 14.000 euros que iban a sufragar varias empresas y el Gobierno regional de Rajastán, sin que el departamento de José Manuel Albares supiese nada. Precisamente, el hecho de que el último de los conciertos estuviese fijado para el 27 de febrero, día que coincide con su 68.º cumpleaños, ha llevado a varios de sus compañeros a sospechar que el embajador preparó este evento cultural como una especie de regalo en este estado del norte de India, conocido por sus palacios y fuertes.
«¿En qué cabeza cabe hacer actividades culturales españolas con fondos del Estado o donados a este sin conocimiento del Ministerio de Asuntos Exteriores?», se pregunta un antiguo embajador en una capital asiática. «La mezzosoprano es su novia desde hace muchos años y la lleva a todas partes, le organiza conciertos y le paga sus honorarios de cantante con los fondos de la acción cultural de la embajada», se queja este veterano diplomático.
