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Política

Yolanda Díaz medita su retirada tras la presión de los socios y el movimiento de Rufián

En varios sectores de Sumar ya se habla de una renuncia a ser candidata, que se anunciaría en cuestión de días

Yolanda Díaz medita su retirada tras la presión de los socios y el movimiento de Rufián

Yolanda Díaz en el Congreso de los diputados. | EP

El movimiento de Gabriel Rufián y la presión de varios socios de Sumar, sobre todo Izquierda Unida y Más Madrid, como ya adelantó este diario, están empujando a Yolanda Díaz a considerar seriamente su renuncia a repetir como candidata en las próximas elecciones generales. Así lo explican varias fuentes de los partidos que conforman Sumar en conversación con este diario, que admiten que a lo largo de estos últimos días se ha acelerado esa dinámica. Desde el Movimiento Sumar afirmaron hace poco que Díaz debía mantenerse como rostro visible de la futura «alianza», pero la situación ha cambiado radicalmente a lo largo de los últimos días, y ya se baraja un escenario a corto plazo con la renuncia de la dirigente gallega.

Aún no se sabe cuándo podría anunciar Díaz que tira la toalla. En Sumar se especula sobre una decisión que se podría tomar en los próximos días. Difícilmente sería antes o durante el acto que los partidos de Sumar tienen previsto celebrar en Madrid este 21 de febrero (acto al que Díaz no acudirá). Este encuentro debe ser el pistoletazo de salida de algo parecido a un nuevo «frente» unitario, que modifique toda la estructura existente de Sumar hasta ahora.

Algunos puntos ya han sido esbozados: un nuevo proceso de toma de decisiones internas más «democrático», según explican las fuentes consultadas, que se traduciría en mayor «codecisión» a través de una mesa de negociación paritaria y permanente. Y en segundo lugar, la búsqueda de un nuevo candidato para las generales, a través de un proceso de primarias que lo refrende. Los partidos de Sumar, como adelantó este diario, llevan ya tiempo buscando a ese perfil.

Retirada pactada

En cuanto a Díaz, la sensación de que la dirigente gallega haya llegado al fin de su viaje gana fuerza a lo largo de los últimos días. El problema, como recogía ese diario a partir de comentarios que circulaban dentro de los partidos de la coalición, es que su figura «ya no suma, resta». Era una condena casi definitiva por parte de sus socios, que consideran que los malos resultados de las últimas elecciones autonómicas tienen que ver más con el fin del idilio demoscópico de Díaz que con la actividad política de las formaciones de la alianza.

Luego está el asunto del Gobierno. Yolanda Díaz no quiere renunciar a su papel de vicepresidenta, más allá de que pueda declarar su renuncia a encabezar la coalición en las próximas elecciones. Oficialmente, otros ministros de Sumar han manifestado su intención de que Díaz siga en la ecuación, lo que podría mantener a la dirigente como diputada. «Más que una salida, es una retirada como candidata», afirman las fuentes consultadas. Pero pasar de vicepresidenta a diputada rasa podría sonar a humillación, aunque evitaría la defenestración que padeció Irene Montero en 2023. Quedaría, según algunas fuentes, una «salida pactada», que ubican en un cargo en el Consejo de Estado. Al haber ejercido de vicepresidenta, según estas fuentes, Díaz tendría esa opción, si se llega a un acuerdo con el PSOE.

Última clave

En cuanto a Rufián, el dirigente de ERC parece haber renunciado a su plan maximalista de armar una gran coalición de todas las izquierdas estatales y autonómicas, y ha reculado hacia un acuerdo de coordinación para que todos los partidos pacten sus relativas esferas de influencia, y que eviten solapar candidaturas que acabarían favoreciendo a las derechas. Este tipo de esquema está oficialmente en estudio por parte de todos los partidos involucrados, aunque las fuentes consultadas lo dan casi por amortizado. Pero lo cierto es que Rufián, que goza de mejores datos de popularidad que Díaz, habría puesto el último clavo en un debate interno que avanza hacia la renuncia de la política gallega.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, en el polideportivo Magariños, a 2 de abril de 2023

Por otro lado, las fuentes consultadas apuntan a que Díaz quiere «temporizar» su posible retirada de la próxima candidatura de la actual actividad en el Gobierno. Es decir, que su preferencia sería seguir ejerciendo de ministra de Trabajo y vicepresidenta hasta el cierre de la legislatura. De esta manera, afirman estas fuentes, su marcha no debilitaría al Ejecutivo, que representa en este momento la prioridad de la dirigente gallega, que creó e impulsó Sumar en 2023 y que ahora muchos dan por alejada de la primera línea de la política nacional.

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