Vox subiría 32 escaños y sería imprescindible para gobernar si hoy hubiera elecciones
Los de Feijóo se estancan en los 137 diputados y el PSOE pierde 16, hasta los 105 representantes en la Cámara Baja

Gráfico electoral con los datos del 'Votómetro'. | Alejandra Svriz
El mapa político español se encamina hacia un vuelco electoral. ¿Cómo será ese cambio? Las encuestas empiezan a apuntar en la misma dirección: el PP estará obligado a pactar con un Vox al alza si quiere formar Ejecutivo. Tal y como refleja el Votómetro, una proyección demoscópica hecha por Redlines para THE OBJECTIVE, esa llave de la gobernabilidad recae con una fuerza inédita sobre los de Santiago Abascal. Vox protagoniza el mayor ascenso de la encuesta al pasar de 33 a 65 diputados desde las últimas elecciones generales de 2023, un salto de 32 actas, gracias al 17,7% de los sufragios. Este crecimiento sostenido es el factor determinante que allana el camino al Partido Popular hacia la presidencia del Gobierno, siempre que ambos partidos lleguen a un acuerdo.
La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo calca el resultado de las últimas elecciones y se queda en los 137 representantes con el 32,3% del voto. Pero la suma de ambas formaciones pulveriza la barrera de la mayoría absoluta (fijada en 176), situando al bloque conservador en una posición de mayoría absoluta con 202 escaños. La cifra es exactamente la misma que la del Votómetro publicado por este medio el pasado 24 de enero, pero entonces la proyección situaba a los populares en 140 escaños y a los de Abascal en 62.
La sangría del bloque progresista
La cara opuesta de este cambio de ciclo la escenifican los actuales partidos que forman el Ejecutivo de coalición. El PSOE acusa un severo desgaste y pierde 16 escaños; retrocede hasta los 105 diputados (lograría el 26,9% de los apoyos). Sin embargo, la auténtica sangría del bloque de izquierdas no la vive Pedro Sánchez; esta se produce en su flanco más escorado.
Sumar sufre un descalabro monumental: se deja 20 escaños de golpe y se hunde hasta los 11 representantes (6,5%). Este hundimiento coincide con las dudas del posible liderazgo de Yolanda Díaz, aunque —tal y como publica este sábado THE OBJECTIVE— es muy probable que se aparte. Con la vuelta a la Cámara Baja de Podemos —que, al presentarse fuera del paraguas de la coalición, logra asegurar tres diputados con el 4,3% de los votos—, la fuerte fragmentación y penalización de este espacio deja a la izquierda sin opciones matemáticas de reeditar el actual Gobierno.
Nacionalistas neutralizados y nuevos actores
En un hemiciclo dominado por la abrumadora mayoría conservadora, las fuerzas independentistas y nacionalistas pierden su tradicional capacidad de intermediación. El bloque soberanista se mantiene prácticamente congelado respecto a su paso anterior por las urnas. Esquerra Republicana (ERC) y EH Bildu retienen sus 7 y 6 escaños respectivamente, mientras que el PNV amarra sus 5 actas. La única variación significativa en este espectro es el ligero paso atrás de Junts, que cede un asiento y empata a 6 representantes con la coalición abertzale, y el avance del BNG, que suma un diputado para situarse en 2.
El arco parlamentario se completa con la entrada de Se Acabó La Fiesta (SALF), que irrumpe en el Congreso logrando un escaño con el 2% de los sufragios. Finalmente, Coalición Canaria (CC) y Unión del Pueblo Navarro (UPN) salvan los muebles en sus respectivas circunscripciones y conservan su único representante.
Escenarios de investidura: una vía expedita para la derecha
Con esta aritmética parlamentaria, el análisis de probabilidades del sondeo despeja cualquier duda sobre la gobernabilidad. La coalición entre PP y Vox se consolida como el único escenario viable, con una probabilidad de éxito del 93,8%. Juntos alcanzan los 202 escaños, 26 por encima del umbral de la mayoría absoluta.
Frente a esta solidez, el bloque de izquierdas carece de cualquier margen de maniobra. La suma del PSOE, Sumar y Podemos junto a sus socios nacionalistas e independentistas habituales, se estanca en 142 escaños (a 34 de la mayoría), con una viabilidad de apenas un 0,8%. Otras fórmulas alternativas exploradas por la proyección resultan igualmente imposibles:
- PP + Junts + PNV + CC: Apenas un ~4% de probabilidad. Sumarían 149 escaños y requerirían complejas abstenciones para prosperar.
- PP + Vox + Junts: Una fórmula políticamente imposible por las desavenencias entre Vox y Junts. Pese a sumar 208 escaños, no supera el ~2% de probabilidad.
- Gran Coalición (PP + PSOE): Aunque reunirían 242 escaños, se descarta por completo, como escenario políticamente improbable en el actual contexto de polarización.
Hasta 13 escaños en el alambre
A pesar del panorama general favorable a la derecha, la demoscopia advierte de un factor de alto impacto: existen 13 escaños en disputa directa a lo largo del país con márgenes inferiores al medio punto porcentual. Cualquier mínima variación en la movilización o el denominado voto útil podría alterar la adjudicación de estas actas en cinco frentes críticos:
- Madrid (margen del 0,28%). La intensa competencia interna del bloque conservador deja el último escaño en vilo. El PP mantiene una frágil ventaja de unos 8.480 votos ante la presión directa de Vox, en una batalla en la que el sur y el este metropolitano marcarán la diferencia.
- Barcelona (margen del 0,12%). En plena batalla entre los partidos independentistas catalanes, ERC defiende por la mínima (apenas 3.280 votos) el último representante frente a la amenaza de Junts.
- Sevilla (margen del 0,42%). Se libra una pugna simbólica en el histórico feudo socialista. El PP lidera la disputa por el último escaño con menos de 5.000 votos de margen sobre el PSOE.
- Valencia (margen del 0,35%). La fragmentación de la izquierda pasa factura. El PSOE lidera la carrera por el escaño, pero siente el aliento de Sumar a poco más de 5.100 papeletas de distancia.
- Alicante (margen del 0,19%). Vox encabeza la disputa por el último representante provincial por escasos 2.180 votos, acechado de cerca por un Partido Popular que aspira a recuperar ese terreno perdido.
Además de en estas provincias, hay otras ocho en las que el voto podría cambiar con una variación inferior al 0,5%. PP y Vox luchan por el último escaño en Málaga y Murcia; PP y PSOE pugnan por el último diputado en Zaragoza, Las Palmas, Cádiz y La Coruña; ERC y Junts se disputan el último en Gerona y, por último, en Tarragona está entre el PSC y el PP.
VOTÓMETRO ESPAÑA 2026
Congreso de los Diputados · Proyección demoscópica agregada realizada por Redlines Estrategia y Comunicación para The Objective con 5 ponderaciones y 10.000 simulaciones Monte Carlo.
Proyección de Escaños Votómetro Redlines
Media ponderada · Simulación Monte Carlo (10,000 iteraciones) · 35 encuestas
| Partido | Escaños | Voto % | Var. |
|---|
Probabilidad de Investidura por Bloques
Basado en 10,000 simulaciones Monte Carlo
Escenarios de Investidura
Análisis de coaliciones y probabilidades
Comparativa 2023 vs 2026 (proyección)
Evolución de escaños
Encuestas Agregadas
Ponderación quíntuple · Últimos 6 meses
| Encuestadora | Fecha | PP | PSOE | VOX | Peso |
|---|
Evolución Temporal
Tracking de intención de voto
Metodología del Votómetro
Sistema de agregación y proyección electoral
Evolución Histórica de Intención de Voto
Media ponderada mensual desde las elecciones generales de julio 2023
La radiografía detrás del dato: así funciona el Votómetro
La proyección electoral de Redlines para THE OBJECTIVE se sustenta en el Votómetro, un modelo demoscópico que trasciende la clásica media de encuestas. Para afinar su precisión, el sistema cruza los datos de 28 sondeos publicados durante los últimos seis meses, aplicando un filtro que pondera el peso de cada uno en función de su fecha de publicación, la fiabilidad histórica de la encuestadora, su sesgo editorial y el rigor de su trabajo de campo. A partir de esta información depurada, el algoritmo ejecuta diez mil simulaciones informáticas para trazar todos los escenarios posibles y la distribución del voto en cada circunscripción.
Sobre esta base probabilística se aplica la ley electoral vigente a través del método D’Hondt provincia a provincia, respetando la barrera mínima del tres por ciento y con especial atención a Ceuta y Melilla. Para calcular la viabilidad de una investidura, el modelo analiza en cuántos de esos miles de escenarios cada bloque logra amarrar los 176 diputados necesarios, teniendo siempre en cuenta la volatilidad y los efectos del sistema en las provincias que reparten menos escaños. Pese a la robustez matemática de este análisis, Redlines Estrategia y Comunicación subraya que la herramienta ofrece una estimación estadística y no una predicción infalible, ya que el veredicto definitivo de las urnas siempre seguirá sujeto al impacto de la campaña, la participación diferencial, el voto oculto y los imprevistos de última hora.
