Yolanda Díaz negocia ya su futuro: Galicia, el Congreso y un 'premio' pactado con el PSOE
La vicepresidenta podría revalidar en las listas, postularse para la alcaldía de La Coruña o aspirar al Consejo de Estado

Yolanda Díaz en el Congreso de los Diputados. | EP
«Está negociando». Así responden en Sumar a las preguntas sobre el futuro de Yolanda Díaz, después de que la vicepresidenta oficializara su decisión de no repetir como candidata a las próximas elecciones generales. El anuncio de Díaz era una cuestión de días, tal y como desveló THE OBJECTIVE. Algunas formaciones —sobre todo Izquierda Unida y Más Madrid— habían pedido a la política gallega borrarse de las quinielas. «Quiero dar espacio y tiempo para que lo que está naciendo corra con la fuerza que merece, y acompañarlo, cuidarlo, impulsarlo con toda mi energía y con la fuerza que me da la convicción», dijo Yolanda Díaz en su carta de renuncia. En cuanto a su futuro, hay tres opciones sobre la mesa.
La estrella política de Yolanda Díaz se fue apagando a lo largo de los últimos meses. El resultado de las elecciones europeas sonó como condena previa de la dirigente, aunque desde su formación —el Movimiento Sumar— insistían en que, sin una alternativa viable, el liderazgo no estaba en entredicho. Pero las fuentes de otros partidos eran más tajantes. La idea de que su figura «restaba» significaba que la decisión estaba tomada.
Este diario publicó antes del acto del pasado 21 de febrero —en el que se lanzó la nueva alianza bajo el lema del «paso al frente»— que el anuncio se produciría en cuestión de días. Y así ha sido. Díaz no quería desviar los focos de ese encuentro en el que los principales dirigentes de IU, Más Madrid, los Comunes y el Movimiento Sumar anunciaron su intención de revalidar la coalición, pero bajo nuevas condiciones. Entre ellas, un proceso interno de toma de decisión más colegiado y dejar atrás los «hiperliderazgos».
A lo largo de los últimos años, los socios de Yolanda Díaz le reprocharon tomar decisiones de forma unilateral. Los batacazos en Extremadura y sobre todo en Aragón decretaron la sentencia definitiva para la dirigente. En Aragón, en concreto, Izquierda Unida concluyó que la aportación de Sumar había sido nula. Entonces se pidió su retirada, como desveló este diario. Ahora se le abre una nueva etapa.
Congreso y alcaldía de La Coruña
El hecho de que renuncie a la candidatura nacional no significa que su nombre desaparezca del Congreso de los Diputados. Según estas fuentes, Yolanda Díaz podría ocupar uno de los puestos de salida de las próximas listas electorales. La vicepresidenta seguiría así con su actividad parlamentaria, aunque como diputada rasa. Esta es, de momento, la opción más cotizada en Sumar, aunque algunos consideran que sería «raro» que aceptara ese cargo después de haber desempeñado el de líder del grupo.
La segunda opción tiene que ver con una vuelta a Galicia, su tierra natal. Díaz empezó su carrera política como concejal en el municipio de Ferrol. Después ejerció de diputada autonómica y desembarcó en Madrid de la mano de Podemos. Cuando creó Sumar, la dirigente aspiró incluso a convertirse en presidenta del Gobierno: su cálculo pasaba por lanzar un asalto al PSOE en el caso de una derrota electoral en las generales de 2023. Pero el socialista Pedro Sánchez aguantó, y esa coyuntura se convirtió en el comienzo del fin de su periplo como alternativa al PSOE.
Las fuentes que apuestan por una vuelta de Díaz a Galicia sostienen que podría postularse para la alcaldía de La Coruña, ciudad donde vivió y estudió durante la infancia, como relata el libro Yolanda Díaz, la seducción del poder. Las elecciones municipales se celebrarían en mayo de 2027, poco antes del cierre de la legislatura nacional. De postularse para la alcaldía, Díaz cumpliría con su intención de seguir en la vicepresidencia segunda. Tal y como desveló este diario, su idea siempre pasó por seguir en el Ministerio de Trabajo y en la vicepresidencia, oficialmente para evitar que su retirada de Sumar acabe afectando a los equilibrios del Ejecutivo. También ha sido así en ese caso.
La opción del Consejo de Estado
La tercera opción que se baraja es que Díaz alcance una salida noble, otorgada como premio por sus compañeros de Gobierno. Se trataría de un nombramiento como consejera en el Consejo de Estado, un cargo que podría ocupar gracias a su trabajo como vicepresidenta del Ejecutivo y que se ejecutaría vía decreto presidencial.
En Sumar recuerdan el caso de Soraya Sáenz de Santamaría, que después de ejercer de vicepresidenta durante el mandato de Mariano Rajoy estuvo cuatro años en el Consejo de Estado, gracias a un decreto aprobado por Sánchez. Sáenz de Santamaría fue nombrada en 2018 consejera electiva por un mandato inicial de cuatro años. O el de la socialista María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta entre 2004 y 2010, durante el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero.
El Consejo de Estado cuenta actualmente con diez consejeros electivos y nueve permanentes. En cuanto a la retribución, los consejeros permanentes del Consejo de Estado reciben alrededor de 100.000 euros al año, con derecho a un despacho propio, mientras que los electivos cobran por actividad realizada.
