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Política

El conflicto pilla al rey Juan Carlos en el hotel de Abu Dabi en el que se aloja desde hace días

Fuentes próximas al monarca subrayan que se encuentra «perfectamente» y en buen estado de salud

El conflicto pilla al rey Juan Carlos en el hotel de Abu Dabi en el que se aloja desde hace días

El rey Juan Carlos y el periodista Carlos Herrera. | COPE

El rey Juan Carlos se encuentra «perfectamente» y en buen estado de salud en el hotel de Abu Dabi al que se trasladó hace unos días por trabajos de acondicionamiento en su vivienda habitual de Nurai, una isla privada situada a unos quince minutos en barco de la costa de la urbe emiratí y conocida como las ‘Maldivas de Oriente Medio’. Solo se accede por mar o helicóptero, lo que garantiza una privacidad prácticamente total.

Fuentes próximas al monarca subrayan que su traslado al citado hotel es previo al inicio de las hostilidades del pasado sábado en la región de Oriente Próximo, con el ataque combinado de Estados Unidos e Israel contra el Irán de los ayatolás, por lo que no es consecuencia del conflicto desatado en las últimas 48 horas y que ha llevado al régimen iraní a lanzar drones contra bases militares y hoteles de lujo de Emiratos Árabes Unidos.

Fue el periodista Carlos Herrera el que reveló a mediados de febrero que la vivienda del emérito en Nurai está siendo reformada. Por ese motivo, su encuentro reciente no tuvo lugar allí sino en un hotel de la ciudad. «Fue un encuentro no en su domicilio, sino en un hotel de Abu Dabi, porque su residencia está en obras», explicó el presentador de COPE, quien reveló que el monarca solo puede desplazarse actualmente con muletas o utilizando una silla de ruegas, algo que ya se intuía en sus últimas apariciones, en las que se le veía caminando apoyado en acompañantes o ayudado de bastones.

Sobre el uso de una silla de ruedas, el padre de Felipe VI quiso restar dramatismo a sus dificultades de movilidad. Desde Abu Dabi aseguró entonces a su entorno que se encuentra bien y que sufre únicamente los achaques propios de la edad. Su día a día, en cualquier caso, es muy tranquilo: pasa largas jornadas en la residencia, sigue rutinas de fisioterapia y recibe visitas contadas para evitar exposición pública.

Aunque el presentador de radio no desveló en qué hotel se reunió con el rey, lo más probable es que se trate del Four Seasons de Abu Dabi, un complejo al que suele acudir el anterior jefe del Estado, ya que es amigo de su propietario. En este hotel, de hecho, ambos ya se habían reunido en ocasiones anteriores, como en agosto de 2021. Se trata de un lugar de confianza para el rey Juan Carlos, situado en la isla de Al Maryah, una zona financiera y de ocio muy exclusiva conectada con el centro de la ciudad.

La villa contemporánea de Nurai cuenta con unos 1.050 metros cuadrados sobre una parcela de más de 4.000. Dispone de seis dormitorios con vistas al mar, siete baños y amplios salones de techos altos. En el exterior hay una gran terraza ajardinada, piscina infinita orientada al océano y acceso directo a una playa privada de arena blanca. También cuenta con zonas de ocio como sala de cine y espacios de juegos. Además, el complejo es extremadamente exclusivo, ya que apenas tiene una decena de mansiones y dispone de seguridad permanente, con escoltas españoles y emiratíes.

El valor de mercado de la vivienda ronda los 11 millones de eurossegún lo publicado, aunque nunca se ha aclarado en qué régimen reside allí el monarca. De hecho, se estima que la casa no sería de su propiedad, sino que podría estar siendo cedida por la familia gobernante de Abu Dabi como gesto de hospitalidad. En la zona, villas similares alcanzan alquileres diarios de entre 25.000 y 30.000 euros en estancias cortas, y se ha llegado a estimar que el coste total anual de la estancia —incluyendo seguridad y servicio— podría situarse alrededor de los tres millones de euros.

Juan Carlos I reside en los Emiratos Árabes Unidos desde agosto de 2020, cuando decidió abandonar España en pleno estallido de las investigaciones sobre sus finanzas y tras comunicar a su hijo su voluntad de apartarse de la vida pública. Así, lo que inicialmente se presentó como una salida temporal terminó convirtiéndose en una estancia prolongada y estable en Abu Dabi.

El monarca mantiene en Nurai una rutina marcada por la discreción: apenas realiza actos públicos y la mayor parte del tiempo permanece dentro del complejo residencial, excepto ahora, por las obras de su casa. Sus jornadas transcurren entre descanso, lectura, paseos muy cortos y sesiones de fisioterapia destinadas a aliviar sus problemas de movilidad, que condicionan gran parte de su día a día. La vida social del emérito es reducida. Recibe a familiares —especialmente a las infantas— y a amigos cercanos de vez en cuando.



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