The Objective
Política

El Gobierno no teme «consecuencias» por parte de EEUU por impedir el uso de las bases

Albares ha asegurado que no ha llegado «queja ninguna» por su posicionamiento

El Gobierno no teme «consecuencias» por parte de EEUU por impedir el uso de las bases

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares. | Eduardo Parra (EP)

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha asegurado este martes que el Gobierno no teme que pueda haber «ninguna consecuencia» a su negativa a permitir a Estados Unidos el uso de las bases de Rota y Morón para su operación militar en Irán, al tiempo que ha negado que se esté quedando solo en su postura.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Albares ha defendido una vez más la negativa del Gobierno, insistiendo en que la operación lanzada por Estados Unidos e Israel no cuenta con el aval de la ONU y no se enmarca en el convenio firmado bilateral que permite el uso de las dos bases, de soberanía española.

Por tanto, «no hay nada extraño ni sorprendente» en la decisión del Gobierno y por ello, ha agregado, «no esperamos en absoluto ninguna consecuencia». Asimismo, el ministro ha dicho que no ha habido ningún contacto con la Administración de Donald Trump y ha asegurado que no ha llegado «queja ninguna» por su posicionamiento.

En cuanto a las críticas hacia el Gobierno por no alinearse con Estados Unidos ni secundar tampoco la postura adoptada por Alemania, Francia y Reino Unido, que se han mostrado dispuestos a intervenir para defender sus intereses y lo de sus aliados en la región, Albares ha dicho que le suena «familiar».

Así, ha recordado que también se dijo lo mismo cuando el Gobierno decidió reconocer el Estado palestino. «También en esos momentos se decía que íbamos solos, luego resultó que no íbamos solos. Éramos los primeros y estábamos liderando una inmensa mayoría que venía después con nosotros», ha esgrimido.

La postura representa el sentir de los españoles

Según Albares, «la posición del Gobierno de España representa el sentimiento abrumadoramente mayoritario de los españoles y el sentimiento abrumadoramente mayoritario en el mundo». «Somos muchos más», ha dicho, los países en el mundo que defienden la Carta de Naciones Unidas, el respeto del Derecho Internacional y los que creen que «al final la cooperación es siempre mucho más poderosa que la confrontación».

Con todo, ha aclarado que la postura del Ejecutivo no solo es coherente con la línea mantenida de defensa de la legalidad internacional en conflictos como Ucrania o Gaza o la reciente situación en Venezuela, sino que también busca la «protección de los españoles, de nuestros trabajadores, de nuestras empresas, de nuestros consumidores» frente al impacto que el conflicto en Oriente Próximo pueda tener.

El Gobierno está teniendo en cuenta, ha incidido, «tanto la necesidad de mantener un orden mundial basado en reglas y que no sea la ley de la selva la que impere, como los intereses muy directos españoles, de nuestros agricultores, de nuestros empresarios, de nuestros ciudadanos en general».

Publicidad