The Objective
Entrevista

Antelo, exlíder de Vox en Murcia: «Estoy sufriendo una purga, una persecución brutal»

El político admite sentir «decepción» con Abascal, que no cogió el teléfono cuando le llamó

José Ángel Antelo (Santiago de Compostela, 1987) es el último purgado de Vox. El exvicepresidente de Murcia dice desconocer los motivos por los que la dirección nacional ha decidido apartarlo del Comité Ejecutivo Provincial (CEP), de manera fulminante y presionando a sus compañeros para ello, pero ve un paralelismo con otros casos: «Todas las personas conocidas, con más llegada, acaban fuera del partido». Denuncia ser víctima de una «purga», de una campaña de desprestigio llevada al «extremo» de haber sufrido la falsificación de su firma para propiciar su cese como portavoz en la Asamblea Regional o de haber sido acusado de gestiones para beneficiar a su esposa. Recurrirá a los tribunales. Por todo ello, siente «decepción y tristeza» con Santiago Abascal, a quien ha sido «leal» y que ahora ni siquiera le coge el teléfono. «Si tratan así a los suyos, ¿cómo tratarán a los demás?», se plantea en esta entrevista concedida a THE OBJECTIVE en un restaurante cercano a su domicilio, en donde se cobija en los días más duros desde que, en 2019, decidió dar el salto a la política.

José Ángel Antelo, exlíder de Vox Murcia, en un momento de la entrevista con THE OBJECTIVE. | Carlos Pecker

PREGUNTA.- En una semana, usted ha pasado de ser el líder de Vox en la región en la que más fuerte estaba el partido en las encuestas, a ser purgado por la dirección nacional. ¿Qué ha pasado? ¿Cómo está viviendo estas últimas horas?

RESPUESTA.- Con perplejidad. Nunca me imaginé estar en esta situación, y a la fecha sigo sin entender cuáles son las causas. Murcia es la región en la que Vox tiene más afiliados por habitante, en donde hay más implantación territorial y mejores expectativas electorales. He hecho un trabajo de mucho tiempo, de años, dando a conocer el mensaje del partido en todos los rincones. Cuando algo así sucede y quien viene a transmitir la información [Montserrat Lluis] me plantea una Portavocía Nacional de Deportes, yo digo que no lo entiendo porque no hay una razón de peso, que no cuentan con mi aprobación, pero que respeto si el Comité Ejecutivo Nacional aprueba mi cese de manera democrática. Yo siempre he sido disciplinado; cuando el entrenador de baloncesto me decía que no jugaba, no jugaba. Pero otra cosa es dimitir. Eso es una decisión personal. Yo no puedo salir a dimitir porque no he hecho nada. ¿Cómo iba a dimitir yo cuando Pedro Sánchez no ha dimitido? ¿Qué clase de barbaridad habría hecho? ¿Qué mensaje quedaría a la ciudadanía de que este señor ha dimitido cuando las cosas van bien y el PP tiene una preocupación real de que Vox sea la primera fuerza política en las próximas elecciones?

No querían cesarme por si había revuelo, pero para mí lo más importante es llegar a casa, mirarme el espejo, no agachar la cabeza y educar a mis hijos en base a la ética, sabiendo que el camino correcto es el más difícil y, aunque haya 500 personas que te digan que hagas una cosa, no debes hacerlo sin saber que no es correcto. Así me educaron. Sabía lo que iba a pasar, pero mi familia me apoyó para no hacer algo injusto. No iba a publicar un mensaje en mis redes sociales mintiendo y diciendo que yo había solicitado mi relevo como presidente del partido. La dirección del partido político al que he dado tiempo y trabajo ha decidido poner toda la maquinaria en contra de una persona leal. Eso es preocupante: si tratan así a los suyos, ¿cómo tratarán al resto? Yo he sido leal. Una cosa es lealtad y otra es sumisión, decir a todo que sí aunque sepas que está mal.

«Siento decepción y tristeza con Abascal, ni siquiera me ha llamado, enviado un mensaje o dado una explicación. Le llamé y no me cogió la llamada»

P.- ¿Ha podido hablar con Santiago Abascal?

R.- No, eso es algo que me ha chocado. Yo siempre he apoyado a Santiago Abascal, y sobre todo en los malos momentos, cuando las encuestas eran bajas para Vox. Él sabe que me ha tenido a su lado, y la decepción y tristeza que tengo es que ni siquiera me haya llamado, enviado un mensaje o dado una explicación. Le llamé y no me cogió. 

P.- ¿Qué autoridad tiene Montserrat Lluís para hablar en nombre de la dirección nacional? ¿Cómo definiría su rol en Vox?

R.- Yo soy parte de la dirección nacional. Una cosa es el organigrama y otra es la realidad. Montserrat Lluís no toma decisiones, ella las transmite. La decisión no se tomó en el CEN del que yo soy miembro. Yo puedo asumir la decisión del partido, sea o no adecuada, pero lo que no voy a hacer es que se me obligue a tomar la decisión de una persona.

P.- ¿Quién toma las decisiones en Vox si no es el CEN?

R.- Esa es una pregunta que no puedo contestar, y es clave. ¿Quién decide que se aparta a una persona o se cambia un CEP? Lo debe decidir el CEN, votado por los afiliados, que es el órgano donde se debaten los asuntos y los miembros votan. Aquí no ha habido ninguna votación. Se me transmitió: «O haces eso o estás fuera». Cuando se te pone entre la espada y la pared, las personas con honor eligen la espada.

P.- Tras la visita de Montserrat Lluís, el CEP dimite en bloque para forzar su destitución. Una de sus integrantes, Virginia Martínez, se abstuvo pese a las directrices de Bambú. ¿Por qué? ¿Se lo transmitió?

R.- Lo del CEP no es una decisión propia y voluntaria; algunos de sus miembros me llamaron entre lágrimas, pero les dije que no se preocuparan y firmaran, que yo lo entendía. Resistir la maquinaria de un partido es complicado.

P.- Este jueves publicamos un audio en THE OBJECTIVE en el que se escucha a la miembro del CEP y diputada nacional por Murcia, Lourdes Méndez Monasterio, criticar a la dirección nacional por su «orden y mando». ¿Es una crítica interna recurrente, aunque no se externalice?

R.- Es una crítica recurrente en Vox, pero nadie sale a decirla públicamente porque lo más normal es que acabes fuera.

P.- ¿La gente tiene miedo a expresarse libremente en Vox?

R.- Sí, es una evidencia. Aquellos que, por alguna razón, han dicho algo que ha contrariado al presidente se han ido fuera. Mi situación es extraordinariamente rara: yo no tengo expediente abierto, no tengo medida cautelar, ni he incumplido los estatutos. ¿Por qué se me expulsa?

P.- Hablábamos antes de Lourdes Méndez Monasterio, pero hay otra persona, también miembro del CEP, Luis Gestoso, en quien me gustaría detenerme. Todas las fuentes apuntan a que él habría intoxicado a la dirección nacional sembrando la sospecha sobre usted por su relación con Javier Ortega Smith.

R.- Alguien ha contado una mentira. Cuando yo entro en el partido, el secretario general es Javier Ortega Smith y él me ayuda. Yo siempre he tenido una relación muy cordial, pero nunca he estado comiendo a solas o veraneando. Yo me llevo bien con la gente. Hay personas con más experiencia política, que vienen del PP, Cs o PSOE y se dedican a estas estrategias soterradas. Esa es la parte oscura que debe estar alejada de nuestros principios.

«Lo que me ha sucedido a mí ya ha sucedido a otros. Hay un patrón. Todas las personas conocidas, con más llegada, acaban fuera del partido. Hay estrechez de miras»

P.- Su situación es, mutatis mutandis, la misma. ¿Han hablado estos días?

R.- La situación no se parece. Con Javier Ortega Smith ha habido una votación en el CEN, en mi caso no. Han obligado al CEP a actuar de manera cruel contra una persona que solo ha trabajado en Murcia. Yo siempre me he llevado con Ortega, como con Buxadé o Santiago. Lo difícil es llevarse mal conmigo. Yo entiendo Vox como un equipo y el adversario está en frente. Otras personas no piensan así. Piensan que el enemigo está a su lado porque les va a hacer sombra. 

P.- Él ha hablado de «purgas» similares a las que cometía Stalin. ¿Usted tiene su propia consideración de lo que sucede en Vox?

R.- Lo que yo estoy viviendo es una purga, una persecución total y absoluta, llegando al último extremo. ¿Dónde hay un expediente de expulsión en el Comité de Garantías? ¿Una denuncia contra mí? No se entiende, y cuando algo no se entiende… Lo que me ha sucedido a mí ya ha sucedido a otros, no es una casualidad. Hay un patrón. Todas las personas conocidas, con más llegada, acaban fuera del partido. Es una estrechez de miras que no es buena para España. No necesitamos purgas porque uno cae bien o mal a otro. Necesitamos ampliar la base del partido, ser más, y entender que formas de pensar similares en Europa o en el mundo ya lideran las encuestas. Nuestro objetivo debe ser primera fuerza, no muleta del Partido Popular.

José Ángel Antelo, exlíder de Vox Murcia, en un momento de la entrevista a THE OBJECTIVE. | Carlos Pecker

P.- Este miércoles usted ha denunciado que han falsificado su firma para relevarlo como portavoz. 

R.- Estoy en mi casa y recibo una notificación de que yo había registrado mi propio relevo como portavoz. Yo lo tengo que ver otra vez para ver si era cierto: aparecían mi nombre, apellidos y DNI solicitando mi propio cese como portavoz. Es usurpación de identidad y falsedad documental, delitos graves penados con cárcel. Yo hice un comunicado a la Asamblea regional diciendo que yo no había enviado documento firmado, no había dado mi autorización ni consentimiento, y la letrada hizo un informe jurídico diciendo que eso era una barbaridad. Es algo que jamás pensé que la dirección del partido llegaría a estos niveles. Está penado entre tres y seis años de cárcel. No es robar una chocolatina en la puerta de un colegio. Y que te lo hagan cuando no tiene sentido, no hay votación, la pregunta es quién está tomando las decisiones. 

P.- Está usted describiendo un probable delito de falsedad documental, ¿está dispuesto a denunciarlo?

R.- He presentado la denuncia este jueves. Como soy cargo público, tengo la obligación de denunciar un posible delito si soy conocedor. Si no, yo estaría cometiendo un delito. No tengo elección ni opción.

P.- Vox ha respondido filtrando a los medios que usted habría realizado gestiones ante el Ayuntamiento de Cartagena para beneficiar a su esposa con la urbanización de unos terrenos inundables no legalizados.

R.- Es deleznable atacar a lo más sagrado, que es la familia. Son gente sin código ni ética. Además, no tiene sentido porque me ofrecían ser candidato y portavoz de Deportes.

P.- Sus encuestas eran las más favorables de toda España. De hecho, La Gaceta de la Iberosfera el pasado mes de enero publicaba un artículo laudatorio diciendo que Vox rozaba el 29% de intención de voto en Murcia. ¿Eso ha podido, paradójicamente, jugar en su contra? ¿Vox tiene intención de gobernar?

R.- Eso me lo ha preguntado mucha gente estos días en la Región de Murcia: «¿Quizá el problema es que el primer sitio en el que hay un presidente es aquí y no sienta bien?». Ojalá esto no sea así. Quiero y deseo que no. Las expectativas electorales eran muy altas. En el propio diario del partido se presumía de un 29% del voto. Mi mentalidad era ir subiendo. Por eso no entiendo lo que ha pasado, no tiene ninguna explicación. Yo nunca he tenido problema con el cese, con el cargo. Cuando nos salimos de los Gobiernos, yo dije en Cartagena que donde estaba Vox no se colaboraba con la inmigración ilegal: yo no puedo estar en un Gobierno que colabora con la inmigración ilegal. Si el CEN refrendaba el Gobierno de Murcia, yo me iba. No he tenido apego al sillón, sino al honor. 

P.- En verano de 2024, Vox decidió romper los Gobiernos autonómicos con el PP. Pese a que la excusa oficial siempre fueron los menas, ¿subyacía alguna otra razón?

R.- En principio era por la llegada de los inmigrantes ilegales y reparto de menas por las regiones. El acuerdo de Murcia era claro y se rompió. Si hay otro tipo de cuestiones fuera de esta, yo las desconozco. La rumorología es amplia, pero no debo entrar en ella. 

«Los afiliados deben elegir el futuro del partido»

P.- ¿Estaba Abascal preocupado por la creciente popularidad de García-Gallardo o la suya?

R.- Juan era y es una persona que conectaba muy bien con los jóvenes. Cuando yo iba por la calle con él, mucha gente joven se le acercaba. Tiene una capacidad de llegada muy penetrante, tiene buena oratoria, presencia… Es una persona preparada, con gran bagaje jurídico. Fue una lástima que ya no esté porque suma al proyecto y ensancha la base, que es el objetivo que debe prevalecer en cualquier proyecto.

P.- Iván Espinosa de los Monteros ha asegurado que «cuando pasen los años, Santi no se sentirá orgulloso» de lo que está haciendo con algunos compañeros del partido.

R.- El orgullo de cada persona depende de cada persona. Quizás en la vorágine actual las decisiones no son las más acertadas. Por encima de todo están la amistad y el compañerismo, y sobre todo cuando hay relaciones que transgreden cualquier relación política, como entre Santiago y Javier. Creo sinceramente que se pueden hacer las cosas bien, incluso en los peores momentos. Pase lo que pase, a todas las personas, sobre todo a las que estaban cuando Vox echaba a andar, hay que darles una salida digna. Nadie se merece el trato que se le está dando. 

P.- ¿Qué hará si se le expulsa del partido?

R.- Yo voy a hacer lo que me he comprometido a hacer: pase lo que pase, cumplir mis compromisos. Me presenté a unas elecciones y no voy a dejar tirada a la gente. Por lo pronto, voy a velar por los Presupuestos. Cuando llegue el momento, tomaré mi decisión, pero de momento soy afiliado del partido y miembro del CEN. El partido somos todos y cada uno de los afiliados, no una persona, dos o tres. Los afiliados deben decidir el futuro del partido.

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