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Política

Un sondeo de Sumar alerta de que sin pacto con Podemos el 28% votaría a Rufián

Una encuesta encargada tras la retirada de Díaz revela que el abrazo con los morados reduciría la pérdida de votos

Un sondeo de Sumar alerta de que sin pacto con Podemos el 28% votaría a Rufián

Gabriel Rufián con Irene Montero en el Congreso. | EP

Hay reticencias, pero también argumentos, para que Sumar vuelva a buscar un pacto con Podemos. Un sondeo interno encargado por la coalición de izquierdas, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, concluye que su caída ya ha llegado al 6,3% de votos, casi un punto menos del promedio de las encuestas publicadas hasta ahora. El descalabro es histórico. Las previsiones son de entre nueve y diez diputados, el peor resultado desde la irrupción de Podemos. La caída se haría más acuciante en Cataluña, donde Sumar lograría tan solo dos diputados. Los de Díaz se acercan así a escenarios de 2011, cuando Cayo Lara alcanzó 11 escaños a nivel nacional. Esta situación está llevando a concluir que la única vía de salvación para el grupo (y también para revalidar el Gobierno de izquierdas) es un nuevo abrazo con Podemos. Con una derivada interesante: el impasse está favoreciendo justo a Gabriel Rufián, que en teoría dice trabajar por la unidad.

Los números a veces sirven para corregir sensaciones y sentimientos. En las direcciones nacionales de los partidos que conforman Sumar es compartida la idea de que es mejor excluir a Podemos de futuras alianzas. En IU y Más Madrid, y parcialmente en los Comunes catalanes, cada mención a los de Irene Montero hace torcer el gesto. Tal vez solo en Compromís muestran más apertura en ese sentido. Los números que manejan en Sumar, sin embargo, podrían aconsejar hacer de la necesidad virtud. Entre otras cosas, porque toda división en la izquierda alternativa al PSOE beneficia a los nacionalismos, como Bildu y sobre todo ERC.

Los datos de la encuesta de Sumar dibujan una formación en caída libre en toda España, pero sobre todo en Cataluña. En las últimas generales, Sumar logró siete diputados en esa comunidad autónoma: la segunda fuerza más votada. Ahora, sus previsiones son de dos diputados; caída que preocupa a los Comunes, la marca catalana asociada a Podemos, ahora desvinculada de los morados.

Del 14% al 5% en Cataluña

Esa previsión ha encendido todo tipo de alarmas, y también de fugas. No es casual que Gerardo Pisarello, actualmente miembro de la Mesa del Congreso en cuota Sumar, haya vuelto a la política local y se postule como alcalde de Barcelona. La encuesta encargada por Sumar vaticina un 5,7% de votos en Cataluña para los de Díaz, lo que se traduciría en dos diputados (en 2023 obtuvieron más del 14% y siete escaños). Podemos tendría un 3,7% de votos, con un posible escaño. Pero ERC experimentaría una mejora de sus perspectivas electorales, hasta un 19% de votos, y entre nueve y diez diputados que enviar a Madrid. La encuesta cifra en el 28,7% de votos de Sumar el trasvase hacia ERC. Otro 15,2% se iría al PSC. Todo esto solo en Cataluña, uno de los feudos electorales de Sumar.

El PSOE también se beneficiaría de la debilidad de Sumar. Los socialistas tendrían, según la encuesta de Sumar, un 31% de votos en Cataluña, siendo la lista más votada con unos 17 diputados nacionales. Vox se convertiría en tercera fuerza, adelantando a Junts per Catalunya, y el PP llegaría al 10% de apoyos, con entre cinco y seis diputados. La CUP lograría otro 2% de votos, que habría que añadir a ERC, puesto que todo apunta a que las dos formaciones concurrirán juntas en las próximas generales, como publicó en exclusiva este diario.

Un análisis de estos datos lleva a la conclusión de que los mayores beneficiados de la división entre Sumar y Podemos son, además del PSOE, los nacionalistas periféricos. Y en el caso catalán, ERC. O sea, Gabriel Rufián, puesto que, pese a los amagos de crear una gran lista electoral nacional, el actual portavoz de ERC sigue ejerciendo como dirigente del partido republicano y todo apunta a que revalidará el cargo de líder de la lista por Barcelona. Es lo que algunos observadores llaman «el win-win de Rufián».

Rufián y Montero

Todo el debate generado por Rufián sobre el presente y futuro de la izquierda se reduciría, según concluyen algunas fuentes de Sumar, a una estrategia de promoción «personal». También Podemos criticó a Rufián, antes de pedirle una reunión en Barcelona para reflotar la marca morada. Podemos acusó a Rufián de promover discursos parecidos a los de la derecha, «comprando el marco» de Vox en asuntos como la inmigración o la seguridad. Pero los batacazos electorales y las malas perspectivas demoscópicas llevan ahora a Podemos a pedirle ayuda para recuperar algo de visibilidad.

¿Piensa Podemos en un reencuentro con Sumar? Las fuentes consultadas en ese espacio aseguran que sí, aunque matizan: «Con los partidos de Sumar». Es decir, con Izquierda Unida, Compromís y otras formaciones regionalistas, pero no queda claro si también con Más Madrid (enemigos históricos de los morados), los Comunes catalanes o el Movimiento Sumar, creado por Yolanda Díaz a su imagen y semejanza.

Pero la encrucijada de los morados debería hacerles dar prioridad a la racionalidad sobre el orgullo herido. Por primera vez se detectan movimientos hacia la unidad, según adelantó este diario, como ocurre en Sumar. Yolanda Díaz habló de ello en sus últimas declaraciones, y Verónica Martínez Barbero, actual portavoz en el Congreso, deslizó este miércoles en el hemiciclo: «Ahí fuera hay un pueblo progresista que nos está reclamando que estemos a la altura y que tenemos que hacer todo lo posible para que España siga siendo un país democrático que avanza en derechos». «Tenemos claro que somos parte de una misma cosa».

Miedo a una «pinza»

Los últimos gestos de Sumar contra el PSOE, como boicotear durante dos horas el Consejo de Ministros para forzar la aprobación de un decreto sobre vivienda, responden a esa exigencia de marcar un perfil propio. Por un lado, la caída electoral alimenta las voces que piden a los ministros de Sumar salir del Ejecutivo. Por otro, se va difundiendo la sensación de que Sánchez ha activado una estrategia para canibalizar todo el espacio a su izquierda. El único temor que queda es la «pinza» entre socialistas y Podemos, que permita a los de Montero ejecutar su venganza histórica después de los vetos de 2023.

Los números de Sumar revelan que la división favorece no solo a los nacionalistas, sino sobre todo a Rufián, sobre cuyo proyecto de rassemblement de las izquierdas los de Díaz se muestran muy reticentes. Creen que, aunque se apele a buenas intenciones, Rufián y ERC son los que más se beneficiarían de la división entre Sumar y Podemos. Y la pregunta que se hacen es si los dos encuentros de Rufián con Emilio Delgado en Madrid y con Irene Montero en Barcelona ayudan o torpedean el nuevo abrazo entre rivales.

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