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Política

Pedro Sánchez apuesta por reformar el orden mundial tras el conflicto en Oriente Próximo

El presidente aboga por un «multilateralismo más democrático» en un artículo para ‘Le Monde Diplomathique’

Pedro Sánchez apuesta por reformar el orden mundial tras el conflicto en Oriente Próximo

Pedro Sánchez. | Diego Radamés (Europa Press)

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido la necesidad de llevar a cabo una reforma del orden mundial a raíz del conflicto en Oriente Próximo. Así, el líder socialista detalla esta reforma en un artículo publicado en la edición de abril del mensual de izquierda Le Monde Diplomatique.

Con el título El imperativo de un nuevo multilateralismo, Sánchez reflexiona sobre las consecuencias de la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán, advirtiendo que el actual sistema de gobernanza global está «agotado» y requiere una transformación profunda para evitar que el mundo se rija únicamente por la «ley del más fuerte».

En el texto, el jefe del Ejecutivo español defiende también una apuesta por la «autonomía estratégica de Europa», así como una respuesta de «coherencia ética» ante un conflicto que insiste se ha iniciado de manera unilateral y al margen de las Naciones Unidas, en referencia a la guerra en Irán.

«Reformas estructurales»

El presidente propone la creación de un nuevo marco de relaciones internacionales que no dependa de la «hegemonía de una o dos potencias», sino de un «compromiso colectivo» con la legalidad internacional. Esto supondría llevar a cabo una serie de «reformas estructurales» en diversos ámbitos.

En primer lugar, Sánchez destaca que «para que el sistema sobreviva, debe reflejar el equilibrio de poder del siglo XXI». De esta forma, señala directamente al Consejo de Seguridad de la ONU: «Su composición, estructura y sistema de veto contradicen los principios sobre los que se construyó el orden multilateral. Gran parte de la percepción de que el sistema no puede responder a las crisis de seguridad actuales se debe a esta falta de adaptación».

Por otra parte, el presidente defiende que el «sistema debe volverse más democrático, diverso e inclusivo». Con esto hace referencia a los países del Sur global, de los que dice que deben «convertirse en agentes activos de su propio futuro, con voz, voto e influencia real en las instituciones multilaterales».

En tercer lugar, en el artículo de Le Monde Diplomatique hace hincapié en la importancia de «fortalecer la capacidad de supervisión y aplicación de las instituciones responsables de la seguridad global»: «Es hora de que quienes infringen las normas sean quienes sientan la presión, y de que quienes las defienden actúen con la determinación que exige el momento».

En resumen, Sánchez explica que esta reforma debe centrarse «tanto en la eficiencia como en la representación: una toma de decisiones más ágil, mandatos más claros y mecanismos más sólidos para implementar decisiones colectivas». Además, para acabar con el deterioro de la credibilidad del sistema multilateral, asegura que es también necesario conseguir que «las instituciones internacionales sean más eficientes y menos burocráticas», así como fomentar «su capacidad de respuesta ante crisis urgentes».

El líder del Ejecutivo concluye su artículo haciendo hincapié en la «oportunidad única» que existe actualmente «para reformar, en lugar de abandonar, las reglas, normas e instituciones compartidas globalmente que hacen posible esa cooperación»: «Sin ellas, lo que se considera realismo se disuelve rápidamente en algo mucho más brutal: la ley del más fuerte».

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