El juez envía a juicio a Errejón por la supuesta agresión sexual a Elisa Mouliaá
Le da un día para abonar una fianza de 30.000 euros para asegurar las posibles responsabilidades pecuniarias

Íñigo Errejón el pasado septiembre en el Congreso. | A. Pérez Meca (Europa Press)
Íñigo Errejón irá a juicio por la supuesta agresión sexual a Elisa Mouliaá. El juez Adolfo Carretero ha citado al exdiputado de Sumar el próximo 15 de enero a las 9.30 horas para notificarle la decisión, según una diligencia de ordenación a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. El magistrado adopta la decisión sin esperar a que la Audiencia Provincial de Madrid resuelva los recursos presentados contra el procesamiento del fundador de Podemos. En otro auto, Carretero otorga un día de plazo al investigado para que preste una fianza de 30.000 euros con los que «asegurar las responsabilidades pecuniarias que pudieran imponérsele».
Carretero, titular del Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid, dicta la apertura de juicio oral contra Errejón pese a que la Fiscalía pidió el archivo de las actuaciones. El magistrado se apoya en los escritos de acusación que formularon tanto el abogado de la actriz, Alfredo Arrien, como la la acusación popular, que ejerce la Asociación Defensa Integral Víctima de Delitos (ANVDV).
La acusación particular solicita para Errejón una pena de tres años de prisión, inhabilitación absoluta durante el tiempo de condena y que indemnice con 30.000 euros a Mouliaá por los daños morales y psicológicos sufridos. La acusación popular, dirigida por Jorge Piedrafita, reclama para el exdirigente de Podemos una condena de tres años de cárcel. La presunta agresión sexual se habría cometido una noche de finales de octubre de 2021.
La Fiscalía pide el archivo
La Fiscalía se ha mostrado en contra de acusar a Errejón por la presunta agresión sexual a Mouliaá. El Ministerio Público no pone en duda la denuncia de la actriz, pero no ve elementos probatorios con capacidad de destruir la presunción de inocencia del exportavoz de Sumar. «El auto aun cuando resulta completamente ajustado a derecho por cumplir la finalidad prevista y detallar los indicios sobre los que se funda entiende este Ministerio que tales indicios resultan insuficientes como para formular escrito de acusación y por dicho motivo se ha interesado el sobreseimiento provisional y archivo de las actuaciones».
El juez procesó a Errejón el pasado 13 de noviembre, después de 13 meses de investigación en los que tomó declaración al investigado, a Mouliaá, a testigos y a psiquiatras. También pidió al exdiputado y a la actriz que aportaran las conversaciones que intercambiaron en las fechas cercanas a la presunta agresión. Según la denuncia, los hechos habrían tenido lugar tras la presentación de un libro de Errejón y tras un año hablando por redes sociales.
Mouliaá sostiene que al terminar el evento se fueron a tomar unas cervezas a un bar cercano y ella, que ya tenía previsto acudir esa noche a una fiesta en casa de un amigo, invitó «por educación» a Errejón para que la acompañara. El juez consideró que «los indicios existen y no han sido totalmente desvirtuados por la versión del investigado, su prueba pericial y documental». Carretero dio por buena la declaración de la actriz ya que, al no existir testigos presenciales, supone «el principal indicio probatorio».
Carretero incide en que Mouliaá «no tenía ningún móvil espurio, enemistad, odio o venganza» contra Errejón, «sino más bien todo lo contrario». Y subraya que «su declaración es coherente en lo esencial».
«Las posibles lagunas o contradicciones en su declaración las aclaró ante este instructor, tras un largo y exhaustivo interrogatorio, en el que en todo momento mantuvo la coherencia, explicando que si no reaccionó ante el abuso más rápidamente, como hizo en el tercer episodio, fue porque estaba aturdida, bloqueada ante la situación y la personalidad de su presunto agresor, además del efecto de la bebida y los medicamentos que tomaba».
