El juez del Supremo acepta la renuncia del abogado de Ábalos tras la vista del 15 de enero
El letrado Carlos Bautista rechazó continuar con su defensa por los impagos del exministro

Ábalos en el Senado en mayo de 2024. | A. Martínez Vélez (EP)
José Luis Ábalos tendrá que buscar nuevo abogado. El magistrado del Tribunal Supremo Leopoldo Puente ha dictado este jueves un auto en el que acepta la renuncia de Carlos Bautista como letrado del exministro, acusado de presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia, por las que será enjuiciado en los próximos meses. El exdirigente socialista también está siendo investigado en la pieza separada sobre el presunto cobro de comisiones a cambio de amaños en la adjudicación de obras públicas. No obstante, retrasa la ejecución de la medida una semana, en línea con la decisión que ya adoptó en octubre, cuando el acusado rompió con su anterior abogado.
En un auto al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, Puente señala que, aunque se tiene por renunciado, Bautista deberá comparecer en defensa de Ábalos en la vista señalada el próximo 15 de enero para sustanciar el recurso de apelación contra el auto que acordó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del exministro, encarcelado desde el pasado 27 de noviembre.
Eso, salvo que Ábalos renuncie a la celebración de la vista, que el mismo letrado solicitó, en cuyo caso el recurso se sustanciaría sin ella, si así lo decidiese la sala competente para resolverlo. Puente acuerda requerir al exministro que en el plazo de cinco días hábiles designe un nuevo abogado y procurador para su defensa y representación en las dos causas que se siguen contra él en el Supremo. En caso contrario se procederá al nombramiento de oficio de dichos profesionales.
Ábalos busca abogado
El magistrado explica que es claro que la renuncia de su defensa no se producirá definitivamente hasta la celebración de la mencionada vista, como acto que constituye natural consecuencia del recurso de apelación interpuesto, salvo que esta renunciara a la misma. Señala que fácilmente se comprende que si el exministro dispone de un plazo de cinco días para designar nuevo abogado (y procurador), «no es posible que dicha sustitución se produzca a tiempo de que el nuevo letrado designado pudiera comparecer, debidamente instruido de la causa, a la celebración de la mencionada vista».
Puente insiste en que suspender la vista y dejarla para una fecha posterior causaría «un grave perjuicio» a Ábalos, «siendo su libertad personal lo que se ventilará en ella. Pero no solo esto. Es que, además, el nuevo letrado que resulte designado (que, por descontado, podrá interesar la puesta en libertad en cualquier momento del procedimiento ante el órgano que resulte competente), habría de comparecer a esa nueva vista, celebrada con la referida demora, partiendo ya de un recurso, no interpuesto por él mismo», sino por otro abogado lo que iría «en detrimento de los derechos y legítimos intereses» del exministro.
Por esa razón, en aplicación del artículo 50.3 del Estatuto General de la Abogacía Española, el magistrado acuerda que sea Bautista quien deberá comparecer en defensa de Ábalos en una vista que el propio letrado consideró como un «trámite procesal urgente». Puente adopta una decisión similar a la que tomó el pasado octubre, cuando el exministro rompió con su anterior letrado, José Aníbal Álvarez.
La ruptura se produjo solo unos días antes de que Ábalos debiera declarar en el Supremo. El magistrado mantuvo la citación al considerar el cese «en fraude de ley» y obligó a acudir al exministro, que se acogió a su derecho a no responder tras las circunstancias que han rodeado su declaración. El letrado pretendía que el aun diputado rechazara al acta. Puente otorgó tres días de plazo para que designara un nuevo abogado, aunque entendió el despido como una «intempestiva decisión». Fue entonces cuando Bautista se hizo cargo de la defensa del exdirigente socialista.
Giro a la estrategia
Con el fichaje de Bautista, Ábalos pretendía dar un giro a su estrategia y pactar con la Fiscalía. Esa posibilidad ha saltado por los aires tras la renuncia de este antiguo y experimentado fiscal. El despacho para el que trabaja, Chabaneix, notificó este miércoles al Supremo que el letrado dejaba de representar al exministro. Al parecer, porque este dejó de pagar sus honorarios. Las fuentes jurídicas consultadas por este diario apuntan a que la causa real estaría relacionada con los intereses del exdirigente socialista de no alterar el plan inicial.
Puente envió a juicio a Ábalos y Koldo García el pasado 11 de diciembre acusados de integración en una organización criminal, cohecho continuado, tráfico de influencias, malversación, falsedad documental, prevaricación y uso o aprovechamiento de información privilegiada. El juez considera que, tras la toma de posesión del exministro, este, su asesor y Aldama «se concertaron» para aprovechar esa circunstancia «y la natural influencia que este proyectaba, para beneficiarse económicamente de la adjudicación de contratos (…) así como para aprovechar en su beneficio económico cuantas oportunidades se les pudieran presentar».
