La Fiscalía abre una vía para investigar el aumento patrimonial de Zapatero
Antidroga pide no admitir la querella de Hazte Oír, que califica de «conjeturas, suposiciones y deducciones infundadas»

Zapatero durante el encuentro 'China-Europe Talent Forum' el pasado septiembre. | Carlos Luján (EP)
La Fiscalía Antidroga se opone a que la Audiencia Nacional investigue a José Luis Rodríguez Zapatero. Su escrito desmonta la querella que presentó Hazte Oír contra el expresidente del Gobierno por sus vínculos con Nicolás Maduro. El juez Antonio Piña abrió diligencias previas y pidió al Ministerio Público que se pronunciara. El fiscal Francisco Javier Redondo rechaza que los hechos presenten «unos mínimos caracteres» de delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal y blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico. Sin embargo, abre una vía para analizar un presunto «enriquecimiento» del dirigente socialista.
«El apartado de la querella que se dedica expresamente al enriquecimiento [de Zapatero] como posible indicio de su presunta colaboración delictiva sí señala unos auténticos hechos que sí merecen ser analizados para comprobar si presentan indiciariamente caracteres de delito. Tales hechos son los documentos de declaración de bienes y actividades del querellado en su etapa de presidente del Gobierno que se aportan con la querella», subraya el informe de la Fiscalía al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE.
Redondo califica de «conjeturas, suposiciones y deducciones infundadas» la querella de Hazte Oír, pero atribuye a esas declaraciones de bienes y actividades de Zapatero «el valor y la fuerza probatoria de documentos públicos y del que, efectivamente, podemos deducir lo que la querella denomina correctamente el punto de partida patrimonial del querellado tras su salida del cargo público de presidente del Gobierno».
Zapatero como interlocutor
El fiscal insiste en que «después de esos datos ciertos e incontestables, todo lo demás ya deja de tener esa base fáctica necesaria y se convierte en meras informaciones publicadas claramente insuficientes para fundamentar, ni siquiera de modo indiciario en este estadio procesal, una investigación penal» contra Zapatero.
«Y ello a pesar de su coincidencia con el inicio y la intensificación de la actividad del querellado como interlocutor político y mediador internacional del régimen venezolano, concurrencia temporal a la que la querella atribuye el carácter del objetivo que, sin prejuzgar el origen de los fondos, justifica plenamente la apertura de una investigación judicial», señala Redondo. De hecho, el propio presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, reconoció la labor de Zapatero en la liberación de presos políticos.
Zapatero abandonó la presidencia del Gobierno en diciembre de 2011. Su última declaración de bienes y rentas data de septiembre del año siguiente, cuando la Secretaría de Estado de Administraciones Públicas publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) una resolución en la que el dirigente socialista declaraba un activo de 130.562 euros y que estaba libre de créditos, préstamos y deudas. Según esos datos, el expresidente del Gobierno saldó mientras estaba en el cargo el pasivo de 80.847 euros que reveló antes de llegar a Moncloa.
El patrimonio inmobiliario de la familia de Zapatero se habría multiplicado por 115 desde que abandonó la Moncloa y el expresidente del Gobierno comenzó a mediar con el régimen chavista, desveló Vozpópuli. El dirigente socialista declaró en 2011 una parcela en León para construir valorada en apenas 38.000 euros. En los años siguientes, la familia habría adquirido tres chalés de lujo y dos pisos que alcanzarían los 3,7 millones de euros, según el citado diario. Años más tarde se desharían de algunos de esos inmuebles.
Los negocios de sus hijas
El dirigente socialista cobra un sueldo vitalicio, pero todo cambió tras una visita a Venezuela en la que estrechó vínculos con el régimen de Maduro. Zapatero comenzó a intensificar sus viajes al país latinoamericano hace una década para convertirse en mediador con el chavismo. El expresidente del Gobierno comenzó a acumular críticas cuando su hija mayor fundó la agencia de comunicación Whathefav.
El negocio despegó en abril de 2023, cuando el medio venezolano El Server contrató a la agencia de las hijas de Zapatero. Dos meses antes, su padre se reunió con Maduro en el Palacio de Miraflores. En la cita también estuvo presente Delcy Rodríguez. El chavismo difundió ampliamente las imágenes de aquella cita, con el expresidente del Gobierno posando sonriente con los mandamases del régimen. El dirigente socialista se comprometió a mediar con la oposición venezolana para encaminar una futura convocatoria electoral que derivaría en las elecciones de 2024 y en un nuevo pucherazo.
Hazte Oír presentó el pasado 5 de enero una querella contra Zapatero por el papel que habría jugado para sostener el régimen de Maduro a nivel internacional. La iniciativa surgió dos días después de la detención del dirigente chavista por fuerzas especiales estadounidenses. La organización que preside Ignacio Arsuaga sostiene que el dirigente socialista colaboró en la «estructura criminal» del régimen chavista y que habría facilitado «su operativa y su impunidad internacional».
El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional abrió diligencias previas el 9 de enero. El auto de Piña subrayaba «procedente instruir diligencias previas y practicar aquellas esenciales». El magistrado también pidió a la Fiscalía que se pronunciara. Lo hizo este jueves, cuando Redondo rechazó en un escrito de diez páginas que se continuara con las pesquisas al entender que los hechos que describe la querella carecen «del más mínimo sentido descriptivo ni apoyo fáctico alguno».
«La posible implicación o participación del querellado en todos los delitos que se le imputan en la querella la deriva únicamente la relación continuada, directa y privilegiada de Zapatero con Maduro y con la cúpula del régimen venezolana», insiste el fiscal. Redondo señala que «de la existencia de una acusación formal» contra el líder chavista en Estados Unidos por narcotráfico «no se puede deducir, en modo alguno, la implicación del aquí querellado en esas actividades».
