El maquinista del tren Iryo comunicó a ADIF que sufrió «un enganchón a la altura de Adamuz»
La ‘caja negra’ revela la conversación que mantuvo el conductor del tren descarrilado con el centro de mando

Últimos coches del tren Iryo descarrilado. | Europa Press
El maquinista de la compañía Iryo contactó con el centro de mando de ADIF en Atocha para advertir de que había sufrido «un enganchón a la altura de Adamuz», pocos momentos después de sufrir el accidente que se ha cobrado la vida, hasta el momento, de 42 personas. La caja negra del tren de la compañía italiana ha guardado las dos primeras conversaciones que mantuvo el conductor con el centro de mando del gestor ferroviario en Madrid.
Según ha adelantado Cordópolis, la conversación entre el maquinista y el centro de mando muestra cómo el conductor, que identifican como 6189, señala que había notado «un enganchón a la altura de Adamuz». Tras comunicar el «enganchón», desde el centro de mando piden al maquinista que baje «los pantógrafos», los sistemas situados en el techo del tren que captan la electricidad de la catenaria. «Más abajo no pueden estar», responde el conductor, antes de añadir que tiene «el tren bloqueado». En ningún momento de la conversación que reproduce el medio parece que el maquinista se haya percatado de la magnitud del accidente, ya que no menciona en ningún momento el otro Alvia siniestrado.
Tras esta comunicación previa, el conductor vuelve a contactar con el centro de mando en Atocha para alertar de la gravedad del suceso: «Comunicarles que es un descarrilamiento. Estoy invadiendo la vía contigua», un aviso que repite en dos ocasiones. Posteriormente, el maquinista comunica que «necesitar reconocer» el estado del convoy.
En esta segunda llamada, el maquinista comienza a describir daños de gran magnitud en el tren y la vía. «Hola, Atocha, 6189, mira comunicarle que es un descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua. Repito: descarrilamiento y estoy invadiendo la vía contigua», asegura al centro de mando. A continuación, solicita que se detenga el tráfico ferroviario «urgentemente» y alerta de la existencia de un incendio y de personas heridas: «Necesito que envíen, por favor, también un servicio de urgencia, bomberos y ambulancias».
Desde el centro de mando de ADIF tampoco se hace referencia en ningún momento a la presencia de otro tren. Cuando el maquinista de Iryo pide que se suspenda el tráfico en la línea, la respuesta que recibe es que «no hay ningún tren llegando».
La investigación del accidente
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios ha determinado que será necesario analizar en laboratorio «los carriles en el punto de inicio del descarrilamiento» e inspeccionará en taller la rodadura del tren Iryo, tras el accidente ferroviario.
Así lo ha recogido la comisión en su primer análisis tras el siniestro, donde también ha anunciado que «se van a extraer los datos de los registradores jurídicos embarcados de ambos trenes» y que se ha solicitado a Adif «información sobre los registros de circulaciones por Adamuz en los dos días anteriores al suceso».
Además, se van a realizar inspecciones «en la rodadura de otros trenes que circularon anteriormente por ese punto», tarea para la que se van a movilizar, en las próximas 24 horas, «otros dos investigadores de la CIAF en Madrid», según ha informado el Ministerio de Transportes en un comunicado. La comisión ha subrayado que, «por el momento, al estar en una fase inicial, todas las hipótesis con respecto a las posibles causas del suceso están abiertas».
Mientras, continúa el trabajo en el Puesto de Mando Avanzado (PMA), desplegado junto al Edificio Técnico de Adif en Adamuz. El accidente ha dejado un amplio operativo de emergencias en marcha, la suspensión de varias conexiones ferroviarias y una investigación abierta para esclarecer sus causas. El número de fallecidos en el descarrilamiento de trenes alcanza al menos 42 personas, siendo un total de 122 las personas atendidas por el siniestro, con 117 adultos y cinco niños.
