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Tribunales

La Fiscalía archiva la denuncia contra Julio Iglesias por falta de competencia

Dos extrabajadoras del cantante le acusaron de agresión sexual y trata en República Dominicana y Bahamas

La Fiscalía archiva la denuncia contra Julio Iglesias por falta de competencia

El cantante Julio Iglesias. | Gtres

La vida sigue igual para Julio Iglesias. La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha archivado este viernes la denuncia que presentó una ONG contra el cantante por agresión sexual y trata, entre otros delitos. El Ministerio Público, que había abierto diligencias preprocesales, considera que carece de competencia, ya que las víctimas son extranjeras y no residen en España «ni viajaron con el denunciado en algún momento» a nuestro país. El escrito al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE explica que los hechos ocurrieron en República Dominicana y Bahamas y que no han sido denunciados en juzgados españoles. El artista afirma que la acusaciones son falsas.

En un decreto de archivo al que ha tenido acceso este diario, la Fiscalía reconoce su falta de jurisdicción y «por lo tanto la falta de competencia de la Fiscalía de la Audiencia Nacional» para investigar la denuncia interpuesta por la ONG Women´s Link en nombre de dos extrabajadoras del cantante. Julio Iglesias había solicitado el archivo de la causa por ausencia de competencias de los tribunales españoles.

«La Audiencia Nacional, siguiendo los criterios marcados por nuestro más Alto tribunal, ha interpretado reiteradamente […] que España no es competente para investigar delitos cometidos en el extranjero cuando no existan vínculos relevantes con nuestro país», explica el escrito de la Fiscalía. E insiste: «Especialmente cuando las víctimas son extranjeras y no son residentes en España; cuando los presuntos autores también lo son o no se encuentran en España (o, aun siéndolo, tampoco están en nuestro país); y cuando los hechos se investigan o pueden investigarse en el Estado donde ocurrieron».

Empleadas de Julio Iglesias

El documento que firma la teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Marta Durántez, reconoce que «no existe constancia» de que las autoridades de Dominicana y Bahamas hayan renunciado a su jurisdicción o se encuentren imposibilitadas para investigar. No obstante, el decreto recuerda que aunque el delito de trata de seres humanos (uno de los denunciados) se persigue extraterritorialmente, el procedimiento debe dirigirse contra un español y que existan elementos de conexión material con nuestro país.

El Ministerio Público también explica que los hechos habrían ocurrido fuera de nuestro país y que las denunciantes carecen de nacionalidad española y tampoco residen en nuestro país, aspectos que establece el artículo 23 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) para tumbar las pesquisas al no concurrir territorialidad ni requisitos del principio de personalidad activa.

En este sentido, el escrito incluye un precedente «claramente ilustrativo» en un asunto que la Audiencia Nacional rechazó investigar presuntos delitos de tortura y lesa humanidad cometidos en Colombia porque la víctima era colombiana (misma nacionalidad que una de las extrabajadoras de Julio Iglesias), los presuntos responsables eran colombianos, ninguno se encontraba en España y ya existía un procedimiento abierto con sentencia condenatoria en el país latinoamericano.

«Las personas denunciantes, como se ha ratificado en su declaración en sede de las presentes diligencias de investigación preprocesal, no tienen nacionalidad española ni residen en España, ni viajaron con el denunciado en algún momento a España, careciendo por completo de vínculo personal o territorial con nuestro país», relata el escrito. «El legislador no contempla una competencia automática por el solo hecho de ser el investigado español», insiste la Fiscalía.

«Me sentía como una esclava»

Dos antiguas trabajadoras (una empleada de hogar y una fisioterapeuta) aseguran haber sufrido tocamientos, insultos y humillaciones por parte de Julio Iglesias durante su jornada laboral. Ambas mujeres describieron un ambiente de control y acoso continuo, según avanzó eldiario.es. Una de ellas sostiene haber sido presionada para mantener encuentros sexuales y habla de penetraciones, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. Los hechos habrían ocurrido en 2021, cuando la más joven de ellas tenía 22 años.

«Me sentía como un objeto, como una esclava», explicó una de las supuestas víctimas. Estos encuentros sexuales se producían casi siempre con la presencia y la participación de otra empleada que ostentaba una superioridad jerárquica respecto a esta trabajadora del servicio doméstico.

Julio Iglesias publicó en Instagram supuestos mensajes de WhatsApp de las dos extrabajadoras para demostrar la falsedad de las acusaciones. El cantante se quejó de que la Fiscalía no le había facilitado acceso a la denuncia y que esta vía es el único medio que tiene para ejercer su derecho a la defensa. En su comunicado aseguraba que las conversaciones muestran incoherencias y denuncia el uso de la desinformación como herramienta para dañarle.

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