El juez de Kitchen abronca al PSOE por decir «de modo perverso» que protege a Cospedal
Los socialistas aludían a un informe policial con audios que, según denunciaban, se habían ocultado «durante tres años»

La ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal.
El juez que investiga la macrocausa sobre las actividades del excomisario José Manuel Villarejo, en la que se enmarca el caso Kitchen, ha reprochado al PSOE que traslade a la opinión pública, «de un modo perverso», un «intento de protección» por su parte y la del fiscal a la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal.
El magistrado de la Audiencia Nacional Antonio Piña se muestra muy duro con la acusación que ejerce el PSOE en un auto en el que rechaza imputar a Cospedal, a su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, y al PP como persona jurídica, a través de su representante legal, a raíz de unos audios entre Villarejo y la también exministra.
Los socialistas aludían a un informe policial con esos audios que, según denunciaban, se habían ocultado «durante tres años», y subrayaban en su escrito que ni en el juzgado ni en la Fiscalía existió «interés ninguno por investigar, y sí lo ha habido, y mucho, por ocultar».
«Para desesperación de la ciudadanía de la incógnita judicial del ‘M.Rajoy’ hemos pasado a la del ‘MDCospedal’», decía el escrito, que añadía que los audios, de 2017 y 2013, podrían tener relación con la pieza de la trama Kitchen, cuyo juicio está señalado para abril con la cúpula de Interior del Gobierno de Mariano Rajoy en el banquillo por el presunto espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas.
En respuesta, el magistrado subraya que la utilización del PSOE de esas grabaciones en diversos recursos «sólo pone de manifiesto la intencionalidad de deslegitimar a este instructor y al Ministerio Fiscal en la tramitación de este procedimiento, acusándole de hechos de enorme gravedad que no se corresponden con las actuaciones, trasladando a la opinión pública, de un modo perverso, un intento de protección de la señora Cospedal que no se desprende de lo actuado».
Dice el juez Piña que el escrito «resulta contrario a la verdad en su fundamentación, desconocedor de la buena fe procesal, y lo que es bastante peor, erróneo en los términos en los que se presenta».
Habla el magistrado del «carácter injurioso» de las manifestaciones de la acusación sobre la actuación del instructor y de la Fiscalía, «a los que imputa ‘la ocultación de pruebas incriminatorias’», y considera que la transcendencia pública de dichas acusaciones afecta a su honor «y mengua la confianza de la ciudadanía en la justicia».
No hay nuevos elementos para imputar a Cospedal
Para el magistrado los audios no son elementos nuevos para motivar una instrucción independiente a la denominada «operación Kitchen», en la que Cospedal y su marido estuvieron investigados hasta que el juez que entonces dirigía el Juzgado Central de Instrucción 6, Manuel García Castellón, archivó la causa para ellos.
Después, en septiembre de 2022, rechazó volver a imputarles tras examinar dos de los audios que incluía el PSOE en su última petición, recuerda Piña.
El tercero de los audios carece, según el juez Piña, de relevancia penal para reabrir la causa, al no contener elementos incriminatorios, sin perjuicio de la incidencia política que pueda tener.
El magistrado explica que un archivo contiene una conversación en la que Villarejo muestra los problemas de una investigación policial a sus cuentas bancarias y Cospedal manifiesta, según denuncia el PSOE, que se pondrá en contacto con el entonces ministro de Economía, Luis de Guindos y con la Fiscalía.
Pero para el juez, «ninguna constancia hay de que realizara esas gestiones», dado que la causa contra Villarejo ni se paralizó ni tuvo incidencia, sus cuentas bancarias fueron investigadas, hubo bloqueos y embargos, y el excomisario fue detenido en 2017.
La mera manifestación «me voy a ocupar de eso» no es suficiente para deducir la existencia de una acción concreta, que de haberse producido habría incurrido en tráfico de influencias, dice el juez.
En definitiva, el magistrado no ve en esos audios «elementos incriminatorios» que justifiquen una investigación a Cospedal, sino que se centran en el interés de los interlocutores en paralizar la publicación en medios de comunicación de lo que denominan ‘libretita’, sin observarse un encargo de la ex secretaria general del PP a Villarejo para «la realización de actuaciones delictivas».
