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La Audiencia Nacional ordena la entrada en prisión de la abogada de los presos de ETA

Arantza Zulueta, condenada a siete años de cárcel, está considerada la líder del frente jurídico de la banda terrorista

La Audiencia Nacional ordena la entrada en prisión de la abogada de los presos de ETA

Arantza Zulueta, a la izquierda de la imagen. | Europa Press

La Audiencia Nacional ha requerido a la abogada de presos de ETA Arantza Zulueta que ingrese en prisión para cumplir la pena de siete años que le fue impuesta como líder del considerado frente jurídico de la banda terrorista, Halboka, después de que el Tribunal Supremo haya ratificado la sentencia.

En un auto fechado el pasado 28 de enero, al que ha tenido acceso EFE, la sección cuarta de lo Penal da un plazo de diez días naturales a Zulueta, condenada por integración en organización terrorista y depósito de armas y explosivos, para su entrada en prisión, al igual que al abogado Jon Enparantza, condenado en la misma causa a cuatro años de cárcel, en su caso únicamente por integración en ETA.

A ambos, la Sala les advierte que de no cumplir con lo acordado en este auto, en el que se procede a ejecutar la sentencia una vez declarada firme, se dictarán las correspondientes órdenes de busca y captura contra ellos para hacer efectivo el ingreso en prisión.

En este mismo procedimiento fueron también condenados los abogados Naia Zuriarrain e Iker Sarriegui, a quienes el Supremo rebajó sus penas de prisión de tres años y medio a dos años y de tres años a un año y medio, respectivamente, al considerar que su responsabilidad era de menor gravedad en la estructura investigada y sin conexión con actividades violentas.

A ellos dos, los magistrados les plantean la posibilidad de solicitar la suspensión de la condena, al no ser esta finalmente superior a los dos años de cárcel.

En el caso de que les hubieran sido impuestas responsabilidades pecuniarias, sus abogados deberán informar al tribunal, entre otros aspectos, sobre la forma de cumplimiento, si solicitan su aplazamiento y en qué términos, así como el plazo máximo para su cumplimiento.

Según recoge el auto, los cuatro fueron detenidos el 14 de abril de 2010 y cinco días después el juez de instrucción decretó su ingreso en prisión provisional hasta el 3 de diciembre de ese mismo año en el que quedaron en libertad bajo fianza de 20.000 euros.

Zulueta y Enparantza cumplieron condena por el frente de ‘makos’

Zulueta y Enparantza ya fueron juzgados en otro procedimiento como responsables del órgano KT -la coordinadora del llamado frente de cárceles o de ‘makos’- , juicio que se saldó con un acuerdo de conformidad con la Fiscalía -que pedía para ellos 14 años de cárcel- y la Asociación Víctimas del Terrorismo.

Ambos fueron condenados a tres años y medio y dos años y siete meses de cárcel, respectivamente, a cambio de reconocer su labor para mantener la cohesión de los presos y, tras descontarles el tiempo en prisión preventiva a raíz de su detención en 2014 en la operación Jaque, cumplieron los meses que les quedaban para completar la condena pactada.

Cuando fueron detenidos en la operación Jaque, a la que en 2015 siguieron Mate y Pastor contra los restos de esta estructura del frente de makos, los dos estaban en libertad provisional tras su detención en 2010 por Halboka.

Salvo la reducción de pena a dos de los condenados, el Supremo ha confirmado en su totalidad la sentencia de la Audiencia Nacional por Halboka, que estableció que los acusados, al margen de la defensa jurídica de miembros de ETA, mantenían la vinculación de los presos con la dirección de la organización terrorista y les transmitían sus directrices.

Zulueta, a la luz de los hechos probados, participó en el cobro del impuesto revolucionario, en la fijación de objetivos, y ayudó a miembros de la banda a eludir la acción de la Justicia.

En octubre de 2006, la dirección de ETA le pidió que redactase un informe sobre la seguridad de la sede de la Audiencia Nacional en Madrid para cometer un atentado y en el momento de su detención, se le intervino un dispositivo informático con informaciones sobre vehículos utilizados por potenciales objetivos de la banda terrorista, así como informaciones sobre el rey Juan Carlos, de cuyo yate, el Fortuna, tenía también una foto Enparantza.

También se consideró probado que poseía los archivos informáticos precisos para acceder o facilitar que otros pudieran entrar en la posesión de unos depósitos de armas y explosivos de ETA.

Archivos que fueron localizados en un pendrive oculto detrás de un cuadro en su despacho y que contenían croquis y documentación de tres zulos en el sur de Francia.

Por medio de una comisión rogatoria, la policía francesa localizó los zulos e intervino, entre otros efectos, «92 kg de clorato sódico, azufre, cordón detonante, un Kalashnikov y un G3/Cetme, munición y dinero».

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