El Supremo juzgará a Ábalos y Koldo en abril por el caso de las mascarillas
Rechaza las alegaciones de la defensa. El exministro y su asesor se enfrentan hasta a 30 años de prisión por siete delitos

Koldo García y José Luis Ábalos en el Congreso. | Europa Press
El juicio contra José Luis Ábalos y Koldo García por el caso mascarillas comenzará el 7 abril. El Tribunal Supremo fija el próximo mes para comenzar a dilucidar el papel que tuvieron ambos en la adjudicación de cubrebocas en la pandemia. El proceso tendrá una duración de seis semanas. El Alto tribunal ha rechazado todas las alegaciones expuestas por la defensa en la audiencia previa celebrada el 12 de febrero. Suponían el último cartucho para que la causa se remitiera a la Audiencia Nacional y retrasar así la vista oral. En un auto al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, la Sala de lo Penal reafirma su competencia a pesar de que el exministro haya dejado de estar aforado.
Una de las alegaciones de la defensa de Koldo García y Ábalos fue que el caso se juzgara en la Audiencia Nacional porque el exministro había dejado de estar aforado. El Supremo desestima esa petición porque cuando dejó el acta de diputado, el juez instructor, Leopoldo Puente, ya había dictado el auto de apertura de juicio oral. La defensa del asesor también alegó, aunque sin éxito, recusar a cinco miembros del tribunal, someter a su cliente a la prueba del polígrafo y celebrar un careo con el empresario Víctor de Aldama, también procesado en la causa.
El tribunal, en cambio, ha aceptado que testifiquen la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Durante la pandemia eran presidentes de Baleares y Canarias respectivamente y compraron mascarillas a la trama. Su presencia fue solicita tanto por la defensa de Koldo García como la de Ábalos, ambos en prisión preventiva desde el pasado 27 de noviembre. Sin embargo, ha rechazado las testificales de la exdirectora del CNI Paz Esteban, del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Ábalos ante el tribunal
Quienes sí tendrán que acudir a testificar en el juicio contra Ábalos y Koldo García son el exgerente del PSOE, Mariano Moreno Pavón; la expresidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera, imputada en la Audiencia Nacional; el jefe de gabinete de la ministra de Hacienda, Carlos Moreno; el ex secretario de Estado de Interior, Rafael Pérez; y Juan Ignacio Díaz Bidart, que se desempeñó como jefe de Gabinete de la exministra Reyes Maroto. También prestarán testimonio las mujeres enchufadas en entes públicos: Jésica Rodríguez y Claudia Montes. En total, pasarán por el tribunal 75 testigos.
Puente abrió juicio oral contra Ábalos, Koldo García y Aldama por el caso mascarillas el pasado 11 de diciembre. Están acusados de integración en organización criminal, cohecho continuado, tráfico de influencias, malversación, falsedad documental, prevaricación y uso o aprovechamiento de información privilegiada. La Fiscalía solicita 24 años de cárcel para el exministro y 19 y medio para su antigua mano derecha. Las acusaciones populares elevan la petición a 30 años, mientras que para el comisionista reducen la cifra a siete años al aplicarle un atenuante por colaboración.
En su escrito de acusación, el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, explicaba que Koldo García fue el «alter ego» de Ábalos y por eso «se sobreentedía» que era el «fiel transmisor de las decisiones y los deseos» del entonces ministro. Anticorrupción le señala como el «testaferro» de su superior en las actividades delictivas que acometieron «al amparo de sus cargos con la colaboración, entre otros», de Aldama.
El magistrado sostiene que los tres «se concertaron, muy poco después» de que Ábalos tomara posesión como ministro en junio de 2018 para «beneficiarse económicamente de la adjudicación de contratos que pudieran realizarse en el ámbito de la Administración Pública». Puente considera acreditado que Aldama tuvo «información previa y privilegiada» sobre la necesidad de la urgencia sanitaria, lo que le permitió «articular una oferta» para asegurarse el negocio.
Contraprestaciones de la trama
La trama habría compensado a Ábalos a través de varias vías: un piso propiedad de Aldama en el Paseo de la Castellana cuya compra no llegó a ejercitarse; la cesión de un chalé en la urbanización La Alcaidesa (Cádiz) durante el verano de 2021 para que el exministro fuese con su familia de vacaciones y otro en Marbella o el alquiler de un inmueble para su pareja Jésica Rodríguez durante casi tres años (acumulando un total de 82.298 euros). Los investigadores también han acreditado que el comisionista entregó unos 10.000 euros en efectivo entre octubre de 2019 y julio de 2022 a Koldo García.
Puente abrió en septiembre una pieza separada para investigar si Ábalos y Koldo García obtuvieron contraprestaciones por amañar obra pública. El asunto se investigará finalmente en la Audiencia Nacional después de que el exministro renunciara a su acta de diputado el pasado 28 de enero. Sus defensas solicitaron entonces al Supremo que el caso mascarillas también se dirimiera en la Audiencia Provincial, ya que el exdirigente socialista había dejado de estar aforado. Una empresa en la que no tuvieron éxito ya que la jurisprudencia indica que el auto de apertura de juicio oral marca el órgano.
Un acuerdo del Pleno de la Sala de lo Penal del 2 de diciembre de 2014 subraya que «en las causas con aforados, la resolución judicial que acuerda la apertura de juicio oral constituye el momento en el que queda definitivamente fijada la competencia del tribunal de enjuiciamiento aunque con posterioridad a dicha fecha se haya perdido la condición de aforado». No obstante, los abogados de Ábalos y Koldo García volvieron a plantear en la vista preliminar del pasado 12 de febrero que el juicio de las mascarillas se desarrollara en la Audiencia Nacional.
