El socio de Carmen Pano confirma todo lo publicado por TO: «Llevaba tacos de billetes»
«Cruzó la calle y volvió sin la bolsa», relató el testigo, que añadió que «en teoría» se trataba de unos 45.000 euros
El socio y amigo de la empresaria Carmen Pano, Álvaro Gallego, ha confirmado este jueves ante el Tribunal Supremo todo lo publicado por THE OBJECTIVE respecto a las presuntas entregas de dinero en efectivo en la sede del PSOE en la calle Ferraz de Madrid en octubre de 2020. En su declaración durante la tercera sesión del juicio oral contra el exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, Gallego —quien se ha definido como pensionista por su actual ocupación— ha ratificado que en una de esas fechas trasladó a Carmen Pano hasta las inmediaciones de la sede socialista con una bolsa que contenía fajos de billetes.
Según su testimonio, la empresaria portaba una bolsa blanca dentro de otra de cartón en la que se podían observar «tacos» de billetes de 50 euros, cada uno de ellos de 5.000 euros. Gallego explicó que aparcó en doble fila en la cercana calle Pintor Rosales o en una paralela, por lo que no vio entrar a Pano en el edificio de Ferraz, pero sí la vio dirigirse hacia la puerta y regresar entre 10 y 15 minutos después sin la bolsa. «Cruzó la calle y volvió sin la bolsa», relató el testigo, que añadió que en aquella ocasión «en teoría» se trataba de unos 45.000 euros. El chófer también confirmó haber visto en al menos una ocasión cómo un emisario de Claudio Rivas —conocido como ‘Lolo’— entregaba el dinero a Pano antes de uno de los desplazamientos. Carmen Pano, por su parte, reveló en exclusiva a este periódico que realizó dos entregas de 45.000 euros cada una (90.000 euros en total) en la sede del PSOE y que parte de ese efectivo procedía del empresario Claudio Rivas en el marco de gestiones para obtener una licencia de operadora de hidrocarburos para la empresa Villafuel.
Carmen Pano, en una primera entrevista a este medio de comunicación, explicó en primera persona por qué fue ella quien entregó 90.000 euros en efectivo en la sede del PSOE: «Efectivamente, esto se produce a finales del 2020. Yo llevé ese dinero a Ferraz. Me estaban esperando. Subí a la segunda planta y había una persona que me estaba esperando. Entregué la bolsa y me fui». En la segunda planta, le recibió un hombre de unos 45 años de edad que no reconoció. «No identifico a la persona porque fue entregar la bolsa de plástico y marcharme», asegura.
La segunda planta de Ferraz es una zona de poco tránsito en la que habitualmente trabajan coordinadores de área de los responsables de la Ejecutiva y técnicos de diferentes departamentos. Es decir, quien presumiblemente recogió la bolsa de dinero no era un perfil conocido ni reconocible por una persona ajena a la política. Los hechos se enmarcan además en un contexto extraordinario, la segunda ola de la pandemia del covid-19, cuando la sede del PSOE estaba prácticamente desierta porque la mayoría de los empleados no acudían a trabajar presencialmente y optaron por el teletrabajo. Algo que habría permitido que se produjera esta entrega permitiendo pasar inadvertido.
Fueron en total apenas «cinco o seis minutos» en la sede de Ferraz, desde que entró por la puerta principal hasta que salió nuevamente por la misma entrada, para cumplir la encomienda de Aldama: entregar los 90.000 euros en efectivo en dos días distintos, con un intervalo de 15 días, y en «billetes que iban primeramente en una bolsa de plástico y luego en una bolsa de papel». No se le requirió identificación ni se le obligó a pasar por el arco de seguridad antimetales que cruzan todos los visitantes a la sede socialista, incluidos dirigentes y periodistas.
Gallego, quien en su momento actuó como persona de confianza en el entorno de Rivas y llegó a ser administrador de una de las sociedades vinculadas, ratificó igualmente que en las dos ocasiones en que acompañó o tuvo conocimiento de los movimientos, Pano llevaba las bolsas de plástico y que, tras las visitas, regresaba sin ellas. El testigo insistió en que no presenció la entrega directa dentro del edificio ni supo a quién se dirigía el dinero en el interior. Estas declaraciones se producen en el contexto del juicio que se celebra en el Tribunal Supremo por la llamada trama de las mascarillas, pieza principal del caso Koldo, en la que se investigan presuntas irregularidades en contratos de material sanitario adjudicados durante la pandemia. Aunque el núcleo de la causa se centra en las comisiones por esos contratos, las menciones a las entregas en Ferraz han surgido como un elemento colateral que conecta con la investigación paralela por fraude en el sector de los hidrocarburos que instruye el juez Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional.

