La expareja de Koldo habla del dinero en efectivo: «Lo guardábamos con las armas»
Patricia Úriz reconoce que el asesor cobró dietas del PSOE, que siempre abonaba los gastos en efectivo

Patricia Úriz llega al Supremo este lunes para declarar en el juicio. | Marta Fernández (EP)
La expareja de Koldo García ha reconocido este lunes en el Tribunal Supremo que guardaba dinero en efectivo en casa. Patricia Úriz, ataviada con una peluca, como ya hizo en la Audiencia Nacional y en el Senado, ha explicado que lo tenía en el armario en el que el asesor de José Luis Ábalos custodiaba las armas. La testigo, que solo ha respondido a las preguntas de su abogada, Leticia de la Hoz, también ha relatado que el hombre de confianza del exministro cobró dietas del PSOE, que siempre abonaba los gastos en efectivo.
Úriz ha insistido en que el dinero que encontraron los agentes en su vivienda era suyo y que siempre ha tenido separación de bienes con su expareja. La testigo ha explicado que no disponían de «una caja fuerte como tal», por lo que decidió guardarlo en el armero. Ha relatado que, cuando la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil irrumpió en la vivienda en febrero de 2024 y contabilizó la cantidad, Koldo García le miró «como diciendo qué era eso» porque «yo tenía el dinero guardado y él no sabía que estaba ahí».
La expareja de Koldo García está imputada en la Audiencia Nacional por un presunto blanqueo de capitales. El juez Ismael Moreno aprecia «indicios racionales» de que pudo participar en ocultar el origen ilícito de dinero procedente de la trama de las mascarillas. Entre otras cosas, se investiga si realizó gestiones para poner bienes a nombres de terceros o dificultar su rastreo. Los investigadores cifran en 1,5 millones de euros el aumento patrimonial de la pareja entre 2020 y 2022, algo que Úriz ha descartado de forma insistente este lunes porque durante la compra de mascarillas ella se encontraba de baja maternal de su trabajo como secretaria de Ábalos.
Los pagos del PSOE a Koldo
La UCO reveló que Koldo García y Úriz utilizaban un «lenguaje convenido para referirse a billetes de alto valor». La pareja denominaba «chistorras» a los billetes de 500 euros, «soles» a los de 200 euros y «lechugas» a los de 100 euros. Los agentes señalaron que Ábalos también usaba un lenguaje pactado con su asesor para solicitarle dinero en efectivo «cuando reclama folios o cajas de folios». El exministro lo negó asegurando que su impresora «consumía mucho papel».
Úriz ha insistido en que no se reconoce en los mensajes y que esa no es su manera de manifestarse, como ya declaró el pasado 20 de enero en la Audiencia Nacional, donde acudió como investigada. Como entonces, ha relatado que se intercambiaba cientos de mensajes con su expareja, que se han podido interpretar algunos de ellos y que necesitaría ver la conversación entera para explicar a qué se refería. De esa manera ha cuestionado no tener acceso a los dispositivos electrónicos incautados por la UCO.
«Podía mandarle 200 mensajes el mismo día. En mi época en el Ministerio (de Transportes) tenía dos móviles. Koldo me escribía a uno y yo respondía con el otro. Era complicado seguir conversaciones incluso para mí», ha señalado Úriz. De la Hoz también ha preguntado a su cliente sobre el dinero en metálico que manejaba el asesor de Ábalos. Ha reconocido que buena parte correspondía a las dietas presentadas al PSOE, que siempre los pagaba en efectivo.
Como el pasado 20 de enero en la Audiencia, Úriz ha explicado que el aumento de su patrimonio es «legal y está justificado». La testigo trabajó como secretaria en Transportes entre julio de 2018 y el mismo mes de 2021. De la Hoz ha vuelto a poner en tela de juicio este lunes su aumento patrimonial ilícito al asegurar que poseían la mayoría de esos bienes antes de conocer a la pandemia. La compra de un piso de Alicante en 2020, ha explicado, fue posible gracias a la ayuda del hermano de su entonces pareja y de su madre.
Secretaria de Ábalos
Úriz ha explicado que el dinero que pagó el PSOE en efectivo a su expareja estaba relacionado con comidas, gasolina, café, viajes y hoteles. La testigo ha subrayado que, por su trabajo como secretaria de Ábalos, también se encargaba de los gastos del titular de Transportes y de sus cuestiones personales. Ha insistido que había que diferenciarlos muy bien para pasarlos «a quien correspondiera», por lo que tenían varios sobres.
La testigo explicó durante la instrucción que el PSOE pagó a Koldo García en sobres y que, en ocasiones, incluía billetes de 500 euros, aunque no era habitual. La UCO constató que los socialistas pagaron alrededor de 32.000 euros a Ábalos y a su antiguo asesor. El dinero se entregaba en metálico y en sobres en la madrileña calle de Ferraz. Los investigadores detectaron que ese dinero corresponde a lo declarado por el partido como liquidaciones de gastos, pero que había otra parte que no guarda correlación. Los socialistas admitieron al Supremo que abonaron otros 127.000 euros al equipo del exministro entre 2017 y 2021.
La propia Úriz explicó en la Audiencia Nacional que su expareja cobró gastos que no aparecen justificados en las cuentas del PSOE. Entre ellos, fiestas que pagaba el antiguo asesor de Ábalos, que luego le reembolsaba el partido, o un abono de 2.000 euros al chófer del exministro en las elecciones municipales de 2019. Ella misma recogió algunos de esos sobres en Ferraz. También habría acudido por ellos, en al menos dos ocasiones, el hermano de Koldo García, Joseba, según declaró este la semana pasada en el Supremo.
Moreno acordó el pasado 6 de noviembre abrir una pieza separada sobre los reintegros después de que el Supremo advirtiera «incógnitas» en las liquidaciones de gastos del PSOE. El magistrado reclamó todos los pagos en efectivo efectuados entre 2017 y el año pasado. Los socialistas entregaron un pendrive y el juez abrió el pasado 17 de diciembre una nueva pieza separada bajo secreto. Por el momento, Úriz no tendrá que declarar en la causa de los pagos en efectivo de los socialistas.
Úriz ha negado este lunes en el Supremo que Koldo García tuviera bizum y explicado que su expareja dejaba dinero a terceras personas. De hecho, la pareja adelantaba gastos personales de Ábalos, lo que motivó diversas discusiones. La testigo ha explicado que incluso gestionaba asuntos personales del exministro, como sus vacaciones en Marbella, para las que depositó 8.000 euros. Ha insistido en que ese dinero no era suyo, aunque no ha especificado su origen. También se encargaba de compras para la esposa y las amantes de Ábalos.

