La supervisora de Jésica en Ineco: «No tenía permiso para viajar con Ábalos»
Josefa Pérez señala que la contratación de la mujer vinculada al exministro «no siguió el procedimiento habitual»

Josefa Pérez, responsable de Ineco que supervisabaa Jésica Rodríguez.
La segunda semana de juicio al ex ministro José Luis Ábalos ha arrancado en el Tribunal Supremo con la testifical de Josefa Pérez, gerente del área Soporte Servicio de Ineco que tuvo contacto directo con Jésica Rodríguez durante su paso por la empresa pública. Pérez fue la funcionaria jefa de servicio que pidió entrevistar con la joven presuntamente colocada por Ábalos, así como la persona que confirmó que Jésica no tenía permiso de la empresa para realizar alguno de los 13 viajes en los que acompañó al ex secretario de Organización del PSOE.
Según Pérez, Jésica no había recibido ninguna autorización de la empresa para poder ausentarse de su puesto e irse de viaje con el ex ministro, tal y como ha quedado acreditado que hizo más de una docena de veces. «Yo estuve presente cuando se firmó el contrato», ha señalado Pérez, admitiendo que allí conoció a Koldo García. También se presentó con la joven cuando fue a recoger el ordenador portátil, el mismo que terminó regalando a una amiga tal y como reconoció la propia Jésica.
Además, la responsable de Recursos Humanos durante la contratación de Rodríguez en Ineco reconoce que «no se siguió el procedimiento habitual» con su selección. Según ha defendido, en la empresa pública «no teníamos ningún indicio para pensar que no estaba trabajando Parte de trabajo lo hizo bien en principio. Pero en enero del 2020 se implantó una herramienta sobre seguimiento trabajo. Eso es lo que costó. El parte de trabajo lo hacía desde minuto uno».
Auditoría de los viajes
En abril de 2025, el Ministerio de Transportes remitió un informe crucial al Tribunal Supremo en el que confirmó que Jésica Rodríguez acompañó al exministro José Luis Ábalos en, al menos, 13 viajes oficiales. El documento, enviado por el departamento que ya dirigía Óscar Puente, reveló una grave laguna administrativa: la institución admitió desconocer quién financió ocho de esos desplazamientos. Según el oficio judicial de aquel entonces, no quedó constancia de que los gastos de la joven fueran sufragados con dinero público, lo que disparó las incógnitas sobre el origen de los fondos.
La auditoría interna realizada en aquel momento subrayó que el nombre de Rodríguez nunca figuró en las declaraciones de gastos ni fue registrada oficialmente como parte de la delegación del ministro. Tres funcionarios tuvieron que analizar más de 380 expedientes y 17.200 páginas para concluir que no existía rastro documental que justificara el pago de sus estancias por parte de la Administración. A pesar de esta opacidad, se confirmó que la acompañante utilizó servicios exclusivos, como las salas de autoridades de los aeropuertos, junto al entonces titular de la cartera.
Aquel hallazgo se enmarcó en la investigación judicial que rastreó las presuntas contrapartidas económicas que Ábalos habría recibido durante su mandato. El magistrado del Supremo solicitó el detalle de la agenda del exdirigente socialista tras las revelaciones sobre su relación con Rodríguez y otros implicados en la trama. El informe de Transportes puso entonces el foco en la falta de transparencia de aquellos ocho viajes, lo que reforzó las sospechas sobre posibles irregularidades en la financiación de los gastos personales del exministro mientras ocupaba su cargo en el Ejecutivo.

