
Me creo lo del jilguero
El miedo es libre, Presidente. El hambre también. Maduro sigue pensando que la libertad de expresión es la que puede hacer tambalear su gobierno.

El miedo es libre, Presidente. El hambre también. Maduro sigue pensando que la libertad de expresión es la que puede hacer tambalear su gobierno.
Franco puso a España en la órbita del imperio estadounidense y los que vinieron tras él han confirmado esta posición. Y esa es la Madre del Cordero.







La leyenda negra no luce menos irreal porque estamos ante hechos irreversibles y medio milenio después somos cristianos y occidentales.



Hugo Chávez, y el chavismo al remolque, siempre le tuvo a Teodoro una profunda antipatía, pero también, muy en el fondo, y salvo excepciones, supieron respetarlo.

Resulta grotesco y vergonzoso a un tiempo que la Organización de Estados Americanos no sea capaz de hacer un llamamiento conjunto para exigir al régimen de Nicolás Maduro un retorno a una conducta mínimamente civilizada.
Nos sentimos tan preocupados por los retrocesos en las libertades que estamos conociendo de Venezuela, como concernidos por la detención de uno de los principales dirigentes opositores, Leopoldo López, del alcalde de Caracas Antonio Ledezma- o de cualquier otro responsable político o simple ciudadano que legítimamente manifiesta sus opiniones políticas.


El fuero legal que pueda asistirle a Ledezma en virtud de ser una figura electa en votación popular no fue tomado en cuenta como un atenuante a la hora de actuar en contra del dirigente opositor.





El gesto demuestra hasta qué punto está perdiendo el norte Podemos, que cada día se parece más a la casta que tanto critica.


Control de cambios, regulación de precios, subsidios masivos y un elevado endeudamiento aplicados durante más de 16 años son capaces de conducir a cualquier nación energética a una severa crisis económica, con o sin el agravante de la caída reciente de los precios del petróleo

Una masa estudiantil que lucha con disparos en la cabeza… Pero ahora, inevitablemente, debo regresar a pensar en mi país, Perú, donde ya han existido tremendas marchas contra repartijas políticas y reformas laborales.

Ante una situación como la que vive Venezuela no hay izquierdas y derechas. El Gobierno de Venezuela se denigra a sí mismo cada día que pasas con sus actos.

La democracia universal está enferma. Hay que rehabilitarla. Hay que meterla en la lavadora de la Transición e intentar que no pierda color. Esto es una cuestión de hostias. De las que se dan y de las que se comen.
La excusa o culpa dirigida contra los enemigos exteriores ha sido también esgrimida en varias ocasiones para disculpar la caída de la Unión Soviética


Huevos. Algo tan escaso entre la clase política de Venezuela pero también en la de cualquier otro país. Porque no son tantos los que se enfrentan a la injusticia caiga quien caiga (incluidos ellos mismos).
Todo el que piensa diferente, el que expresa su disenso es fascista, golpista, agente del imperio. Una resolución de hace un par de semanas autoriza el uso de armas de guerra en manifestaciones.

Hay escasez de materias primas elementales y sobran sinvergüenzas al mando de la cosa. Se expropian hasta los partidos políticos. Sí, como lo leen. El último Podemos (el venezolano, el original).



Somos mayoría y somos alegría, dijo Monedero. Las malas y las buenas lenguas cuentan que, en Venezuela, el lema se completa diciendo: Somos la gente de Hugo Chávez Frías. Un pareado perfecto.

¡Qué injusta parece la vida para el pueblo venezolano! Confucio lo decía: Donde hay justicia no hay pobreza. Y pobreza es lo que ahora abunda en Venezuela.