
Investigan a Justin Trudeau por sus vacaciones en la isla privada de un líder espiritual subvencionado por el gobierno
Trudeau, que en un primer momento guardó silencio al respecto, acabó reconociendo que pasó el fin de año en una isla de Bahamas con su familia, el presidente del Partido Liberal, un diputado liberal y sus esposas. La investigación, iniciada a petición de un miembro de la oposición, busca determinar si el primer ministro infringió las normas morales, al aceptar viajar a esta isla en el helicóptero privado de Aga Khan y que éste le pagara las vacaciones. La ley canadiense sobre conflictos de intereses prohíbe a los ministros en activo aceptar regalos, incluyendo viajes. Si es declarado culpable, Trudeau sería el primer jefe del gobierno canadiense en infringir las reglas de ética federales, lo que apenas le expondría a una reprimenda, pero pondría en tela de juicio su reputación, al haber hecho de la ética una regla de oro de su Ejecutivo. Trudeau es consciente de la importancia de la investigación y se mostró dispuesto a “responder a todas las preguntas” de la comisión de ética.



































