
Dimitir por honor
Hubo un tiempo en España en que el honor importaba. Se escribieron admirables cantares de gesta alabándolo y, durante el Siglo de Oro, Calderón o Lope de Vega hicieron del honor uno de los temas principales de su teatro.

Hubo un tiempo en España en que el honor importaba. Se escribieron admirables cantares de gesta alabándolo y, durante el Siglo de Oro, Calderón o Lope de Vega hicieron del honor uno de los temas principales de su teatro.





Es el colmo de las contradicciones. Lo que para algunos es un modelo de negocio y de vida, para otros se asemeja bastante a la esclavitud.









Llueve. Y llueve muy fuerte, nos acercamos a un diluvio universal. ¿Veis la foto? Ya están los paraguas listos para que los cojáis e intentéis desviar cada una de las gotas que caen sobre nuestras cabezas.



Empiezo este subjetivo pensando en los jóvenes de mi edad. Maravillosa juventud para algunos, traumática veintena para otros. Estudios, trabajo, búsqueda de una nueva vida, nuevo piso.
Están paralizados. La guardia de corps china no sabe cómo acabar con el grano que le ha salido con Hong Kong. Miles de estudiantes están dinamitando la tranquilidad del aparato y no están dispuestos a renunciar.
La democracia es la verdad revelada frente al totalitarismo chino de raíz comunista. Poco importa qué entiendan los periodistas e ideólogos por las ideas de todo y parte que atraviesan la idea de totalitarismo.
En Hong Kong se han dado cuenta al fin de que el traspaso de soberanía a China de aquel infausto 1 de julio de 1997, los chinos de la ex colonia, pese a su ancestral sagacidad, no hicieron el mejor negocio.





