Francia entregará a Josu Ternera a España por la financiación de ETA

Política y conflictos

Francia entregará a Josu Ternera a España por la financiación de ETA
Foto: Christophe Petit Tesson| EFE/EPA

El Tribunal de Apelación de París ha dado este miércoles por segunda vez su visto bueno para entregar a España al exdirigente etarra José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, en esta ocasión por la financiación de ETA con las ‘herriko tabernas’ (las «tabernas del pueblo», sede social del entorno político de la banda terrorista).

Lo más importante: en julio se hizo público que Ternera abandonaría la cárcel francesa donde estaba recluido por motivos de salud y pasaría a un régimen de libertad vigilada. Ahora, la sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París ha comunicado al exdirigente etarra, en libertad condicional, que tiene tres días para recurrir ante el Supremo. La eventual entrega de Urrutikoetxea a España quedaría diferida a la resolución de los dos casos que tiene pendientes con la Justicia francesa. 

La Audiencia Nacional española imputó a Josu Ternera por pertenencia a una organización terrorista por hechos ocurridos en 2000 y 2001 y podría ser condenado a una pena de nueve años de prisión. En julio de este año, su abogado, Pasquet-Marinacce, declaró que las últimas demandas de la Audiencia Nacional carecían de fundamento y que, con su entrega, los españoles querían «un trofeo político».

La sala de instrucción ya dio su visto bueno en enero a la entrega a España del veterano exdirigente terrorista para ser juzgado por el atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Zaragoza en 1987, que se saldó con 11 muertos, 5 de ellos niños, y 88 heridos. Josu Ternera recurrió esa decisión ante el Tribunal Supremo, que debe organizar una audiencia en las próximas semanas, para la que la Fiscalía presentó ayer sus conclusiones. Asimismo, está pendiente de resolución en la misma sala de instrucción otra demanda de extradición española contra él por el asesinato de un directivo de la empresa Michelin en 1980.

Esa instancia judicial rechazó el 1 de julio la entrega de Urrutikoetxea para ser juzgado por crímenes de lesa humanidad, un delito por el que también lo había reclamado la Audiencia Nacional.