Alfonso Armada, presidente de RSF España: “El virus del miedo puede ser tan letal para la libertad de prensa como la Covid-19”

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Alfonso Armada, presidente de RSF España: “El virus del miedo puede ser tan letal para la libertad de prensa como la Covid-19”

España mantiene el puesto 29º en un año caracterizado por el odio al periodista.

por Fátima Elidrissi

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La presentación de la última Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras se ha visto marcada por el coronavirus. La crisis sanitaria se suma a las amenazas que los profesionales de la información enfrentan en todo el mundo, sirviendo como excusa en China, Turquía o Rusia para limitar el derecho a la información, mientras la desinformación campa a sus anchas en Estados Unidos o Brasil. España mantiene su 29º puesto en el ranking en un año marcado por la entrada de Vox en las instituciones y el independentismo catalán.

 

El ejercicio del periodismo suma una amenaza más con la pandemia del coronavirus. Esta es una de las principales conclusiones de la edición 2020 de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF), que denuncia los intentos, más velados en los países democráticos, manifiestos en los países autoritarios, por limitar el derecho a una información libre, independiente, plural y fidedigna utilizando como excusa la crisis sanitaria.

“El virus del miedo puede ser tan letal para la libertad de prensa como la Covid-19”, afirmó el presidente de RSF España, Alfonso Armada, durante presentación virtual de este índice, que desde 2002 evalúa, con periodicidad anual, la situación del periodismo en 180 países y territorios. “La información es uno de los más eficaces antídotos contra el coronavirus y contra el virus más peligroso de todos, el miedo, que alimenta la mentira y alienta soluciones catastróficas que apelan a la eficacia de las dictaduras, una falacia que han demostrado Taiwán y Corea del Sur frente a China”, destacó.

Alfonso Armada, presidente de RSF España: “El virus del miedo puede ser tan letal para la libertad de prensa como la Covid-19” 1

«Si la prensa china fuera libre, el coronavirus no sería una pandemia». | Foto: Gustavo Amador | EFE.

Y es que, según el informe, existe una clara correlación entre la represión de la libertad de prensa registrada durante la crisis del coronavirus y el lugar que ocupan los países en la Clasificación de RSF. Epicentros de la pandemia como China, que mantiene el puesto 177, e Irán, que ocupa el 173 después de bajar tres lugares, establecieron dispositivos de censura masivos. En Irak (162, -6) el gobierno suspendió la licencia de trabajo de la agencia de noticias Reuters durante tres meses horas después de que esta publicase una nota que cuestionaba las cifras oficiales de casos de Covid-19. Y en Hungría (89, -2) el primer ministro, Viktor Orbán, hizo que se aprobara una ley relativa al coronavirus que sanciona la difusión de noticias falsas con penas de hasta cinco años de prisión, una forma de coacción completamente desmesurada.

“La pandemia de bulos conoce dimensiones nunca vistas”, apuntó Armada. “Por un lado, países como Rusia y China han desplegado maniobras de propaganda sin precedentes. El diario italiano La Stampa ha revelado que los famosos camiones de ayuda rusa contenían material fake y sirvieron como tapadera para desplegar a agentes de inteligencia rusos en suelo comunitario. La propia Unión Europea ha denunciado una campaña de Rusia para desprestigiar a las instituciones comunitarias y las ideas europeístas con el objetivo de minar la confianza de los europeos en la UE. Paradójicamente los mismos que fabrican noticias falsas acusan a los periodistas de crearlas y propagarlas”, explicó.

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Mapa completo vía Reporteros Sin Fronteras.

“Los datos y la información contrastada son la base del periodismo, pero el baile de cifras de contagios, muertes y altas médicas está siendo generalizado en todo el mundo, al igual que las peticiones de transparencia. China es el caso paradigmático de cifras falsas, pero también Irán, Rusia o La India”, continuó diciendo para después recordar un revelador estudio publicado anteriormente por la organización: “Si la prensa china fuera libre el coronavirus no sería una pandemia”. Su tesis: sin el control y la censura impuesta por las autoridades de China, los medios chinos habrían informado a la ciudadanía mucho antes de la gravedad de epidemia de coronavirus, salvando así miles de vidas y evitando, quizás, la actual pandemia.

Según RSF, cinco crisis afectan de manera determinante el futuro del periodismo en todo el mundo. “Geopolítica por la creciente agresividad de los modelos autoritarios; tecnológica, pues los sistemas de vigilancia y control que no ofrecen garantías aumentan; democrática ante la extrema polarización en la que los medios juegan un papel de obligatoria y urgente autocrítica; de confianza, que se manifiesta en el odio a los medios: el público ya no cree a nadie en medio de un crecimiento sin precedentes de los bulos y las falsedades; y económica: precariedad laboral, deterioro del sector y concentración empresarial extrema”, desgranó Armada.

Como se apuntaba al inicio, a este deterioro generalizado de la libertad de información habría que sumar ahora una sexta crisis sanitaria, provocada por el coronavirus, cuyo impacto analiza la organización desde la web Tracker 19. “Los gobiernos autoritarios ven en la crisis sanitaria la oportunidad de aplicar la famosa ‘doctrina del shock’: aprovechar la interrupción de la vida política, la consternación de la población y el debilitamiento de los movimientos sociales, para imponer medidas que sería imposible adoptar en condiciones normales”, denuncia en el informe Christophe Deloire, secretario general de RSF.

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Foto: Umit Bektas | Reuters.

La clasificación mundial: de Noruega a Corea del Norte

Por países, Noruega conserva, por cuarto año consecutivo, el primer lugar de la clasificación, y Finlandia se mantiene en la segunda posición. Dinamarca (3º, +2) se sitúa ahora en el tercer lugar, ya que Suecia (4º, -1) y los Países Bajos (5º, -1) sufren un descenso por el aumento de los casos de acoso a periodistas en internet. Por su parte, España mantiene su posición 29º, que se analiza en detalle más abajo.

En el otro extremo de la clasificación hay pocos cambios. Corea del Norte (180º, -1) desciende a la última posición y ocupa el lugar de Turkmenistán, mientras que Eritrea (178º) sigue siendo el país peor calificado del continente africano.

Tras la alternancia política, Malasia (101º) y Maldivas (79º) registran los mayores avances de la clasificación escalando 22 y 19 puestos respectivamente. Y Sudán (159º) sube 16 posiciones después de la caída de Omar al Bashir.

Entre los países que experimentan las mayores caídas en la edición 2020 se encuentra Haití, que baja 21 lugares y ahora se sitúa en la posición 83 debido a las agresiones que han sufrido los periodistas en las violentas manifestaciones que sacuden al país desde hace dos años. Las otras dos mayores caídas se observan en África en dos países donde se han incrementado las violaciones a la libertad de prensa: Comoras (75º, -19) y Benín (113º, -17).

Por regiones, Europa sigue siendo el continente mejor clasificado en cuestión de libertad de prensa, a pesar de las políticas represivas de algunos países de la Unión Europea y los Balcanes. RSF denuncia que el debilitamiento del Estado de derecho, el aumento de la violencia y las crisis económica y digital han multiplicado las amenazas y riesgos que deben enfrentar los periodistas para ejercer su oficio.

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Trump muestra un ejemplar de The Wall Street Journal en una de sus comparecencias diarias para hablar del coronavirus. | Foto: Alexander Drago | Reuters.

En segundo lugar, se encuentra América, pese a que Estados Unidos y Brasil, los dos pesos pesados de la región, se han convertido en dos verdaderos antimodelos gracias al cultivo de las fake news y el constante descrédito de los periodistas que practican sus presidentes, Donald Trump y Jair Bolsonaro. “Se observa un deterioro generalizado de la libertad de prensa a excepción de Costa Rica y Uruguay. Donde más lo hace es en México, el país más peligroso del continente con 10 periodistas asesinados en 2019”, comentó Armada. En Ecuador (98º, -1) y en Chile (51º,-5) aumentaron las agresiones a periodistas, imposibilitando casi por completo el trabajo informativo. “Venezuela (147º) remonta un lugar, aunque esto se debe al empeoramiento de otros países y no a una mejora del régimen de Nicolás Maduro, que sigue hostigando a la prensa”, aclaró Armada, que terminó certificando el estancamiento de Cuba (171º, -2) al final de la tabla como el país peor clasificado de América, cuyo análisis dividen desde RSF entre Norteamérica y América Latina.

En África, que se ubica en la tercera posición, se registraron importantes retrocesos por el aumento de las prolongadas detenciones arbitrarias de periodistas y por los ataques que estos sufren en internet. Armada destacó que de los 48 países que integran el continente, 21 aparecen en rojo (situación difícil) o en negro (situación muy grave) en el mapa.

Este año, la región que experimenta un mayor deterioro es la de Asia y el Pacífico (+1,7%). Para empezar, en Asia se encuentra el país peor calificado del mundo en libertad de prensa, la mencionada Corea del Norte (180º, -1). Mientras, China sigue perfeccionando su modelo de hipercontrol de la información y de represión de las voces disidentes. Además de ser la mayor prisión del mundo para los periodistas, con cerca de un centenar entre rejas, la mayoría uigures. Y alertan de la situación de Australia (26º, -5), que desciende en la clasificación debido a que el secreto de las fuentes y el periodismo de investigación están en peligro en este país, que antes era un modelo en la zona.

La región de Europa del Este-Asia Central conserva, como cada año, el penúltimo lugar de la clasificación. Los gobiernos autoritarios o inestables dominan cada vez más la tecnología, por lo que se teme que aumente aún más la censura de los medios de comunicación. “Rusia y Turquía, son los más agudos dolores de cabeza para los periodistas”, señaló Armada.

Por último, Oriente MedioÁfrica del Norte sigue siendo la región donde resulta más peligroso trabajar a los periodistas. Armada destacó los procesos judiciales sin fin en Marruecos, las intimidaciones y prolongadas detenciones de periodistas en Argelia o el hecho de que Arabia Saudí (170º, +2) y Egipto (166º, -3) sean las mayores prisiones del mundo para periodistas por detrás de China.

Vox coge carrerilla 1

Foto: Paul White | AP

La extrema derecha y el independentismo catalán radical marcan el año en España

Como se apunta arriba, España mantiene el puesto 29º en un año caracterizado por un marcado clima de odio al periodista. “Se ha pasado de la hostilidad previa a la acción, agresiones y violencia, alimentadas por dos ultranacionalismos en España: el español de Vox y el catalán del independentismo radical, y que en ambos casos se ha desvelado con especial virulencia en el otoño de 2019”, afirmó Edith R. Cachera, corresponsal de RSF en nuestro país.

Tal y como recoge el informe: “VOX, convertido en la tercera fuerza, mantiene una cruzada contra los medios de comunicación. Sus simpatizantes incitan al linchamiento de periodistas en las redes sociales o los acosan físicamente cuando cubren los acontecimientos. Los dirigentes políticos insultan públicamente a los reporteros y, en ocasiones, les niegan el acceso a sus encuentros”.

Respecto a Cataluña, RSF asegura que el ambiente de extrema polarización política ha provocado que los periodistas sufran violencia física, “tanto por parte de la policía como de los manifestantes independentistas”.

Casi un 47% de los españoles cree que la negociación es la solución a la situación en Cataluña

Foto: Emilio Morenatti | AP

Asimismo, la organización considera que quedan pendientes reformas legales como la derogación de la Ley Mordaza, “un instrumento de amedrentamiento a los periodistas más que de sanción, lo cual no resta un ápice a la gravedad de que exista”, señaló Cachera, y desbloquear la situación de Radio Televisión Española para elegir en concurso público tanto el Consejo de Administración como al presidente del ente público.

En lo que se refiere al coronavirus, Cachera denunció la falta de transparencia durante el estado de alarma y la plaga de bulos o infodemia. “Al calor del virus la desinformación se ha disparado y España es uno de los puntos calientes de Europa. Muchos medios, además, las recogen”, añadió sobre la necesaria autocrítica que deben realizar los propios profesionales. “Al final difundimos la imagen de que es imposible saber la verdad y nuestro objetivo es verificar y dar información fiable, que la gente tenga hechos probados y sustanciales para después actuar políticamente y castigar o premiar a los dirigentes políticos”, comentó en este sentido Armada.

Ambos denunciaron, asimismo, la criticada pregunta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) que, literalmente, decía: “¿Cree usted que en estos momentos habría que prohibir la difusión de bulos e informaciones engañosas y poco fundamentadas por las redes y los medios de comunicación social, remitiendo toda la información sobre la pandemia a fuentes oficiales, o cree que hay que mantener la libertad total para la difusión de noticias e informaciones?”.

“Nos deja perplejos porque presupone que controlar la información es una posibilidad en democracia, cuando es una característica de los gobiernos autoritarios”, señaló Cachera. “Que se plantee la posibilidad de suprimir, vigilar o prohibir la difusión de noticias falsas y se apele a las fuentes oficiales como las fuentes legítimas y verdaderas, tiene un tufo totalitario porque un periodista debe dudar y contrastar sistemáticamente todas las informaciones, vengan de donde vengan”, concluyó Armada.