Convivir con el huracán Ida: «Cuando vi que no podía salir del estado empecé a prepararme para lo que se venía»
Foto: Adrees Latif| Reuters

Sociedad

Convivir con el huracán Ida: «Cuando vi que no podía salir del estado empecé a prepararme para lo que se venía»

Más de 1,2 millones de hogares y negocios en el estado de Nueva Orleans se han quedado sin suministro eléctrico. Hablamos con varios españoles que lo han vivido de cerca

por Inés Bertrán

29 de agosto de 2005, una fecha que nunca van a olvidar en Nueva Orleans. Hace 16 años tocaba tierra el huracán Katrina, uno de los más destructivos y que más daños económicos ha provocado en la historia de Estados Unidos. Aunque el huracán se formó en Bahamas, el mayor número de muertes se registraron en el estado de Luisiana, que quedó inundada porque su sistema de diques falló, colapsándose muchos de ellos.

Y este lunes tocaba tierra Ida. El potente huracán comenzó a posarse poco después de mediodía en el puerto de Fourchon, al suroeste de Nueva Orleans, con vientos que rozaban los 240 kilómetros por hora y una fuerza «extremadamente amenazante para la vida», según ha dicho el presidente Joe Biden. La evacuación y la experiencia no han sido fáciles: hablamos con varios españoles que, de pronto, tuvieron que elegir entre huir o aguantar en la ciudad.

Tras muchos años de recuperación y una elevada inversión económica para intentar subsanar los 108.000 millones de dólares de desperfectos que causó el huracán Katrina, Nueva Orleans se pone a prueba 16 años después. Por ahora el huracán ya ha dejado dos fallecidos, un hombre de unos 50 años que falleció en Ascension Parish, en el sureste de Luisiana, por la caída de un árbol sobre su casa y un hombre que ha muerto ahogado cuando se desplazaba en su vehículo por una vía inundada, aunque el gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, ha afirmado que «lamentablemente sabemos que habrá otros». Además, Ida ha provocado que más de un millón de personas se queden sin luz y que haya una alerta por riesgo de inundación en las próximas horas.

Y era tan rápido su avance que las autoridades de Nueva Orleans tuvieron que suspender las evacuaciones obligatorias ante la falta de tiempo. «La ciudad no se puede permitir una evacuación obligatoria porque no tenemos tiempo por eso aconsejamos la evacuación voluntaria, es el momento», así lo anunciaba LaToya Cantrell, alcaldesa de Nueva Orleans y mucha gente no dudaba en seguir su consejo.

Dos de ellos han sido Almudena e Ignacio, unos jóvenes estudiantes españoles de la Universidad de Tulane que han decidido evacuar voluntariamente a Miami y Dallas. «El jueves pasado nos mandaron un email desde la universidad avisándonos de que venía un huracán. Empezamos a leer las noticias y vimos que podría ser muy fuerte y por eso nos vinimos a Miami», nos cuenta Almudena. Pero no ha sido la única, Ignacio, un estudiante de ADE y Derecho de 21 años decidió evacuar voluntariamente a Dallas, en el estado de Texas. «Cuando recibimos el primer email nos avisaban de que podía ser de categoría dos, pero a medida que han ido pasando los días iba subiendo a categoría tres y cuatro y es ahí cuando decidimos irnos de Nueva Orleans», cuenta Ignacio.

Convivir con el huracán Ida: «Cuando vi que no podía salir del estado empecé a prepararme para lo que se venía»

Foto: Michael DeMocker | REUTERS

El pasado sábado comenzaron a cancelar vuelos, las carreteras empezaron a colapsarse y muchos españoles decidieron prepararse para lo que se venía. Uno de ellos es Diego, que no consiguió salir de Luisiana: «Cuando vi que no podía salir del estado empecé a prepararme para lo que se venía. La universidad nos mandó un plan de evacuación que debíamos cumplir para estar a salvo. Además, les tenemos que comentar diariamente cómo estamos y nos avisaron de que estuviésemos preparados porque podía durar dos o seis días», nos cuenta Diego.

Plan de evacuación

«Desde la universidad nos han mandado varios emails diciendo que nos pueden evacuar a todos en la universidad. Al estar todos los supermercados sin prácticamente nada nos han preparado bolsas con comida que podíamos ir a recoger. En cuanto a cosas prácticas nos han dicho que tengamos comida en lata porque pueden haber cortes de luz, que tapásemos las ventanas con cinta aislante, que en la puerta pongamos arena por si hay alguna inundación para evitar que se meta el agua y si dormimos cerca de ventanas que nos alejemos», nos cuenta Diego.

Los daños del huracán Ida: « 1

Foto: Diego Guijarro

Convivir con el huracán Ida: «Cuando vi que no podía salir del estado empecé a prepararme para lo que se venía» 1

La bolsa de alimentos básicos entregados por la universidad a los alumnos: pan, patatas, galletas, palomitas, crema de cacahuete… | Foto: Diego Guijarro

Nueva Orleans, a oscuras

Un día después de tocar tierra como un huracán de categoría cuatro, Ida continuaba este pasado lunes su camino hacia Misisipi y el interior de Estados Unidos. Más de 1,2 millones de hogares y negocios en el estado de Nueva Orleans se han quedado sin suministro eléctrico.

La carencia del servicio, que en algunas áreas se prevé que tardará días e incluso semanas en ser restaurado, preocupa a las autoridades locales debido al calor y la saturación de hospitales debido a la pandemia de la COVID-19.

Biden ha anunciado que unos 5.000 miembros de la Guardia Nacional se han desplazado a la zona afectada y el gobernador Edwards ha informado de que el impacto «catastrófico» del ciclón supondrá una recuperación a largo plazo. La Cruz Roja ha establecido unos 60 refugios que han albergado unas 2.500 personas.

El ciclón ha sido una prueba para los nuevos muros de contención en las inmediaciones de la ciudad, que han podido detener el agua del lago Pontchartrain y han evitado que se repitiera la pesadilla del huracán Katrina.