Leopoldo López: «Habrá libertad en Venezuela, no puedo decir cuándo, pero continuaremos luchando»
Foto: JORGE SILVA| Reuters

Política y conflictos

Leopoldo López: «Habrá libertad en Venezuela, no puedo decir cuándo, pero continuaremos luchando»

El líder opositor fue entrevistado por Ethan Hawke sobre su estancia en la cárcel y su lucha contra Nicolás Maduro

por Jovan Pulgarin | El Estímulo

«Va a suceder un cambio en Venezuela, no te puedo decir si va a pasar en una semana, en un mes o en un año, pero va a pasar», esa es una de las tantas sentencias que se pueden escuchar en una entrevista que le realiza el actor Ethan Hawke a Leopoldo López y que fue publicada este 26 de octubre en el canal de YouTube de Oslo Freedom Forum.

López va a hablar con la prensa este martes, pero ya se puede conocer algunas de sus impresiones como ciudadano libre, en España, gracias a una conversación con el actor y amigo del político. El dirigente venezolano comienza haciendo un panorama general de lo que ha sucedido en los últimos siete años.

«En 2013 empezamos un movimiento para enfrentar directamente a la dictadura. Y decidimos que necesitábamos plantearnos con claridad: ¿somos una dictadura o una democracia? Nuestra conclusión fue que estábamos en una dictadura. El mundo en ese momento todavía llamaba a Venezuela «un experimento democrático». Y muchas personas creyeron esa historia, fueron engañados por esa idea de que [Venezuela] era una nueva forma de entender la democracia, de ayudar a la gente», esbozó López.

«En 2014 decidimos tomar posición y entrenarnos en un movimiento de protesta no violenta. Tomamos las calles masivamente, en toda Venezuela, con el grito de libertad y de cambio de régimen, y en ese momento fui llevado a prisión», acotó el líder.

Leopoldo López a Ethan Hawke: 'Va a suceder un cambio en Venezuela' 1

Foto: Martin Mejia | AP

Hawke le preguntó entonces cómo mantuvo su espíritu de lucha y cordura en la cárcel. Y el entrevistado respondió: «Cuando llegué a prisión sabía que el campo de mi batalla por la libertad, que es también la lucha de millones en Venezuela, tomaría un escenario diferente. En la calle, yo solía ir a todas partes de Venezuela. A mí me gusta la política en los términos de estar cerca de la gente, pero sabía que eso iba a cambiar, así que sabía que la lucha iba a estar en mi cabeza. Decidí que necesitaba hacer algo a los fines de afrontar lo que venía; diseñé un método consistente de tres cosas básicas que necesitaba poner en práctica: cuidar de mi mente, cuidar de mi cuerpo y cuidar mi espíritu».

¿Cuál es el mejor camino para lograr cambiar a Venezuela”?

Bueno, es sobre la libertad. Hay una discusión que se está llevando a cabo sobre qué tipo de democracia queremos, pero en Venezuela, antes de adentrarnos en esa discusión sobre el tipo de democracia, que es algo que hemos pensado mucho y tenemos muchas ideas sobre eso, y tenemos una visión de lo que debería suceder, en Venezuela hay un primer requisito y es la libertad. Sin libertad no podemos soñar con nada más.

Mi trabajo es ser idealista precisamente, porque sabes que si no tienes las ideas no vas a poder ponerlas en práctica. Si no tienes la idea no puedes comprometerte a ella, tener la seguridad de que lograremos superar esto y que el cambio llegará a Venezuela. Habrá libertad en Venezuela. No puedo decirte que va a pasar en una semana, o un mes, en un año o dos, pero te puedo asegurar que continuaremos luchando.

¿Cómo está Venezuela actualmente?

Teníamos a Venezuela, que es uno de los [potencialmente] países más ricos del mundo. Venezuela es el país con las mayores reservas de petróleo del mundo y tenía todas las oportunidades de ser próspero, pero desafortunadamente el país tomó un rumbo completamente diferente hacia la dictadura y represión. Ahora, es uno de los países más pobres del continente, sin duda, sólo comparable con Haití.

En el transcurso de estos años, Venezuela ha visto el éxodo más grande en la historia del continente americano. Hoy, ese éxodo, esa migración masiva sólo puede ser comparada a la que ocurre en Siria. La migración forzosa en Venezuela puede equipararse a la de Siria, lo que te da una idea de lo que está pasando en términos de la gente y su visión sobre el futuro en Venezuela. Lastimosamente, estamos viendo que los índices de pobreza en Venezuela han incrementado hasta un 90% y la pobreza extrema sobre el 50%. La desnutrición en los niños que no tienen forma de alimentarse tres veces al día, hablamos de dos tercios de los niños en Venezuela.

Recuerdo que hubo un tiempo en el que todo el mundo realmente estaba entusiasmado por Venezuela. Uno escuchaba sobre Chávez y, sabes, él era como una especie de luz. ¿Qué pasó? ¿Por qué todo salió tan mal?”

Venezuela era un país petrolero, rico. Chávez llegó en un momento en el que los venezolanos querían un cambio, y en ese momento cuando él llegó al poder, Venezuela tenía las más grandes oportunidades de desarrollo para el país. Más de 1000.000.000.000 millones de dólares entraron a Venezuela en el período desde 2000 hasta el 2016 y todos esos fondos, o la mayoría de ellos, se evaporaron por culpa de la corrupción y el mal manejo de los mismos. En ese momento había una idea de que este era un nuevo modelo de democracia.

Leopoldo López a Ethan Hawke: 'Va a suceder un cambio en Venezuela' 2

Foto: Fernando Llano | AP

Ellos hablaban mucho sobre la gente, en especial la gente pobre, sobre los derechos del pueblo, tenían una narrativa que resultaba atractiva en ese momento donde, no sólo los venezolanos, buscaban diferentes modelos. Venezuela era algo digno de seguir como una especie de posibilidad. Desafortunadamente, nosotros sabíamos, desde el principio, hacia dónde nos dirigíamos. Y era muy difícil para nosotros hacer llegar nuestro mensaje fuera de Venezuela.

¿Cuál es la forma, el camino en adelante para el cambio?

El camino es siempre la gente. Empezar a organizar a las personas. Siempre estar en contacto con el pueblo y sus necesidades. Te cuento una anécdota: la semana pasada empezó un ciclo de protestas en Venezuela en pueblos muy pobres que, en el pasado, solían estar alineados con el partido de la dictadura, y la gente salió. Eran miles protestando, gritando «Tenemos hambre, queremos libertad». Mi punto con esto es que la gente sabe que, a los fines de poder alimentarse, a los fines de tener algún cambio, nosotros como país debemos tener libertad.

Así que, el camino para avanzar y seguir adelante es organizando a la gente de muchas maneras, protestas pacíficas es una forma de hacerlo; organizar a la gente políticamente es otra forma, hacer llegar el mensaje de lo que está sucediendo en Venezuela es otra forma de hacerlo. En Venezuela no tenemos prensa libre, no podemos pasar un mensaje de cambio para que la gente lo vea por la televisión o lo escuche en la radio, así que necesitamos a la gente en las redes sociales, que es el único medio la única forma de hacer llegar el mensaje. Tú preguntas ¿cómo queremos lograr todo esto? La respuesta: elecciones justas y libres.

El encuentro entre Hawk y López fue promovido por la Fundación de Derechos Humanos (HRF), por medio de su iniciativa Oslo Freedom Forum (OFF), que comenzó en mayo de 2009 como un espacio para la defensa de los derechos humanos. Fundada por la HRF y Thor Halvorssen, la OFF es «parte de la campaña en curso de la Human Rights Foundation para defender y promover la libertad humana en todo el mundo», explica el organismo.

A continuación la entrevista completa:

Hawke, nominado cuatro veces al Oscar, es un activo defensor de los derechos humanos y trabaja como embajador de diferentes organizaciones no gubernamentales. «Soy un alumno de Martin Luther King, de Mahatma Gandhi y de Jesús: hay una manera de pasar a la acción sin violencia. Es un camino más difícil, pero lleva a una curación más rápida. La inacción no funciona, no hace nada; y la violencia generalmente crea más violencia: tan pronto como agarras una espada te apuñala alguien. Tenemos un acertijo frente a nosotros», dijo recientemente en una entrevista para Hola News.

Hawke también confesó que que su militancia la lleva en la sangre: «Mi madre dirigió una organización en Bucarest durante 20 años. Trabajaba por los derechos de los gitanos y para que la gente entendiera el racismo que ataca a la cultura gitana en Europa oriental».