Entramos en la casa de la influencer Ana Moya en Valencia: salón, cocina abierta y gimnasio
La creadora de contenido se mudó hasta Valencia cuando su marido, Diego Conde, fichó por el equipo de la ciudad

Ana Moya en su casa de Valencia. | Redes sociales
Ana Moya se mudó a Valencia el pasado año. La influencer contrajo matrimonio en el verano de 2024 con el jugador de fútbol Diego Conde, quien fichó para la nueva temporada por el equipo del Turia. Antes de vivir este cambio tan grande en su vida, Ana disfrutaba de su impresionante piso en el centro de Madrid, que ella misma reformó y decoró a su gusto. Aún así, la mudanza a Valencia está siendo especialmente fácil, ya que tanto ella como su hijo, Mateo, se han adaptado perfectamente. También, ambos han encontrado su lugar en una impresionante casa que, ahora, han mostrado en sus redes sociales.
Si algo llama la atención de esta nueva casa es que tiene varias plantas y un jardín independiente. Algo de lo que no podía disfrutar en su anterior vivienda en el centro de la capital. Ana acumula en sus redes sociales más de 390 mil seguidores, con quienes comparte las últimas actualizaciones de su vida. La creadora de contenido se hizo conocida hace muchos años después de dedicarse a la moda, tras estudiar Magisterio, y estar unos años viviendo en Italia. Además, en su grupo de amigos está la empresaria Alice Campello, mujer de Álvaro Morata, quien acudió a su enlace. La boda con Diego se celebró en 2024 en la Iglesia de Santa Barbara, donde se reunió una buena cantidad de creadores de contenido que no quisieron perderse el momento.
La casa en Valencia de Ana Moya con salón y cocina abiertos
Ahora, Ana ha comenzado una etapa lejos de su casa pero, aún así, está muy emocionada, como ella misma ha compartido en varias ocasiones. Es más, también los avances en su nueva casa los ha ido subiendo a sus redes sociales, por lo que hemos podido observar el antes y el después. Lo que más llama la atención, sin duda, es la entrada a la casa que cuenta con una gran puerta de madera. Desde allí se accede a un recibidor que cuenta con una gran cristalera que muestra directamente un patio interior que tiene decorado con piedras blancas y un gran tronco. Además, esta cristalera se eleva por toda la escalera hasta la planta superior, proporcionando mucha luz y espacio.
Directamente desde la entrada se accede, también, al salón que cuenta con un gran sofá en color beige, una tonalidad que es la auténtica protagonista en toda la vivienda. Además, justamente encima de esta zona de descanso, la influencer ha colocado varios cuadros que, sin duda, son de personas y momentos especiales para ella. Además, también tiene dos mesas bajas, en las que hay colocadas varias revistas y una gran alfombra. Justamente en la misma estancia se enclava el comedor, que cuenta con una impresionante mesa ovalada que tiene espacio para hasta seis personas con unas sillas más vintage, que aporta ese toque diferenciador.
Piscina, gimnasio exterior y una estancia «ecléctica»
Además, el salón está abierto a la cocina, y viceversa, y separa ambas estancias con un cristal transparente y que tiene una especie de península que sirve para estar en constante contacto con todo lo que sucede en la casa. Además, hay colocados unos taburetes, del mismo estilo que las sillas del comedor, en ratán, y que hacen que se pueda comer, cenar y desayunar. Además, ambas estancias cuentan con unos grandes ventanales que son perfectos para que entren mucha luz y que dan directamente a una zona chill out. Esta parte tiene una gran mesa, de la que se puede disfrutar en los días de mejor tiempo, y una parte de sillones. También, cuentan con una gran piscina con varias hamacas en color blanco y en madera.
En la segunda planta se encuentran los dormitorios y Ana ha querido enseñar el de matrimonio que cuenta con un baño en suite y una gran cama. Todas estas estancias están decoradas en la misma tonalidad, reinando el beige y el blanco. En la parte exterior de la casa hay una zona de trabajo con máquinas para hacer deporte, algo fundamental tanto para Ana como para su pareja. Una de las primeras estancias que enseñó fue una estancia situada entre el baño y la habitación y que es la más colorida y «ecléctica». «El resto de espacios tendrán un estilo nórdico (colores beige y materiales de madera)», confesó en el mes de septiembre.