Leonor hace balance de su mes a bordo Elcano y lejos de sus padres: «No ha estado mal»
La princesa ha hablado con Felipe VI y Letizia sobre los efectos del mar en su salud y los trabajos que realiza

La princesa Leonor a bordo de Elcano en Salvador de Bahía, Brasil. | Gtres
La princesa Leonor sigue en Salvador de Bahía con sus compañeros marines. Los tripulantes del buque escuela Juan Sebastián Elcano han pasado unos días en la ciudad brasileña desde que atracaran el pasado viernes. Esta primera parada internacional ha sido por su novedad uno de los focos mediáticos de este fin de semana. La atención puesta en el viaje crece con cada nuevo destino que pisa la heredera. Proseguirán su marcha el próximo miércoles 19, apuntando su rumbo hacia Chile. La siguiente parada del viaje formativo de la hija de los reyes será Punta Arenas y Valparaíso, ya en el Océano Pacífico. Esos son los destinos del buque para el mes de marzo.
La primera travesía larga de los guardamarines continúa y ya ha cumplido su primer mes de programación. Hace unas semanas que zarparon del puerto de Cádiz bajo la atenta mirada de sus familiares y Felipe y Letizia. Desde entonces han tocado costas españolas como Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria y la mencionada metrópoli caribeña. En cada parada Leonor ha tenido la oportunidad de ponerse en contacto con sus padres y transmitirles sus impresiones. Este viaje es el primero que hace la princesa con estas carcaterísticas, de tantos meses -6 meses en total-, en altamar y por Latinoamérica. Todo ello genera un interés y preocupación en sus padres que han podido solventar durante sus comunicaciones.
Leonor ha confesado cómo ha sido su viaje hasta Brasil
Con Leonor en Brasil, padres e hija han vuelto a ponerse en contacto. Los detalles de su conversación han trascendido gracias a Monarquía confidencial. Unas fuentes cercanas a Zarzuela habrían confesado al medio los temas de su llamada. De las primeras preguntas que le hicieron Felipe VI y Letizia a su hija fue: «¿Cómo fue la travesía, muchos mareos?». El interés por la salud de su hija mayor es de las prioridades de los reyes en este momento, como ha podido demostrarse en esta conversación intercontinental. Este mismo medio ha podido saber que la que más interés ha mostrado es la propia reina Letizia, que siempre ha seguido de cerca los movimientos de su hija mayor. «No se nos olvide que es una madre y está más pendiente de lo que hace su hija», ha escrito el medio.
La respuesta de Leonor ha generado cierta inquietud. «No ha estado mal. La travesía no se me ha hecho muy pesada», confesaba la heredera según el medio citado. Esta valoración de su primer mes en el mar ha dejado una insatisfacción en el ambiente general. La princesa de Asturias no suele ser muy efusiva o expresiva con sus sentimientos, y menos en un ambiente militar que tradicionalmente es más recto. Pero en esta ocasión su falta de contundencia deja ver que la experiencia está siendo más dura de lo que en un principio se esperaba. En THE OBJECTIVE ya hemos hablado de los moratones que le han salido por sus tareas físicas en el barco, como subidas al mástil o limpieza de la cubierta. También las guardias y las clases teóricas suponen un esfuerzo para todos los guardamarinas que estudian en Elcano.
Las secuelas del mar en la princesa
Esta ha sido su primera conversación con Leonor en tierra, ya que desde el 11 de enero ha estado a bordo del barco. Cuando Elcano rondaba las islas Canarias tuvo lugar la primera conversación entre los monarcas y la joven heredera. En ella ya se transmitieron sus ánimos y buenos deseos para la travesía que recién comenzaba la princesa. Otros medios se han hecho eco de esta conexión entre Zarzuela y el buque escuela y del estado de la princesa durante estas semanas de navegación. Se ha podido conocer que la princesa ha sufrido mareos estas semanas y su llegada a Salvador de Bahía no suponía su estabilización. Una vez en tierra la heredera y sus compañeros se exponían al ‘mal de tierra’, un trastorno de vértigo y desequilibrio que se produce después de un período de exposición al movimiento. Estos síntomas dan la sensación de seguir en el mar a pesar de estar en tierra firme, y se alargan hasta 48 horas en un contexto común.
También se ha temido que Leonor sufriera los cambios de presión por la altura del barco y el cambio de latitud en tan pocas semanas. Sin embargo este miedo no es grave y es de lo más común en este tipo de travesías. Leonor tiene aún cinco meses por delante para acostumbrarse a los cambios, por contradictorio que parezca. Después de su parada en Chile se dirigirá a El Callao en Perú y Ciudad de Panamá en Panamá. Cruzará el Canal el 6 de mayo para entrar en el Caribe y hará de nuevo otras paradas en los puertos de Cartagena de Indias en Colombia y Santo Domingo en República Dominicana. En junio llegará finalmente a Nueva York, Estados Unidos, la última parada de la princesa antes de tomar un vuelo de vuelta a España. Elcano navegará de vuelta a Gijón sin la princesa, pues ella se unirá de nuevo a la tripulación en julio.