La razón por la que la reina Letizia no viaja a Andorra y es uno de los planes favoritos del Rey
Este fin de semana, el rey Felipe ha estado disfrutando de una pequeña escapada con nieve y sol junto a sus amigos

La reina Letizia esquiando en 2017. | Gtres
El rey Felipe estuvo este pasado fin de semana en Andorra. El monarca se trasladó hasta Baqueira Beret para disfrutar de unos días junto a sus amigos. Y lo hizo sin la compañía de la reina Letizia. Felipe aprovechó para practicar una de sus mayores pasiones; el esquí, un deporte al que es aficionado desde hace muchos años. Junto a él no estaba su mujer, la reina Letizia, a quien no le gusta nada este deporte y quien siempre que puede prefiere optar por quedarse en casa que deslizarse por la nieve. Y es que la última vez que pudimos ver a la reina poniéndose unos esquís fue hace ocho años.
Convirtiéndose, así, en las pocas personas de la Familia Real que en invierno no esquía. El año pasado, la princesa Leonor acudió con sus compañeros, cuando estaba estudiando en la Academia General Militar de Zaragoza, a Astún, donde dio buena cuenta que se le daba muy bien el esquí. Es más, lo demostró en una práctica sobre la nieve, portando su avituallamiento como militar, poniéndole un punto extra de dificultad a la situación. Y es que tanto ella como su hermana, la infanta Sofía, son muchas las jornadas de esquí que ha compartido con su padre. Y con la reina, quien en un primer momento siempre se animó a realizar este tipo de deporte junto al Rey.
El fin de semana del rey Felipe en Baqueira

Y es que, además, llama especialmente la atención que Letizia decline este tipo de planes, teniendo en cuenta que es una gran apasionada del ejercicio. También, su sobrino Miguel es muy aficionado al esquí. Es más, hace poco más de un año decidió sacarse el curso de monitor de esquí, que tuvo que abandonar debido a una lesión en la rodilla. Aún así, cada vez que el Rey quiere esquiar no duda en contactar con su grupo de amigos más cercano, con quienes suele elegir Andorra como lugar para pasar una pequeña escapada de nieve y sol. Y es que, además, Baqueira es una de sus estaciones favoritas.
Para el momento, el Rey se decantó por un total look en color gris de la marca Descente, valorado en algo más de mil euros. El monarca se comportó como cualquier otro ciudadano, subiéndose al telesilla y charlando con sus acompañantes. La última vez que pudimos ver a Felipe en esta estación fue el pasado año cuando, después de pasar San Valentín junto a la reina en Barcelona, decidió escaparse a Baqueira. Unas semanas más tarde repitió el mismo plan, aunque en esa ocasión en Formigal, otro de sus destinos favoritos. Junto a él, en estas escapadas, suelen estar su amigo Pedro López-Quesada o su primo Beltrán Gómez-Acebo. Sí que es cierto que esta misma Navidad, los Reyes viajaron, junto a sus hijas, a Suiza, por lo que muy probablemente también disfrutaron de un rato de esquí en familia.
La última vez que Letizia se puso unos esquís fue en 2017

Aunque eso sí, como siempre, probablemente, la reina prefiriera otro plan. Desde hace mucho tiempo, cada vez que viajan a Baqueira, los Reyes se alojan en la urbanización La Pleta, donde la Familia Real tiene una casa. Es más, ha sido allí donde, durante muchos años, tanto la reina Sofía como Juan Carlos han invitado a otros miembros de las casas reales europeas. Hasta que conoció a Felipe, Letizia nunca había practicado esquí y, al principio de su relación, decidió tomar varias clases para adentrarse bien en el mundillo. Es más, el 7 de enero de 2004, antes de contraer matrimonio con el monarca, la reina hizo su debut como esquiadora y muy atentos estuvieron los medios de comunicación, con quienes la monarca bromeó sobre una posible caída. «Lo sacaréis, ¿no?», preguntó entre risas.

Luego, en 2005, ambos viajaron hasta Canadá para seguir practicando el esquí y, sobre todo, para evitar la mirada indiscreta de los medios de comunicación. La siguiente vez que se les pudo ver practicando este deporte juntos fue en 2017 y en Huesca. Antes, el Rey había acudido solo en 2014 y 2015. Y es que parece ser que, con el paso del tiempo, a pesar de su esfuerzo por hacerlo bien, la reina Letizia se dio por vencida y decidió no volver a montarse en unos esquís. Sobre todo teniendo en cuenta que los medios de comunicación podían estar presentes para captar alguna de sus caídas.