Una alegría para la reina Sofía: el proyecto que le devuelve la ilusión tras años muy complicados
La reina Sofía ve cumplido uno de sus mayores sueños al poner en marcha una protectora de animales

La reina Sofía | Gtres
La reina Sofía va a cumplir uno de los mayores deseos de su vida. Fiel a su amor incondicional por los animales, llevaba tiempo queriendo con poner en marcha su propia protectora y, por fin, ese deseo empieza a materializarse. Entusiasmada con cada paso del proyecto, se ha podido ver a la madre del rey Felipe VI visitando las obras.
La protectora de la reina Sofía estará en Arganda del Rey

El centro de protección animal se levantará en Arganda del Rey. El propio ayuntamiento avanzó el pasado mes de julio que la Fundación Reina Sofía había dado luz verde a la construcción de este espacio, solicitando la colaboración institucional para llevarlo a cabo. En ese momento, el alcalde, Alberto Escribano, expresó públicamente su respaldo al proyecto, mientras que desde la Fundación se pedía la cesión de un terreno dotacional que permitiera desarrollar el centro mediante un acuerdo específico. La parcela elegida se encuentra en la finca La Isla, un enclave que doña Sofía ya conocía tras visitarlo el pasado mes de abril acompañada por el regidor, recoge ¡Hola!
Amante de los animales
Este proyecto es muy especial para la reina Sofía, ya que siempre ha tenido una estrecha relación con el mundo animal. Prueba de ello son sus cinco perros —dos cocker spaniel negros, dos schnauzer miniatura blancos y un pequeño peekapoo—, los cuales fueron protagonistas de su última felicitación navideña junto al rey Juan Carlos.
Desde que él fijó su residencia en Abu Dabi, hace ya cinco años, es ella quien se ocupa de todos ellos en Zarzuela, donde también conviven burros. Algunos los tiene apadrinados en el sur de España y otros, como una pareja de asnos zamorano-leoneses, viven en las cuadras reales. Su sensibilidad con los animales también le ha valido el reconocimiento del Ouwehand Zoo de Rhenen, que le concedió la medalla de oro de los premios Giant Panda Global.
Unos años complicados
Esta feliz noticia pone algo de luz a los últimos años de la reina Sofía, que han sido especialmente complicados. Desde agosto de 2020, cuando su esposo, el rey Juan Carlos, decidió trasladar su residencia a Abu Dabi, doña Sofía ha afrontado gran parte de su vida cotidiana en España sin su compañero, con el que ha compartido más de sesenta años de vida. Este distanciamiento ha coincidido con una reducción gradual de su presencia en actos públicos, sumándose al desgaste natural de la edad.

La situación familiar tampoco ha sido buena. En los últimos años, especialmente desde 2022, la salud de su hermana, la Irene de Grecia, ha sufrido un notable deterioro, requiriendo cuidados continuos y generando preocupación constante en doña Sofía, con quien siempre ha estado miuy unida. Esta realidad ha obligado a la reina emérita a ajustar aún más su vida privada, contando con el apoyo de sus hijas, la infanta Elena y la infanta Cristina, que han estado a su lado en este proceso tan delicado.
A pesar de todo ello, 2025 también ha traído un momento de reconocimiento para doña Sofía. El pasado 18 de noviembre, presidió la entrega de la XXXIV edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en el Palacio Real de Madrid, un galardón emblemático que celebra la creación literaria hispanoamericana y que ella misma ha impulsado durante años. Además, a finales de noviembre de 2025, la reina emérita recibió el Collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro, una de las distinciones más altas otorgadas por la Corona en reconocimiento a su dedicación y servicio a España y a la institución monárquica, un momento histórico y emotivo que subraya la importancia de su legado pese a las dificultades personales.
