Cristina Pedroche sorprende con un vestido reciclado con mascarillas de las Campanadas de 2020
La colaboradora de Antena 3 ha vuelto a acaparar las miradas con un impresionante diseño de la mano del estilista Josie

Cristina Pedroche, en una imagen de las Campanadas de 2024. | Redes sociales
Cristina Pedroche ha vuelto a captar las miradas y la atención de los espectadores. La presentadora de las Campanadas de Antena 3, junto a Alberto Chicote, ha convertido su vestido en toda una tradición. Todo esto ha hecho que el último programa del año de la cadena grande de Atresmedia se haya convertido en el más visto, destronando a TVE y a Telecinco y convirtiendo la audiencia de esa noche en toda una carrera de fondo. Así, la madrileña, a los pocos minutos de las doce de la noche, ha mostrado su creación de este año que, al igual que los anteriores, se ha confeccionado de la mano del diseñador Josie. Para esta ocasión, Cristina Pedroche se ha enfundado una bonita capa, hecha en distintos tejidos, junto a un abanico, con un detalle muy especial; los llamadores de ángeles de su embarazo.
La presentadora ha insistido que, en una noche como esta, no quiere olvidarse «de sus hijos». Aunque su dedicatoria más especial ha sido en favor de las personas con cáncer, que son quienes han inspirado la confección de su capa. La televisiva ha querido hacer un homenaje a todas aquellas personas que viven estos momentos complicados, a quienes han insistido que no deben pasar por este trance «solas». Aunque eso sí, el vestido ha sido un homenaje a su diseño de 2020, donde se decantó por un vestido hecho con mascarillas. En esta ocasión, han sido las botas que lució en ese momento, las que se han convertido en un mini vestido combinado con estrellas.
El vestido de Cristina Pedroche en sus Campanadas de 2025

Cuando Pedroche presentó por primera vez las Campanadas en 2014, su vestido ya llamó la atención por ser atrevido y ajustado, marcando un estilo que se alejaría de los trajes convencionales de televisión. Desde entonces, la expectación mediática creció cada año, y el diseño de su vestuario pasó a ser casi tan relevante como la retransmisión misma. En esos primeros años, los vestidos de caracterizaban por escotes pronunciados, tanto frontales como en la espalda, así como transparencia estratégicas, combinadas con aplicaciones de pedrería o de encaje. También, suele usar cortes ceñidos al cuerpo, que resaltan la silueta.
Esto dio paso a diseños con una conciencia más social y reivindicativo. A medida que pasaron los años, los vestidos de Pedroche empezaron a combinar atrevimiento con sofisticación. Diseñadores españoles como Pronovias, Tot-Hom, y David Christian se encargaron de crear piezas que mezclaban transparencias con bordados y pedrerías y colores llamativos. También, Pedroche ha hecho uso de ese efecto segunda piel, donde la técnica de las transparencias permitía mantener la sensación de audacia sin perder la cobertura necesaria para la televisión.

Esta etapa coincidió con un crecimiento de la expectación mediática: revistas, blogs de moda y redes sociales anticipaban los posibles diseños semanas antes de Nochevieja. Los hashtags y menciones en Twitter e Instagram se disparaban, y la audiencia seguía con atención cada detalle del vestido, desde el corte hasta los zapatos y los complementos. El fenómeno de los vestidos de Pedroche se ha consolidado como una tradición televisiva en sí misma. Cada año, el vestido genera cientos de artículos previos a la emisión, especulando sobre el diseñador, la forma, el color y los materiales.
La historia de sus diseños: reivindicación y poderío femenino
Durante la retransmisión, la audiencia sigue con lupa cada detalle: escote, transparencias, bordados y calzado. En muchas ocasiones, el efecto mediático ha superado al propio programa, convirtiendo a Pedroche en un símbolo de estilo y de expectación televisiva. Tras las Campanadas, la repercusión en redes y medios es inmediata, con fotos y vídeos viralizados que comentan aciertos, polémicas y reacciones de famosos y espectadores. Así, a lo largo de los años, se pueden identificar distintas fases. La colaboradora de televisión vivió un más atrevimiento inicial, desde 2014 hasta 2016, con escotes profundos, transparencias visibles y diseños provocativos.

Un año más tarde se produjo la consolidación creativa, combinando la audacia y la sofisticación, vestidos más trabajados, con bordados y técnicas de ilusión óptica. En estos últimos tiempos, han primado la madurez y el espectáculo, con vestidos que destacan por originalidad y detalles técnicos, manteniendo el carácter icónico de sus apariciones; incluyen materiales brillantes, efectos visuales y cortes estratégicos que resaltan su figura sin excederse. Además, como decíamos, el vestuario se ha convertido, también, en un fenómeno cultural. Ha generado cierta influencia en la moda con marcas españolas que se inspiran en sus diseños, combinando, también, cierta elegancia con la percepción de la mujer en los medios.
Además, se trata de un evento anticipado, donde, cada año, recibe una gran cobertura mediática. Como decíamos, en estos últimos tiempos, Pedroche ha intentado transformar esa atención en una reivindicación. Es por eso que se ha vestido con materiales simbólicos, proporcionando un debate sobre la sostenibilidad y el consumo en millones de personas. El año pasado, además, coincidiendo con el anuncio de su embarazo, decidió lucir un vestido con leche materna, que fue especialmente simbólico. No solo destacaba por su originalidad, sino que abordaba temas de maternidad, cuerpo femenino y lactancia, aspectos que suelen ser invisibilizados o censurados en la televisión tradicional. Su elección puso en primer plano el cuerpo de la mujer como espacio de vida y creación, y generó debate sobre la normalización de la lactancia y la visibilización de la maternidad en medios de comunicación.
